PEDRO  LUIS  BOITEL

(1931–1972)

El dirigente estudiantil Pedro Luis Boitel (1931–1972)
El dirigente estudiantil Pedro Luis Boitel (1931–1972)

Ellos tiene la fuerza bruta, pero yo tengo la fuerza moral”. Boitel.

Presentación del libro

Una tumba sin nombre.

Vida de Pedro Luis Boitel.

Escrito por Fernando Gril.

Presentación del libro

Una tumba sin nombre.

Vida de Pedro Luis Boitel.

Carlos Alberto Montaner

Pedro Luis Boitel (1931–1972) nació el 13 de mayo de 1931, en Jovellanos, Matanzas.

 

Cuando cursaba el segundo año de bachillerato en el Instituto del Vedado, Pedro Luis Boitel queda huérfano de padre. Debido a la mala situación económica por la que atraviesa su familia, se interna como becado en el centro politécnico de Ceiba de Agua para estudiar radiotécnica, sin abandonar sus estudios de bachillerato. Al terminar radiotécnica es contratado por la principal empresa de radio y televisión, la CMQ, donde comienza a proyectarse como líder. A la vez, comienza a cursar la carrera de Ingeniería Eléctrica en la Universidad de la Habana, participando en las luchas de los estudiantes contra la dictadura de Fulgencio Batista.

 

Pedro Luis Boitel fue designado responsable nacional de la planta de radio del Movimiento 26 de julio (M-26-7). Sufrió detención en la Quinta Estación de Policía. En 1957, vuelve a ser detenido, pero logra la liberación mediante un recurso de habeas corpus, pasando a la clandestinidad.

 

Al fracasar la huelga del 9 de abril de 1958, la dirección del M-26-7 le ordena asilarse, lo cual hace en la embajada de Venezuela. El 2 de mayo de 1958, Pedro Luis Boitel es contratado por Radio Caracas Televisión, continuando desde Venezuela la lucha contra la tiranía batistiana.

 

Cuando se produce el triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959, Pedro Luis Boitel regresa a Cuba y reanuda sus estudios de Ingeniería Eléctrica, resultando elegido presidente de los estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la Habana. Participa en las elecciones para la presidencia de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), resultando ganador el comandante Rolando Cubelas, el cual sería condenado en 1966 a veinticinco años de cárcel.

 

Al percatarse que los hermanos Castro habían traicionado los ideales democráticos por los cuales el pueblo cubano se había enfrentado a la tiranía batistiana, Pedro Luis Boitel comenzó a luchar contra el castrismo.

 

En 1961, Pedro Luis Boitel fue detenido y acusado de conspiración contra los poderes del Estado. Fue sentenciado a diez años de cárcel, pero no fue liberado al cumplir su condena. El 3 de abril de 1972, Boitel se declaró en huelga de hambre; después de cincuenta y tres días en huelga de hambre y sin recibir asistencia médica, Pedro Luis Boitel muere el 25 de mayo de 1972.

 

Pedro Luis Boitel fue enterrado en una tumba sin nombre en el cementerio de Colón, en La Habana.

Documental Boitel: muriendo a plazos (2009), realizado por el Instituto de la Memoria Histórica contra el Totalitarismo, sobre la vida y la muerte del líder estudiantil cubano Pedro Luis Boitel.

Boitel: muriendo a plazos

Parte I

Boitel: muriendo a plazos

Parte II

Boitel: muriendo a plazos

Parte III

Boitel: muriendo a plazos

Parte IV

Boitel: muriendo a plazos

Parte V

Boitel: muriendo a plazos

Parte VI

Boitel: muriendo a plazos

Parte VII

Boitel: muriendo a plazos

Parte VIII

Boitel: muriendo a plazos

Parte IX

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José Martí: El que se conforma con una situación de villanía, es su cómplice”.

Mi Bandera 

Al volver de distante ribera,

con el alma enlutada y sombría,

afanoso busqué mi bandera

¡y otra he visto además de la mía!

 

¿Dónde está mi bandera cubana,

la bandera más bella que existe?

¡Desde el buque la vi esta mañana,

y no he visto una cosa más triste..!

 

Con la fe de las almas ausentes,

hoy sostengo con honda energía,

que no deben flotar dos banderas

donde basta con una: ¡La mía!

 

En los campos que hoy son un osario

vio a los bravos batiéndose juntos,

y ella ha sido el honroso sudario

de los pobres guerreros difuntos.

 

Orgullosa lució en la pelea,

sin pueril y romántico alarde;

¡al cubano que en ella no crea

se le debe azotar por cobarde!

 

En el fondo de obscuras prisiones

no escuchó ni la queja más leve,

y sus huellas en otras regiones

son letreros de luz en la nieve...

 

¿No la veis? Mi bandera es aquella

que no ha sido jamás mercenaria,

y en la cual resplandece una estrella,

con más luz cuando más solitaria.

 

Del destierro en el alma la traje

entre tantos recuerdos dispersos,

y he sabido rendirle homenaje

al hacerla flotar en mis versos.

 

Aunque lánguida y triste tremola,

mi ambición es que el sol, con su lumbre,

la ilumine a ella sola, ¡a ella sola!

en el llano, en el mar y en la cumbre.

 

Si desecha en menudos pedazos

llega a ser mi bandera algún día...

