CUBA CONTINÚA EN LA GUERRA FRÍA

 

Fidel Castro involucró a Cuba en la Guerra Fría, al aliarse con la URSS. En la foto se le observa abrazado a Nikita Khrushchev -también llamado Nikita Jruschov-, máximo dirigente soviético, conocido como “el carnicero de Ucrania” por los asesinatos que ordenó cometer en ese país integrante de la entonces Unión Soviética. 

Nikita Khrushchev  también ordenó que los tanques rusos aplastasen el levantamiento del pueblo  germano oriental contra el gobierno títere de la República Democrática Alemana (RDA), iniciado el 16 de junio de 1953 en Berlín. Tres años después, en 1956,  Khrushchev  ordenó  la invasión de Hungría, para destruir la revolución del pueblo contra el gobierno impuesto por la Unión Soviética. Tres años después de la invasión rusa a Hungría, triunfó la Revolución cubana; véase cómo fue asesinada por Fidel Castro.

 

 

In fraganti

Alejandro Armengol

17 de febrero de 2014

 

No es el exilio cubano de Miami y ni siquiera Washington. Un informe de Naciones Unidas confirma que el gobierno cubano violó el embargo a las armas decretado por la ONU al país asiático. Es más, La Habana actuó con premeditación y alevosía, si vamos a llevarlo a términos legales, ya que el documento plantea que demostrada “una estrategia cuidadosamente planeada para ocultar” la carga.

 

El gobierno de Raúl Castro aparenta encauzar la marcha del país por caminos más civilizados en la arena internacional, pero la propia naturaleza del régimen y sus viejas alianzas y compromisos siguen determinando un rumbo opuesto.

 

Desde un primer momento, el escándalo del carguero Chong Chon Gang puso en evidencia no solo el deterioro económico y político de Corea del Norte, sino también señaló las semejanzas entre los regímenes de La Habana y Pyongyang, así como las similitudes en la situación de ambos países.

 

Incluso para los criterios de la ruinosa flota de carga de Corea del Norte, que suele transportar contrabando y utiliza los buques hasta que se hunden, el intento fallido de llevar armas cubanas a través del Canal de Panamá fue un negocio demasiado arriesgado desde sus inicios.

 

Sólo llevar una bandera de Corea del Norte es suficiente para que un barco genere sospechas de las autoridades portuarias y guardias costeras de todo el mundo. Los barcos norcoreanos siempre están bajo una estrecha supervisión debido a las sanciones de la ONU, que fueron impuestas después de que Pyongyang realizó una serie de pruebas nucleares que comenzaron en el 2006.

 

El hecho es que el buque transportaba armamento oculto y toneladas de azúcar de Cuba, en un aparente pago como trueque por la reparación de los misiles, según el gobierno de Cuba. La realidad es que el descubrimiento se convirtió en una clara señal de lo ansiosa que está Corea del Norte por material bélico básico, pero también lanzó una interrogante: ¿por qué el gobierno cubano, ansioso por brindar una imagen internacional de estabilidad y respeto internacional mutuo, se lanzaba a esta aventura en alianza con uno de los países con peor reputación en el mundo?

 

La respuesta inicial de Cuba, de que el material bélico retenido en Panamá, estaba siendo enviado para su reparación en Corea del Norte resultaba no solo absurda sino ridícula.

 

En primer lugar hay que desestimar que dicho material fuera necesario para salvaguardar la soberanía cubana. Cuba es una isla en el Caribe. No tiene ni el temor ni el pretexto de las fronteras terrestres. No es Bolivia ni es Chile. Ni Venezuela y Colombia. Tener una preparación militar adecuada contra quién. ¿República Dominicana? Quizá la “poderosa aviación” del vecino Haití.

 

El único país que en la zona cuenta con poderío más que suficiente para acabar con las defensas militares del gobierno cubano ya se sabe cual es. Y esa nación es precisamente su mayor garantía de paz. Por décadas Estados Unidos no ha mostrado el menor interés de atacar militarmente a Cuba.

 

Así que, desestimada la necesidad de defensa nacional, se abría entonces la alternativa de que en realidad se tratara de una operación de venta.

 

Para entender la naturaleza de esta venta, hay que tener en cuenta que aunque la red de defensa aérea norcoreana es una de las más densas del mundo, está compuesta por equipos obsoletos, según el grupo de inteligencia militar Jane's Intelligence IHS. De ahí que los equipos cubanos, aunque obsoletos de acuerdo a la tecnología moderna, no por ello son completamente inútiles.

 

Por ejemplo, los misiles SA-2 que transportaba el buque son muy viejos, ya que salieron al mercado por primera vez a principios de la década de 1960, y desde entonces fueron modernizados en varias ocasiones. Sin embargo, un SA-2 iraquí derribó un avión estadounidense F-15E en 1991.

 

Del análisis más elemental de lo ocurrido se desprende que los hechos señalan el aislamiento del gobierno de los hermanos Castro.

 

Ni Rusia ni China. Corea del Norte como aliado ideológico y militar. El hallazgo de las armas no hizo más que poner de manifiesto las afinidades entre Pyongyang y La Habana.

 

La esencia del asunto radica en que la cúpula militar cubana es similar a la norcoreana. Negocios turbios, enriquecimiento ilícito y dictadura sin contemplaciones. Lo demás es propaganda y engaño.

 

Lo que llama la atención es la torpeza con que el gobierno de Raúl Castro manejó el asunto desde el comienzo. ¿A quién se le ocurre pensar que con tanto viaje de delegaciones militares de alto nivel de Corea del Norte a Cuba los radares no estuvieran encendidos? ¿Cómo pudieron imaginar que un barco norcoreano con armas iba a transitar sin problemas por el Canal de Panamá?

 

La única conclusión que cabe es que, para Raúl Castro, el mantenimiento de la cúpula militar es la razón de Estado. Por supuesto que no es nada nuevo, pero una verdadera torpeza por parte de La Habana el recordárselo al mundo.

Cuban relations with North Korea

The Cuban connection

 

THIS is not the best time to be a confidante of Jang Sung Taek, the uncle of Kim Jong Un, North Korea’s leader, who was executed in Pyongyang this week. One man who is apparently already counting the cost of close association with Mr Jang is the North Korean ambassador to Cuba.

 

Ambassador Jon Yong Jin is a veteran diplomat who boasted what were considered, until very recently, impeccable credentials: he is married to Mr Jang's elder sister. South Korean officials say he was ordered back home on around December 6th. (Another diplomat to be recalled to Pyongyang was North Korea’s ambassador to Malaysia, a nephew of Mr Jang’s.) Mr Jon’s appointment in February 2012, together with a high-profile five-day visit in June 2013 to Havana by the head of the North Korean army's general staff, General Kim Kyok Sik, had been seen as a sign of closer alliance between two enduring communist powers.

 

Despite a broadly-shared ideology, Cuba and North Korea have had their differences. President Kim Il Sung, a proponent of the non-aligned movement, was apparently unimpressed by Fidel Castro's admiration of the Soviet Union. Castro only visited Pyongyang once, in 1986. His decision that no statues to living persons (ie, himself) would be put up in Cuba appeared to be an attempt to distance Cuba’s version of communism from the personality cults of North Korea. In the 1980s Cuba did receive (apparently for free) 100,000 AK47s from North Korea, but trade had been minimal until recently.

 

Under Raul Castro (who formally took over the Cuban presidency in 2008), military and commercial co-operation appears to have increased. The nature of the relationship was dramatically exposed in July, when the Panamanian authorities intercepted a North Korean ship carrying arms from Cuba. The ship had plied the same route at least once before. Cuba initially described the intercepted cargo as nothing more than aid in the form of sugar. When weapons were discovered under the bags of sugar, the authorities in Havana then attempted to dismiss the cache as "obsolete" items that were en route to North Korea for repairs (the UN prohibits all arms transfers to North Korea).

 

But a thorough inspection suggests that was not the case. The vessel was carrying 25 shipping containers with military equipment inside. The cargo included two Mig-21 jet fighters. The jet fuel inside their tanks, along with maintenance logs, indicated that they had recently been flown. Ammunition and 15 apparently new MiG engines were also discovered. Panama’s foreign minister, Fernando Nuñez Fabrega, says he believes the shipment was "part of a major deal" between the two countries. The United Nations is preparing a report on the episode.

 

Shortly after the ship’s interception, General Kim Kyok Sik, the army chief who had met Raul Castro in August, was dismissed (although some reports suggest his appointment was always temporary). In its unprecedented character assassination of Mr Jang before his summary execution, North Korea said, among other things, that he "stretched his tentacles" into areas where he should not have been interfering. Whether the arms deal with Cuba was an example of that may never be known. But it does seem likely that North Korea will need a new man in Havana.

Aviones Mig cubanos hallados en barco norcoreano están en buen estado

 

Las fuentes, familiarizadas con el caso, levantaron serias dudas sobre la información de Cuba de que los pertrechos militares estaban en desuso.

 

11/10/2013 - PANAMÁ, (AP).–  Los dos aviones de combate cubanos descargados en partes del buque norcoreano retenido en Panamá con una carga bélica oculta procedente de la isla, están en condiciones operativas y no es material obsoleto como dijo La Habana, informaron fuentes del gobierno panameño el viernes.

 

Las fuentes, familiarizadas con el caso y que pidieron no ser identificadas porque no estaban autorizadas para hablar del tema, levantaron serias dudas sobre la información de Cuba de que los pertrechos militares encontrados bajo toneladas de azúcar estaban en desuso e iban a ser reacondicionados en Corea del Norte y luego devueltos a la isla.

 

“Los dos aviones Mig están en buen estado, en perfectas condiciones para operar. Los motores (15 en total) son nuevos y se utilizarían como reemplazos”, dijo una de las fuentes a The Associated Press. “Eso de obsoleto no es correcto”.

 

“Esto es parte de un acuerdo entre los dos países, mediante el cual Cuba enviaba material de defensa para Corea del Norte. Cuba recibiría en total por ello 200 millones de dólares”, agregó.

 

Dijo que en los tanques de los aviones había combustible, lo que abre la posibilidad de que los aparatos hayan sido usados en tiempos recientes, añadió.

 

La AP buscó la versión del ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino; del canciller Fernando Núñez Fábrega y del fiscal en asuntos de drogas Javier Caraballo, pero los tres funcionarios estaban de viaje.

 

Se les envió correos electrónicos, que no fueron respondidos de inmediato.

 

La oficina de la AP en La Habana consultó a las autoridades cubanas, pero hasta el momento no había ningún comentario inmediato.

Cuba y Corea del Norte,

asociadas en el contrabando de armas

Resumen del último contrabando de armas cubanas

 

El  10 de julio fue abordado por las autoridades panameñas el buque mercante norcoreano Chong Chong Gang que provenía de Cuba, siendo trasladado al puerto de Manzanillo.

 

El buque Chong Chon Gang tenía apagado su sistema de localización, cuando fue abordado por las autoridades panameñas a ocho millas al norte del rompeolas de Colón.

 

El capitán del Chong Chong Gang intentó suicidarse, por lo que tuvo que ser llevado a un hospital de Colón.

 

Tres días después, el sábado 13 de julio,  Raúl Castro envió al vicecanciller Rogelio Sierra Díaz a Panamá para que intercediera personalmente ante el presidente Ricardo Martinelli, al cual le pidió que liberara al buque Chong Chong Gang y le permitiera seguir rumbo a su destino,prometiendo que no había drogas, y no mencionó las armas cubanas que transportaba el buque.

 

Seis días después  de que fuese abordado por las autoridades panameñas el buque norcoreano que transportaba el armamento cubano no declarado, el martes 16 de julio,  tres días después  de que  el vicecanciller cubano  le solicitara al presidente de Panamá que le permitiera al buque norcoreano seguir rumbo hacia su destino, y  después de que se encontraron las primeras armas cubanas escondidas debajo de 220.000 sacos de azúcar morena, es que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba hace una declaración donde reconoce que las armas descubiertas le pertenecen a Cuba: “en la citada nave, se transportaban 240 toneladas métricas de armamento defensivo obsoleto —dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello fabricado a mediados del siglo pasado—, para ser reparado y devuelto a nuestro país”.

 

Sin embargo, durante el registro del carguero Chong Chong Gang  también se encontraron material explosivo y granadas RPG a los que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba no se refirió cuando dio sus explicaciones el martes 16 de julio.

 

Si el régimen de La Habana realmente envió las armas para que fuesen reparadas y devueltas, ¿por qué no le solicitó un permiso especial a la comisión del Consejo de Seguridad que supervisa el cumplimiento de las sanciones a Corea del Norte?

 

Además, procedente de Cuba, el buque Chong Chong Gang pretendía pasar por el Canal de Panamá con un conocimiento de embarque que no reflejaba todo lo que transportaba, con lo cual incurrió en el delito de contrabando.

 

Este contrabando de armas pudo poner en peligro la vida de los habitantes de las ciudades de Colón y Panamá.

 

Hugh Griffiths, experto en tráfico de armas del International Peace Research Institute de Estocolmo, declaró: “Da la impresión de que fue claramente una violación a las sanciones de la ONU y por eso trataron de camuflarlo y esconderlo”, afirmó Griffiths. “Es equipo militar prohibido por las sanciones de la ONU, de modo que, sin importar si el pago es mediante un canje o con dinero en efectivo, constituye una violación”.

 

Los regímenes de  Cuba y Corea del Norte organizaron un contrabando de armas que además  viola el embargo  dispuesto por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas contra Norcorea.

 

Este contrabando fue organizado por la cúpula militar encabezada por Raúl Castro. Mientras el buque Chong Chong Gang estaba anclado en un puerto cubano esperando su carga, Raúl Castro recibió al jefe del Estado Mayor General del Ejército Popular de Corea del Norte, Kim Kyok Sik, el más alto jefe militar norcoreano.

 

Que los hermanos Castro no pretendan buscar chivos expiatorios, como hicieron al descubrirse la participación del régimen en el tráfico internacional de drogas. (Véase Causa No. 1 de 1989, que provocó el fusilamiento de varios militares cubanos, entre ellos el general Arnaldo Ochoa Sánchez, Héroe de la República de Cuba, así como la sospechosa muerte del general José Abrantes, ministro del Interior).

 

Los agentes castristas en todo el mundo están tratando de echarle tierra  a las nuevas violaciones al derecho internacional realizadas por los hermanos Castro. Una vez más, el régimen de La Habana pretende engañar a la comunidad internacional. Durante tres décadas negó que estuviera promoviendo la subversión en otros países, hasta que el propio Fidel Castro lo reconoció en la década del noventa. Véase al final de este subdominio.

 

Se esperan sanciones de Naciones Unidas contra los regímenes de  Cuba y Corea del Norte, ya que representan una amenaza para la paz.

 

¿Es un hecho aislado o Cuba y Corea del Norte violan sistemáticamente las resoluciones de Naciones Unidas? 