¡nuestros muertos alzando los brazos

la sabrán defender todavía!...

 

Bonifacio Byrne (1861-1936)

Poeta cubano, nacido y fallecido en la ciudad de Matanzas, provincia de igual nombre, autor de Mi Bandera

José Martí Pérez:

Con todos, y para el bien de todos

José Martí en Tampa
José Martí en Tampa

Es criminal quien sonríe al crimen; quien lo ve y no lo ataca; quien se sienta a la mesa de los que se codean con él o le sacan el sombrero interesado; quienes reciben de él el permiso de vivir.

Escudo de Cuba

Cuando salí de Cuba

Luis Aguilé


Nunca podré morirme,
mi corazón no lo tengo aquí.
Alguien me está esperando,
me está aguardando que vuelva aquí.

Cuando salí de Cuba,
dejé mi vida dejé mi amor.
Cuando salí de Cuba,
dejé enterrado mi corazón.

Late y sigue latiendo
porque la tierra vida le da,
pero llegará un día
en que mi mano te alcanzará.

Cuando salí de Cuba,
dejé mi vida dejé mi amor.
Cuando salí de Cuba,
dejé enterrado mi corazón.

Una triste tormenta
te está azotando sin descansar
pero el sol de tus hijos
pronto la calma te hará alcanzar.

Cuando salí de Cuba,
dejé mi vida dejé mi amor.
Cuando salí de Cuba,
dejé enterrado mi corazón.

La sociedad cerrada que impuso el castrismo se resquebraja ante continuas innovaciones de las comunicaciones digitales, que permiten a activistas cubanos socializar la información a escala local e internacional.


 

Por si acaso no regreso

Celia Cruz


Por si acaso no regreso,

yo me llevo tu bandera;

lamentando que mis ojos,

liberada no te vieran.

 

Porque tuve que marcharme,

todos pueden comprender;

Yo pensé que en cualquer momento

a tu suelo iba a volver.

 

Pero el tiempo va pasando,

y tu sol sigue llorando.

Las cadenas siguen atando,

pero yo sigo esperando,

y al cielo rezando.

 

Y siempre me sentí dichosa,

de haber nacido entre tus brazos.

Y anunque ya no esté,

de mi corazón te dejo un pedazo-

por si acaso,

por si acaso no regreso.

 

Pronto llegará el momento

que se borre el sufrimiento;

guardaremos los rencores - Dios mío,

y compartiremos todos,

un mismo sentimiento.

 

Aunque el tiempo haya pasado,

con orgullo y dignidad,

tu nombre lo he llevado;

a todo mundo entero,

le he contado tu verdad.

 

Pero, tierra ya no sufras,

corazón no te quebrantes;

no hay mal que dure cien años,

ni mi cuerpo que aguante.

 

Y nunca quize abandonarte,

te llevaba en cada paso;

y quedará mi amor,

para siempre como flor de un regazo -

por si acaso,

por si acaso no regreso.

 

Si acaso no regreso,

me matará el dolor;

Y si no vuelvo a mi tierra,

me muero de dolor.

 

Si acaso no regreso

me matará el dolor;

A esa tierra yo la adoro,

con todo el corazón.

 

Si acaso no regreso,

me matará el dolor;

Tierra mía, tierra linda,

te quiero con amor.

 

Si acaso no regreso

me matará el dolor;

Tanto tiempo sin verla,

me duele el corazón.

 

Si acaso no regreso,

cuando me muera,

que en mi tumba pongan mi bandera.

 

Si acaso no regreso,

y que me entierren con la música,

de mi tierra querida.

 

Si acaso no regreso,

si no regreso recuerden,

que la quise con mi vida.

 

Si acaso no regreso,

ay, me muero de dolor;

me estoy muriendo ya.

 

Me matará el dolor;

me matará el dolor.

Me matará el dolor.

 

Ay, ya me está matando ese dolor,

me matará el dolor.

Siempre te quise y te querré;

me matará el dolor.

Me matará el dolor, me matará el dolor.

me matará el dolor.

 

Si no regreso a esa tierra,

me duele el corazón

De las entrañas desgarradas levantemos un amor inextinguible por la patria sin la que ningún hombre vive feliz, ni el bueno, ni el malo. Allí está, de allí nos llama, se la oye gemir, nos la violan y nos la befan y nos la gangrenan a nuestro ojos, nos corrompen y nos despedazan a la madre de nuestro corazón! ¡Pues alcémonos de una vez, de una arremetida última de los corazones, alcémonos de manera que no corra peligro la libertad en el triunfo, por el desorden o por la torpeza o por la impaciencia en prepararla; alcémonos, para la república verdadera, los que por nuestra pasión por el derecho y por nuestro hábito del trabajo sabremos mantenerla; alcémonos para darle tumba a los héroes cuyo espíritu vaga por el mundo avergonzado y solitario; alcémonos para que algún día tengan tumba nuestros hijos! Y pongamos alrededor de la estrella, en la bandera nueva, esta fórmula del amor triunfante: “Con todos, y para el bien de todos”.

Como expresó Oswaldo Payá Sardiñas en el Parlamento Europeo el 17 de diciembre de 2002, con motivo de otorgársele el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia 2002, los cubanos “no podemos, no sabemos y no queremos vivir sin libertad”.