Las armas cubanas en el barco norcoreano

atrapado en Panamá no eran obsoletas

Carlos Alberto Montaner

17 de agosto de 2013

 

Me lo contó un funcionario panameño que desea permanecer en el anonimato: los expertos de la ONU confirmaron que las armas, equipos y municiones del barco norcoreano retenido en Panamá no son obsoletos, sino perfectamente operativos. Hay motores nuevos y los aviones pueden volar sin dificultades. Se trataba de un clarísimo caso de contrabando de armas prohibidas hacia un país castigado por la ONU. Esto explica la extraña referencia de Fidel a los cien mil rifles que en la década de los ochentas le regaló Kim Il-sung. Como es habitual en su torcida manera de entender la realidad, está justificando la violación de la ley internacional como un acto de reciprocidad moralmente sostenible. Es basado en ese razonamiento como se han pasado más de medio siglo interviniendo en los asuntos internos de medio planeta. En Cuba sigue vigente la norma de que “el deber de los revolucionarios es hacer siempre la revolución”. Estos tipos no aprenden.

¿Por qué no habla el general

del barco con armas cubanas?

Juan Juan Almeida

12 de agosto de 2013

 

¿Cómo lo pueden hacer sin la aprobación de un Estado que todo lo ve, como el gran Hermano?

 

Desde el mismo instante en que el General Raúl Castro fue entronizado Presidente, no ha parado de advertir que “La batalla contra el delito y la corrupción no admite más contemplaciones”. En muchísimas ocasiones se ha visto al mandatario exhortando públicamente a los miembros de su gabinete a mantener una conducta “implacable” contra el mencionado flagelo.

 

Difícil está convencer a esa masa popular que por falta de confianza sin darse cuenta pasó de la alarmante desidia a la insensible hibernación.

 

Para ejecutar su cruzada y dar veracidad a sus palabras, en el año 2009 creó la Contraloría General de la República de Cuba, un órgano que hasta el día de hoy, ha realizado auditorías en todas las instituciones del Estado y llevado frente a los tribunales, acusados por delitos económicos y corrupción, a un buen número de funcionarios, empleados y directivos de empresas estatales, a un ex ministro y un ex vice ministro de la industria alimentaria, a empresarios extranjeros, a un ex yerno del mencionado General Presidente y a familiares de aquellos que, confundidos, acomodados o seguidores de una ideología lucrativa, un día juraron lealtad al proceso revolucionario.

 

Para algunos ciudadanos, el General representa un Grim Reaper caribeño de pescuezo plegable, que con capucha verdeolivo y una guadaña en la mano acabará con la cleptocracia. “La lucha contra la corrupción” es una épica bandera que decidió enarbolar el Primer Secretario del PCC; y para izarla mejor, nombró como confaloniero a su hijo el Coronel, un cuarentón especialista en juzgar todo y experto en vigilar personas objetivos.

 

Es cierto, la ley es la única forma de darle respuesta eficaz y rotunda al problema de la corrupción; pero desgraciadamente la publicitada contienda es un mito más, que no va precisamente destinada a erradicar del horizonte cubano el tema, sino a concentrar los recursos del país y total poderío del Estado en manos de un grupo más corrupto, más reducido, más fiel y mucho más comprometido con el clan Castro Espín.

 

¿Por qué no habló el General cuando el gobierno cubano fue descubierto en su intento de transportar material militar por el canal de Panamá escondido bajo toneladas de azúcar en un buque norcoreano?

 

Si esto no es turbiedad, entonces cabe la posibilidad, que ante la mirada del impoluto gobernante isleño, tampoco sea corrupción que un grupo de “cooperantes cubanos” se dediquen a contrabandear diamantes de Ghana y Namibia, hacia La Habana; piedras que luego son enviadas vía aérea hasta una bella ciudad portuaria situada al noreste de Bélgica. Amberes, casualmente conocida como centro mundial de tráfico y comercio de diamantes. ¿Cómo lo pueden hacer sin la aprobación de un Estado que todo lo ve, como el gran Hermano?

 

Recuerdo muy bien que hace unos años, en 1989, un grupo de altos militares fueron sancionados por actos similares. Y mire usted, curiosamente estos especialistas traficantes, que el gobierno cubano aparenta desconocer, son todos ex militares y trabajadores civiles de Las FAR que laboran para ANTEX S.A, una sociedad anónima de capital cubano radicada en el continente africano, con oficinas en Angola, cuyas siglas significan extrañamente (y me disculpo por el uso y el abuso intencional de estos adverbios) el nombre del General ANTonio Enrique (Lusón) EXportaciones. Un raulista converso que además de ser corrupto, lo disfruta.

 

juanjal@yahoo.com

 

 

Lo que nadie se cree

Máximo O. Ruiz Matoses*

12 de agosto de 2013

 

Es difícil creer que la crisis del Chong Chon Gang no sea el enmascaramiento de una actividad paralela, de mayor envergadura

 

He estado siguiendo de cerca las peripecias del buque norcoreano y su tripulación, desde que fue interceptado por las fuerzas navales panameñas en el mes de julio.

 

Los encargados de la preparación de cualquiera de estas misiones, y su posterior ejecución, por regla general, son los oficiales de operaciones, que tienen un buen nivel y en innumerables ocasiones han preparado intervenciones especiales, lo mismo en América Latina, Asia o en cualquier lugar del planeta. Muchas de ellas han culminado con éxito.

 

Medios radiotécnicos y componentes de fuerza aérea, como los Mig-21 descubiertos en las bodegas del buque norcoreano, son muy difíciles de enmascarar. El buque mercante muy probablemente realizó la operación por el puerto del Mariel, que es el único habilitado para carga y descarga de medios técnicos militares.

 

Un buque norcoreano, de oficio, recibe un seguimiento diferenciado por parte de los medios de exploración estratégica de potencias mundiales. Al momento de introducir la técnica en el barco, fueron rastreados por sistemas satelitales de elevada precisión. Créanme que enmascarar una rampa de lanzamiento o un sistema de baja altura, como el S-125 (pechora), o el Volga (cohetes tierra-aire) es sencillamente imposible ante la precisión de los medios de exploración antes mencionados.

 

Lo más inverosímil es la travesía seleccionada para trasladar la carga hasta Norcorea y posteriormente “repararla”. Más bien “modernizarla” y adecuarla a las exigencias táctico-técnicas actuales, pues es sabido el grado de obsolescencia, no solo física sino también moral de los medios defensivos de las fuerzas armadas cubanas.

 

Desde los años 80, dichos medios prácticamente no se han sustituido por técnicas más modernas. Por supuesto, resultaría muy costoso y ya Rusia no “regala” cohetes, ni tanques, ni aviones de combate o transporte.

 

¿Le entregaron esa “preciosa” carga a Panamá como “mansa paloma”? Eso no se lo cree nadie. En mi opinión, existe una operación de enmascaramiento estratégico de otra actividad paralela, de mucho mayor envergadura. ¿Podría ser la entrega de algún remanente de la Crisis de Octubre?

 

No concibo que oficiales tan experimentados, como los encargados de tales menesteres, cometan un error tan garrafal al trasladar la carga por el Canal de Panamá. Ellos sabían que, nada más aflorar un buque de bandera norcoreana, de inmediato se convertiría en “objetivo sospechoso”. Sumándole a todo esto la visita realizada por un alto jefe militar del ejército norcoreano, semanas antes, a suelo cubano.

 

Lo malo del asunto es el decomiso de 10.000 toneladas métricas de azúcar crudo, sabiendo la necesidad extrema del producto que tienen los cubanos. Resulta un hecho bochornoso, que una vez más descubre el verdadero rostro de una tiranía que no deja de mentir para lograr su objetivo, aunque sea a costa de las necesidades más perentorias de la población.

 

* Ex teniente coronel de las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior.

Panamá rechaza el acuerdo sin la ONU

que propone Corea del Norte

José Meléndez

12 de agosto de 2013

 

El Gobierno panameño se niega a excluir a la organización de la solución a la crisis que provocó el hallazgo del armamento cubano

 

Panamá rechazó una solicitud de Corea del Norte vía fax para buscar una vía que excluyera a la Organización de Naciones Unidas (ONU) en la solución de una crisis que estalló el mes pasado por el hallazgo de una carga bélica “no declarada”, propiedad de Cuba y transportado en un buque norcoreano, según una fuente oficial de alto rango de la cancillería panameña.

 

El Gobierno de Ricardo Martinelli alegó ante el país asiático que el caso está sujeto a las inspecciones de una comitiva formada por 12 expertos internacionales —seis oficiales y seis asistentes— del Consejo de Seguridad de la ONU que llegará este lunes a la capital panameña y permanecerá esta semana en ese país, para revisar las armas y verificar si fue violado el embargo mundial de armamento impuesto en 2006 en contra de Pyongyang como castigo a su plan de desarrollo nuclear.

 

La misma fuente señaló a El País que “una solicitud norcoreana para que el incidente 'se resuelva de manera diplomática', es decir, excluir a la ONU, no procede, porque precisamente el caso está en manos de su Consejo de Seguridad, que deberá emitir su resolución en cuanto al análisis del cargamento que viene ahí y si viola o no las sanciones”.

 

En una “nota verbal” que su embajada en Cuba hizo llegar a la cancillería panameña el pasado viernes por fax, y cuyo contenido fue conocido por este periódico, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte afirmó que “espera la amable cooperación” del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá “para que el incidente del barco Chong Chon Gang se resuelva de manera diplomática, así como para que, a base de los derechos internacionales y gesto humanitario, se otorgue lo pronto posible el acceso consular de los diplomáticos de esta misión a nuestros tripulantes”.

 

Los 35 tripulantes están detenidos a las órdenes del Ministerio Público de Panamá, acusados de atentar contra la seguridad colectiva por transporte de armamento peligroso sin declarar. Según el programa oficial, la comitiva de la ONU llegará este lunes en la tarde y permanecerá al menos tres días en suelo panameño.

 

La misión evaluará si el transporte de la carga bélica en el barco, que zarpó de Cuba con 240 toneladas de armamento oculto no declarado y oculto en 10 mil toneladas de azúcar, violó el embargo internacional de armas implantado sobre Pyongyang y que prohíbe al régimen norcoreano importar o exportar armas.

 

El Gobierno panameño anunció el pasado 15 de julio el hallazgo del armamento en el buque, que fue retenido días antes cuando se disponía a ingresar al Canal de Panamá para cruzarlo en la ruta del Atlántico al Pacífico y proseguir viaje a Corea del Norte. Al día siguiente, el gobierno cubano admitió que las armas le pertenecen y adujo que es equipo defensivo obsoleto —complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión— llevado a Corea del Norte para ser reparado y devuelto a Cuba.

 

Con la sospecha inicial de que transportaba drogas, la nave fue allanada por autoridades panameñas y aunque la tripulación se sublevó, se pudo descubrir una primera carga de armas. La embarcación permanece retenida en un puerto panameño sobre el litoral Caribe, mientras prosiguen las tareas de descargada de armas y azúcar. Los tripulantes están detenidos en la misma zona, a la orden del Ministerio Público.

 

La cancillería panameña informó a este periódico que la nota verbal norcoreana respondió una comunicación similar enviada el 25 de julio por Panamá, en la que se explicó a esa nación las razones por las que se decidió no otorgar visa a dos diplomáticos norcoreanos acreditados en Cuba que pretendían viajar a territorio panameño a dar asistencia consular a los 35 tripulantes. “Uno de los motivos es que no hay relaciones diplomáticas entre ambos países y otro es que el caso está en manos del Ministerio Público”, subrayó una de las fuentes panameñas.

 

La respuesta, añadió, “fue una reacción a declaraciones contraproducentes de Corea del Norte en las que exigía a Panamá que liberara el buque y en un tono poco diplomático, también exigía que liberara a los tripulantes. Fueron un poco desproporcionadas las declaraciones que hicieron allá en Pyongyang alrededor de la solicitud de visado. Eso, y el tema de que el caso está en la Fiscalía, agravaron la situación y se les negó el visado”.

 

En la nota verbal del pasado viernes, la cancillería norcoreana informó a la panameña que el barco comercial y sus tripulantes “no tenían ninguna intención de poner en peligro la seguridad del gobierno y pueblo de Panamá ni perjudicar su soberanía”.

 

Panamá abrió una opción para que los norcoreanos entren en contacto con los tripulantes. Cualquier consideración humanitaria por parte de la cancillería panameña hacia los tripulantes del barco será tratada a través de la Cruz Roja Internacional (CRI), explicaron las fuentes oficiales.

 

El procedimiento sería que Panamá, por “una cuestión humanitaria”, otorgue visado a dos diplomáticos norcoreanos a solicitud de la CRI. Según el mecanismo propuesto, funcionarios de la CRI escoltarían desde La Habana a los dos y al llegar a Panamá los llevaría al sitio donde están los tripulantes.

 

“Los diplomáticos no tienen nada que hacer con el buque ni con las armas, porque eso está en manos de las Naciones Unidas. Podrían visitar a los tripulantes, ver las condiciones en que se encuentran, entrevistarlos y de ahí para el aeropuerto, de vuelta a Cuba. Ese podría ser el procedimiento”, relató una de las fuentes.

Siete preguntas al canciller Bruno Rodríguez

sobre el Chong Chon Gang

Julio Antonio Aleaga Pesant

10 de agosto de 2013

 

¡No contestarán!; sería el principio del fin inmediato

Por momentos hace recordar a Juan Primito; el célebre personaje secundario de la novela “Doña Bárbara”. Primito, “el recadero” no pintaba como se dice; “ni fu, ni fa”

 

Pasó el tiempo y aparte de la escuálida declaración del MINREX sobre las armas cubanas que iban en el buque norcoreano Chong Chon Gang*, nada más se ha dicho en la prensa oficial cubana ni por funcionarios del gobierno sobre un caso que puede llevar a nuestro país al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para ser juzgado y condenado.

 

El licenciado Bruno Rodríguez Parrilla, como Ministro de Relaciones Exteriores, está en la obligación de responder al ciudadano cubano, sobre la entrega de armamento a la República Popular Democrática de Corea, que como él sabe mejor que nadie, está sometida a un embargo de armas por la ONU, en base a diferentes resoluciones adoptadas por el organismo internacional por las constantes acciones contra la paz que lleva a cabo ese gobierno.

 

Licenciado Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores:

 

1.     ¿Conocía usted previamente del embarque de armas hacia la Republica Popular Democrática de Corea? ¿Sabe usted que ese país está sometido a fuertes sanciones por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de la cual el gobierno del cual usted es canciller es parte? ¿Hubo o están previstos otros embarques de armas hacia ese país? ¿Bajo qué condiciones contractuales se efectúan esos envíos?

 

2.     Usted envió al Primer Vicecanciller Rogelio Sierra a Panamá para intentar que ese gobierno no revisara el buque, cuando este ya estaba detenido en el puerto de Manzanillo, bajo la sospecha de transportar drogas? ¿Tenía alguna razón especial para tomar esa decisión?  

 

3.     ¿El Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, General de Cuerpo de Ejército, Leopoldo Cintra Frías, le informó sobre ese intercambio o cualquier otro con el gobierno de la RPDC? En cualquier caso, ¿cuáles son los niveles de cooperación entre el MINFAR y el MINREX?

 

4.     A las actividades por el 60º aniversario del armisticio de Pangmunjong asistió a Pyongyang un miembro del Buró Político (jefe del Departamento de Relaciones Internacionales) del Comité Central del Partido Comunista, el Dr. José Ramón Balaguer Cabrera. ¿Se consultó con el MINREX sobre esa visita y la trascendencia en medio de la crisis creada a nivel internacional? ¿Cuál es la misión que Balaguer Cabrera cumplió al visitar ese país?  

 

5.     El azúcar que además de las armas contenía el buque, ¿fue donada o vendida a ese país? Si fue vendida, ¿fue a precio de mercado o preferencial? Existen otros convenios comerciales con ese país. ¿El licenciado Rodrigo Malmierca, Ministro de la Inversión Extranjera y el Comercio Exterior, está al tanto de esas transferencias? ¿Conoce el Ministro Malmierca, las condiciones del envío de armas a Corea del Norte?  

 

6.     ¿Qué acciones prevé el Ministerio que usted encabeza para evitar la condena de las Naciones Unidas? ¿Cooperará el Ministerio de Relaciones Exteriores con las autoridades internacionales sobre este caso?  

 

7.     ¿Sabe usted, señor Ministro, que el gobierno de la República de Panamá, a través del Ministro de Seguridad Sr. José Raúl Mulino, considera que a raíz del incidente con el carguero que portaba armas cubanas sin ser declaradas a las autoridades del Canal, que las cargas sin declarar amenazan al comercio marítimo? ¿Está usted dispuesto a llevar a Cuba a una guerra, por la irresponsabilidad del Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias?

 

Señor Ministro:

 

El secretismo de la prensa que dirige el partido del que usted es miembro le impedirá responder estas preguntas o cualquier otra proveniente de los ciudadanos cubanos. Pero usted es el responsable de las acciones que contra la República de Cuba tomen las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales.

 

*Aparte de la declaración del MINREX sobre las armas cubanas que iban en el buque norcoreano Chong Chon Gang, nada más se ha dicho en la prensa oficial ni por funcionarios del gobierno cubano.

************************************************************

Un lector hizo otra pregunta: ¿También enviaban balas, explosivos y armas cortas para ser reparados en Corea del Norte?

Tráfico de armas Cuba-Corea del Norte:

Una historia muy mal contada

Jorge Hernández Fonseca

2 de agosto de 2013

 

Los desdoblamientos del descubrimiento en el Canal de Panamá de un barco norcoreano con “armas y aviones” de guerra cubanos no declarados y escondidos bajo un cargamento de azúcar son cada vez más sensacionales, si comparados con la propia noticia original, asociada al descubrimiento del tráfico de armas. No voy a referirme a hechos que todo el mundo conoce y que tienen que ver con una de las noticias internacionales más destacadas de estos días. Mi intención en este caso es analizar las posiciones y actitudes políticas asociadas al hecho.

 

En primer lugar la participación --incluso como fotógrafo de las armas cubanas-- del presidente de la República de Panamá, Ricardo Martinelli en persona, revisando el buque norcoreano como un policía más, que nos induce a pensar en intereses individuales de Martinelli en un caso explosivo, que envuelve al castrismo internacional, a Estados Unidos --que tiene una base militar en la zona del Canal-- a las Naciones Unidas, que vela por el cumplimiento de una resolución de su Consejo de Seguridad prohibiendo el envío de armas a Norcorea. Es evidente que algo buscaba Martinelli, que ahora acaba de pronunciarse por un “vamos a dejar eso así”.

 

No es mi intención profundizar en los posibles intereses del presidente Martinelli al tener atrapado entre sus manos al castrismo internacional, con peso relativo importante en la política interna panameña. Es parte del juego interno-internacional de los gobiernos del hemisferio con los hermanos Castro, que continuamente, para conseguir neutralizar al castrismo internamente, pasan por encima de los intereses democráticos del sufrido pueblo cubano, como un “episodio más”, en la larga cadena de “intercambios” inmorales con la poderosa dictadura cubana.

 

Otro hecho destacado fue la declaración casi inmediata de Estados Unidos diciendo que “no era un problema bilateral Cuba-EUA”, lo que es una frase estrictamente verdadera, si nos atenemos a la declaración (tardía) de la dictadura cubana, diciendo que el contrabando era de “armas obsoletas, que iban a ser reparadas en Norcorea, para después ser devueltas a manos castristas”, declaración poco creíble que intenta ocultar los verdaderos (y desconocidos) objetivos reales detrás del contrabando hacia un país que ya ha desarrollado armas nucleares.

 

Un tercer elemento no descartable de la cadena de desdoblamientos de este contrabando, es la declaración del dictador mayor, diciendo que “se trató de denigrar a su hermano Raúl Castro” al descubrirse las armas en el barco que atravesaría el Canal de Panamá. Como “quien no quiere las cosas”, el dictador mayor hace una alusión fuera de contexto a la tenencia, o a la renuncia, por parte de Cuba de armas nucleares. Esa alusión ya había sido hecha en la Nota de la dictadura, que asumía la culpa por el contrabando. Son menciones “nucleares” muy extrañas.

 

No por casualidad aparecieron en la prensa opositora cubana hipótesis de analistas políticos del exilio relacionadas al posible intercambio de cierto número de armas y aviones cubanos, por el apoyo norcoreano al desarrollo de determinadas armas nucleares, no necesariamente una bomba atómica. Es el caso de la llamada “bomba sucia”, o de otros tipos de armas de rayos ganma, para lo cual Norcorea podría dar el apoyo y asistencia necesaria, dinamizando la existencia de un acuerdo Cuba-Irán, también en el sensible punto de la tecnología nuclear.

 

El tema anterior tampoco es un asunto “bilateral” entre Cuba y EEUU (como tampoco lo fue el acuerdo Cuba-URSS para colocar misiles con cargas nucleares en la isla en 1962) pero que evidentemente representa un peligro potencial para Norteamérica. Sin embargo, Estados Unidos nada ha hecho (en apariencias) para “pedir explicaciones” claras a la Cuba castrista, por un hecho que podría representar un peligro real para Norteamérica y sus ciudadanos.

 

Actualmente hay una política norteamericana en andamiento para intentar contrarrestar los efectos del castrismo en la arena internacional, incluso, según se manifiesta vivamente, para jerarquizar los valores democráticos en Cuba incentivando los contactos “pueblo a pueblo”, entre los ciudadanos de la isla y de los Estados Unidos. Es notorio que en medio del escándalo de contrabando cubano-norcoreano, EEUU acaba de conceder a los cubanos el derecho a obtener visas múltiples de parte de EEUU, lo que pudiera explicar el silencio de Estados Unidos en un tema, que si bien no es “bilateral”, es un tema que les compete y ha sido mal explicado.

 

Si el presidente Martinelli participa inicialmente como “actor principal” del descubrimiento del contrabando de armas cubanas hacia Norcorea y acto seguido autoriza la firma de un “Convenio Comercial Cuba-Panamá”, y además ahora, quiere “dejar eso así”, es claro que detrás de esa nueva posición presidencial hay ‘alguna cosa’ que no ha sido bien explicada. Si EEUU declara que ese contrabando no es nada “bilateral” Cuba-EEUU y los objetivos del contrabando conducen a potencialmente afectar su seguridad nacional (las armas nucleares mencionada por el anciano dictador y mencionadas también en la nota oficial castrista, sin nadie haber hablado de ello) ¿por qué entonces Estados Unidos no toma una posición definida en un tema que sí le compete? Esta, según mi óptica, es la pregunta correcta a ser respondida.

 

Una hipótesis es que el tema fue abordado a profundidad en el contacto de alto nivel que tuvieron delegaciones de la isla y EEUU con motivo de la reanudación de “conversaciones migratorias” y EEUU quedó perfectamente informado de todos los detalles. En este caso, salta una duda: ¿por qué no se hicieron declaraciones al respecto? Si esas aclaraciones castristas se dieron en otro contexto, ¿por qué no se dijo nada? Si en paralelo con estas dudas, Martinelli cambia radicalmente de posición y quiere liberar el barco norcoreano, devolverle el azúcar a sus “legítimos dueños” y además, demora la descarga del azúcar para retardar que los inspectores de la ONU lleguen a inspeccionar las armas cubanas, es lógico que se generen dudas.

 

Una segunda hipótesis es que el afán de acercamiento entre EEUU y Cuba, con vistas a implantar la política “pueblo a pueblo”, como intento de EEUU influir democráticamente en la transición que se lleva a cabo por Raúl Castro, esto compense con creces la dudas que surgen de esta historia. Una tercera hipótesis estaría relacionada con un probable sabotaje que Fidel Castro y sus hombres han querido hacer preparando este episodio contra Raúl, sus generales y su planes reformistas, de todo lo cual EEUU tiene pleno conocimiento, quiere apoyar los “cambios” que Raúl lleva adelante y las dudas con este contrabando se ventilaron en privado.

 

Sean cuales fueran las “verdades” asociadas a este historia, algo queda muy claro como consecuencia de este episodio de silencio público de EEUU ante una historia tan mal contada: las relaciones entre la Cuba de Raúl Castro y Estados Unidos es de mucha más amplitud y profundidad que aquella que se habla oficialmente. Habría que saber sin embargo si los interese de EEUU están asociados sólo a intereses económicos con Cuba (aspecto plenamente comprensible) o si además hay intereses democráticos con la isla, a tono con la erradicación total del castrismo por un lado, o en sintonía con Raúl, sus generales y sus familiares, por otro.

 

Así como las hipótesis mencionadas son probables versiones de la realidad, hay otro cúmulo de análisis que se ventilan sin una explicación clara, que llene todos los espacios vacíos de este raro incidente. En cualquier caso, los cubanos opositores, carentes de derechos en la isla, así como los cubanos exiliados, también carentes de derechos en la isla, --incluyendo aparentemente a los congresistas cubano-americanos de ambos partidos-- hemos sido tratados por todos los actores de este episodio como “ciudadanos de segunda” con un historieta muy mal contada.

 

Sin embargo, también “hay vida inteligente” fuera de EEUU y del think-tank castrista.

Misiles de azúcar

Yoani Sánchez

30 de julio de 2013

Opinión de varios activistas y ciudadanos cubanos sobre el tema de los misiles y demás armamento encontrados en un barco de bandera norcoreana, mientras intentaba entrar al Canal de Panamá escondidos bajo un cargamento de azúcar.

Véase más abajo la historia completa

del contrabando de armas

Fidel y los retazos del pasado

Alejandro Armengol

23 de diciembre de 2013

 

Hay una versión castrista del cuento de la anciana que año tras año le echa a perder la Navidad a la familia, con el cuento de que para ella será la última.

 

Aquí es Fidel Castro quien se aparece de aguafiestas del exilio, recordándonos que aún está vivo y que además no piensa morirse en largo tiempo, que otros lo hagan por él.

Acaba de hacerlo Mandela y Fidel no habla tanto del muerto como del vivo. El vivo, por supuesto, es él. Dejó correr las especulaciones con su ausencia y silencio, y luego se apareció, primero con una fotografía y luego con un comentario tardío sobre el líder sudafricano. El Partido no será inmortal, pero el otrora Comandante en Jefe apuesta a que él lo es.

 

Puede argumentarse que esa táctica de dilatar sus apariciones y comentarios, para hacer creer que está más del otro lado que aquí, es sumamente barata, pero no deja de resultar efectiva. Quisiera un vendedor de automóviles en Hialeah contar con una propaganda tan eficaz.

 

Donde las cosas ya no son tan claras para Fidel es a la hora de escribir. Más allá de la pacotilla que despliega siempre en sus comentarios —esa sabiduría estilo la revista Selecciones que siempre lo acompaña—, lo que resulta patético es el aferrarse a una visión del mundo que no solo es caduca y pueblerina sino aburrida.

 

Solo la disciplina periodística justifica la lectura de la llamada por este periódico “columna de Fidel Castro”. Por lo demás, recomiendo la lectura de cualquier otra información, desde el desnudo de Sissi hasta el cumpleaños del Papa.

 

Lo que llama la atención en Fidel Castro es su autismo. Al final ha resultado que un hombre tan hablador y extrovertido, que durante décadas se estuvo reuniendo con tanto rico, poderoso y famoso, vive encerrado en un pequeño mundo, más parecido al de un barbero de esquina que al del gran estadista que siempre se supuso fuera.

 

Porque en lo de “pelarle” la cabeza a muchos, siempre lo hizo sin necesidad de tijera.

 

Castro dice en su escrito: “Los fraternales sentimientos de hermandad profunda entre el pueblo cubano y la patria de Nelson Mandela nacieron de un hecho que ni siquiera ha sido mencionado, y de lo cual no habíamos dicho una palabra a lo largo de muchos años”.

 

Sin embargo, lo que pasa a describir después —en medio de las digresiones e incoherencias a que nos tiene acostumbrado— son acontecimientos que desde hace mucho tiempo se saben al dedillo, desde la participación decisiva de las tropas cubanas en la guerra de Angola, la repercusión que para el fin del Apartheid tuvo la derrota del ejército sudafricano por parte de Cuba, las bombas nucleares en manos de Sudáfrica entonces y hasta la tan traída y llevada Batalla de Cuito Cuanavale.

 

Toda la información que escribe ahora Castro no solo es conocida gracias a libros como Conflicting Missions (Havana, Washington and Africa 1959-1976), de Piero Gleijeses, sino en las propias reflexiones de Castro, como la publicada en octubre del 2008, en que dejaba en claro que la guerra de Angola fue la segunda ocasión en que Cuba estuvo envuelta en un conflicto que podría haber desencadenado una hecatombe nuclear.

 

No hay comparación entre la Crisis de Octubre y la guerra de Angola en cuanto a la dimensión y las implicaciones del diferendo, pero ambas muestran que el gobierno cubano, con Fidel Castro al frente, no estaba dispuesto a detenerse frente a una amenaza de ataque nuclear.

 

Junto a este panorama de combatividad, peligro y una posible destrucción de grandes dimensiones, hay una historia más vulgar y menos heroica.

 

“Sudáfrica no soportó el desafío y negoció, después que recibió los primeros golpes en esa dirección, todavía dentro de territorio angolano. En la misma mesa se sentaron durante meses los yanquis, los racistas, los angolanos, los soviéticos y los cubanos.

 

Allí estaba, entre los que discutían en favor de nuestra causa, Konstantín. Lo conocía ya, había tratado de evitar que se sintiera humillado por nuestra discrepancia y nuestros éxitos. Tenía sin duda influencia en el mando militar del glorioso Ejército soviético. Sus errores fueron la más importante contribución a la decisión adoptada por nuestro país de prohibirles a los racistas intervenir en Angola y de rectificar los errores políticos que había cometido la Dirección de la URSS en 1976”, escribió entonces Castro.

 

Es a Konstantín a quien Castro vuelve a referirse ahora: “El asesor principal no era, sin embargo, un Zhúkov, Rokossovski, Malinovsky u otros muchos que llenaron de gloria la estrategia militar soviética”.

 

Ese asesor soviético es el general Konstantín Kurochkin, que encabezaba la misión militar soviética en Angola. Es esa visión de la historia llena de rencor y lugares comunes la que repite Fidel Castro. Retazos del pasado. Balbucir de déspota.

La crisis de los misiles,

el momento más tenso de la Guerra Fría

Nota de Manuel Castro Rodríguez: Es falso lo que se expresa al inicio de este documental de que la casi totalidad del territorio y de las industrias en Cuba estaban en poder de empresas norteamericanas. Por ejemplo, en Historia de la revolución cubana (editorial Txalaparta, 2009), libro escrito por Sergio Guerra Vilaboy –jefe del Departamento de Historia de la Universidad de la Habana- y Alejo Maldonado Gallardo –profesor de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo- se expresa:

El capital estadounidense, que en los cincuenta se incrementó en 250 millones de dólares más, para llegar a una cifra superior a mil millones de dólares en 1958, dominaba en ese año el 90% de los servicios de teléfonos y energía eléctrica, el 50% de los ferrocarriles, el 23% de las industrias y el 40% de la producción de azúcar, mientras las sucursales cubanas de bancos de Estados Unidos controlaban un 25% de todos los depósitos bancarios”.

Crisis de los Mísiles

 

Cuba se hubiera quemado en los fuegos de la guerra

El pueblo cubano hubiera perecido

 

Correspondencia entre Fidel Castro y Niñita Jruschov

 

Tomado de The American Experience / The Presidents / PBS

 

Carta de Fidel Castro a Nikita Jruschov sobre la defensa del espacio aéreo cubano

26 de octubre de 1962

Estimado camarada Jruschov:

De acuerdo con el análisis de la situación y los informes que nos han llegado, (I) considero que es casi inminente un ataque -dentro de las próximas 24 a 72 horas. Hay dos posibles variantes: la primera y más probable es un ataque aéreo contra ciertos objetivos, con la misión limitada de destruirlos; la segunda, y aunque menos probable todavía posible, es una invasión completa. Esto requeriría una fuerza grande y es la forma más repugnante de agresión, lo cual puede detenerlos.

Puede estar seguro de que resistiremos con determinación, cualquiera que sea el caso. La moral del pueblo es extremadamente elevada y el pueblo confrontará la agresión heroicamente.

Me gustaría expresar brevemente mi opinión personal.

Si la segunda variante tiene lugar y los imperialistas invaden Cuba con el objetivo de ocuparla, los peligros de su agresiva política son tan grandes después de esa invasión que la Unión Soviética no debe permitir circunstancias en las que los imperialistas puedan llevar a cabo un primer ataque nuclear contra nosotros.

Le digo esto porque creo que la agresividad de los imperialistas los hace extremadamente peligrosos, y si ellos se las arreglan para llevar a cabo una invasión de Cuba -un brutal acto en violación de las leyes universales y morales- ése sería el momento para eliminar este peligro para siempre, en un acto de la más legítima autodefensa. Por dura y terrible que sea la solución, no habría otra.

Esta opinión se ha formado observando el desarrollo de su agresiva política. Los imperialistas, sin tener en cuenta la opinión mundial y contra las leyes y los principios, han bloqueado los mares, violado nuestro espacio aéreo, y ahora se están preparando para invadir, mientras bloquean al mismo tiempo toda posibilidad de negociación, aún cuando comprenden la gravedad del problema.

Usted ha sido, y es, un incansable defensor de la paz, y comprendo que estos momentos, cuando los resultados de sus superhumanos esfuerzos se encuentran tan seriamente amenazados, deben ser amargos para usted. Nosotros mantendremos nuestras esperanzas de salvar la paz hasta el último momento, y estamos listos para contribuir a ello en cualquier forma que podamos. Pero, al mismo tiempo, estamos serenos y listos para enfrentar una situación que vemos como muy real e inminente.

Le transmito la infinita gratitud y reconocimiento del pueblo cubano al pueblo soviético, que ha sido tan generoso y fraternal, junto con nuestra profunda gratitud y admiración a usted personalmente. Le deseamos éxito en la enorme tarea y gran responsabilidad que están en sus manos.

Fraternalmente,

Fidel Castro

 

Carta de Nikita Jruschov a Fidel Castro advirtiéndole permanecer firme contra la agresión de EEUU

28 de octubre de 1962

Estimado camarada Fidel Castro:

Nuestro mensaje al presidente Kennedy del 27 de octubre permite una solución al problema en su favor, defendiendo a Cuba de una invasión, si una guerra así estallara. La respuesta de Kennedy, que usted conoce obviamente, ofrece la garantía de Estados Unidos de que no sólo no invadirá a Cuba con sus propias fuerzas, sino que no permitirán que lo hagan sus aliados. El presidente de los Estados Unidos ha respondido pues, favorablemente a mis mensajes del 26 y 27 de octubre.

Acabamos de elaborar el borrador de nuestra respuesta al mensaje del presidente. No lo escribiré aquí, ya que está siendo transmitido por radio.

Debido a ello, nos gustaría ahora aconsejarle, en este punto de viraje de la crisis, que no se deje llevar por sus sentimientos: muestre firmeza. Debe decirse que comprendemos su profunda indignación ante las agresivas acciones de Estados Unidos y sus violaciones de las normas fundamentales de las leyes internacionales.

Por ahora, sin embargo, no son las leyes y las reglas, sino la falta de sentido de los militaristas del Pentágono. Ya que está a la vista un acuerdo, el Pentágono está buscando un pretexto para impedirlo. Por eso es que organiza vuelos provocadores. Ayer, usted derribó uno de ellos, aunque usted no lo había hecho cuando ellos habían volado sobre su territorio. Ese paso será aprovechado por los agresores, para hacer avanzar sus objetivos.

Debido a ello, nos gustaría aconsejarle, en el espíritu de nuestra amistad, que muestre paciencia, firmeza y más firmeza. Naturalmente, si hubiera una invasión sería necesario luchar contra ella por todos los medios. Pero uno no debe permitirse caer en provocaciones. Ahora que se está encontrando una solución -una solución que es favorable para usted y que es una garantía contra una invasión- los desenfrenados militaristas del Pentágono quieren frustrar el acuerdo y provocarlo a usted a tomar medidas que podrían usar contra usted. Le pedimos que no les dé un pretexto para esto.

Nosotros por nuestra parte haremos todo lo posible para estabilizar la situación en Cuba, para defender a Cuba de una invasión y para asegurarle a usted la posibilidad de construir pacíficamente la sociedad socialista.

Le enviamos a usted, y a toda su dirección colectiva, nuestros saludos.

N. Khrushchev

 

Carta de Fidel Castro a Nikita Jruschov sobre la defensa del espacio áreo cubano

28 de octubre de 1962

Sr. Nikita Jruschov
Primer Ministro de la Unión
de Repúblicas Socialistas Soviéticas
(URSS).

Estimado camarada Jruschov:

Acabo de recibir su carta.

La posición de nuestro gobierno en relación a su declaración puede encontrarse en el texto de la declaración anunciada hoy, que seguramente usted conoce.

Debo aclarar un punto en relación a las medidas antiaéreas que hemos adoptado. Usted dijo: “Ayer usted derribó uno de ellos, aunque usted no lo había hecho cuando ellos habían volado sobre su territorio”

Anteriormente hubo violaciones aisladas sin un propósito militar particular, y no presentaban un peligro real.

Ya no es así. Existió el peligro de un ataque sorpresivo en ciertos sitios militares. Nosotros decidimos que no podíamos permanecer inactivos debido al peligro de un ataque por sorpresa. Con nuestros radares de alarma silenciados los potenciales atacantes podrían volar con impunidad sobre los sitios y destruirlos totalmente. No creímos que debíamos permitir eso, dado los costos y esfuerzos que hemos invertido, y porque un ataque hubiera debilitado gravemente nuestra moral y capacidad militares. Debido a ello, las fuerzas cubanas movilizaron cincuenta baterías antiaéreas, toda nuestra reserva, el 24 de octubre para apoyar las posiciones de las fuerzas soviéticas. Si queríamos evitar el riesgo de un ataque por sorpresa, los soldados tenían que tener órdenes de disparar. El comando de las fuerzas soviéticas puede darle más detalles sobre lo que ocurrió con el avión que fue derribado.

En el pasado las violaciones de nuestro espacio aéreo eran de facto y furtivas. Ayer el gobierno americano trató de oficializar el privilegio de violar nuestro espacio aéreo en cualquier momento, de día o de noche. Esto no podíamos aceptarlo porque significaría renunciar a nuestras prerrogativas soberanas. Sin embargo, acordamos evitar un incidente en este momento que podría perjudicar gravemente las negociaciones. Daremos a las baterías cubanas instrucciones para que no disparen mientras duren las negociaciones, sin revertir la decisión que anunciamos ayer de defender nuestro espacio aéreo. Debemos considerar los peligros de posibles incidentes en las actuales condiciones de alta tensión.

Tambén quiero informarle que estamos opuestos, por principio, a inspecciones en nuestro territorio.

Aprecio los enormes esfuerzos que usted ha hecho para mantener la paz, y estamos totalmente de acuerdo con la necesidad de luchar por ese objetivo. Si lo logramos en una forma justa, sólida y permanente, esto constituirá un enorme servicio a la humanidad.

Fraternalmente,

Fidel Castro

 

Carta de Nikita Jruschov a Fidel Castro declarando que ayudará a Cuba a defenderse

30 de octubre de 1962

Estimado camarada Fidel Castro:

Hemos recibido su carta del 28 de octubre, junto con los informes de las conversaciones que usted y el presidente Dorticós tuvieron con nuestro embajador.

Comprendemos su situación y tomamos en cuenta sus dificultades en este primer estadio después de la eliminación de la máxima tensión resultante de la amenaza de un ataque por parte de los imperialistas americanos, que usted esperaba en cualquier momento.

Comprendemos que puede haber surgido ciertas dificultades para usted, como consecuencia de las promesas que hicimos a Estados Unidos de retirar las bases de cohetes de Cuba a cambio de su promesa de abandonar sus planes para invadir a Cuba, e impedir que sus aliados del hemisferio occidental lo hagan, para terminar su llamada “cuarentena” -su bloqueo a Cuba. Este compromiso ha conducido al final del conflicto en el Caribe, un conflicto que implicó, como usted puede comprender bien, una confrontación entre superpotencias y su transformación en una guerra mundial donde se hubieran usado cohetes y armas termonucleares. Según nuestro embajador, algunos cubanos sienten que el pueblo cubano preferiría otro tipo de declaración, que no tratara la retirada de los cohetes. Es posible que esos sentimientos existan entre el pueblo. Pero nosotros, políticos y jefes de estado, somos los líderes del pueblo, y el pueblo no lo sabe todo. Es por eso que debemos marchar delante del pueblo. Entonces, el pueblo nos seguirá y nos respetará.

Si, entregándonos a los sentimientos populares, nos hubiéramos permitido dejarnos arrastrar por los sectores más inflamados del populacho, y si nos hubiéramos negado a lograr un acuerdo razonable con el gobierno de Estados Unidos, hubiera estallado la guerra, que hubiera traído como resultado millones de muertes. Los sobrevivientes hubieran culpado a los líderes por no haber tomado medidas para impedir esta guerra de exterminio.

La prevención de la guerra y de un ataque a Cuba no dependió solamente de las medidas tomadas por nuestros gobiernos, sino del análisis y examen de las acciones del enemigo cerca de su territorio. En pocas palabras, había que considerar la situación en su conjunto.

Alguna gente dice que no consultamos unos con otros suficientemente antes de tomar la decisión que usted conoce.

En realidad, consideramos que las consultas tuvieron lugar, querido comandante Fidel Castro, dado que recibimos sus cables, cada vez más alarmantes, y finalmente su cable del 27 de octubre en el que usted decía que estaba casi seguro de que era inminente un ataque contra Cuba. Según usted, era sólo cuestión de tiempo: 24 ó 72 horas.

Cuando recibimos este muy alarmante cable suyo, y conociendo su valentía, creímos que la alerta estaba totalmente justificada.

¿No fue eso consultas por su parte? Nosotros interpretamos ese cable como una señal de máxima alerta. Pero si hubiéramos llevado a cabo nuestras consultas en tales condiciones, sabiendo que los belicosos y desenfrenados militaristas de Estados Unidos querían agarrar la ocasión para atacar a Cuba, hubiéramos estado perdiendo nuestro tiempo y el ataque hubiera tenido lugar.

Creemos que la presencia de nuestros cohetes estratégicos en Cuba ha polarizado la atención de los imperialistas. Ellos tenían miedo que fueran usados, por lo que se arriesgaron a querer eliminarlos, bombardeándolos o invadiendo a Cuba. Y debemos reconocer que ellos tenían la capacidad para actuar. Es por ello, repito, que su sentimiento de alarma estaba totalmente justificado.

En su cable del 27 de octubre usted propuso que deberíamos ser los primeros en llevar a cabo un ataque nuclear contra el territorio enemigo. Naturalmente, usted comprende a dónde nos hubiera llevado. No hubiera sido un simple golpe, sino el comienzo de una guerra mundial termonuclear.

Estimado camarada Fidel Castro, encuentro su propuesta equivocada, aunque comprendo sus razones.

Hemos vivido unos momentos muy graves, una guerra termonuclear global pudo haber estallado. Por supuesto, los Estados Unidos hubieran sufrido enormes pérdidas, pero la Unión Soviética y todo el bloque socialista también hubieran sufrido grandemente. Es difícil decir cómo hubieran terminado las cosas para el pueblo cubano. Ante todo, Cuba se hubiera quemado en los fuegos de la guerra. Sin duda el pueblo cubano hubiera luchado valientemente pero, también sin duda, el pueblo cubano hubiera perecido heroicamente. Luchamos contra el imperialismo, no para morir, sino para usar todo nuestro potencial, perder lo menos posible y más tarde ganar más, vencer y hacer triunfar el comunismo.

Las medidas que hemos adoptado nos han permitido alcanzar el objetivo que establecimos cuando decidimos enviar los cohetes a Cuba. Hemos obtenido de Estados Unidos el compromiso de no invadir a Cuba y de no permitir que sus aliados latinoamericanos lo hagan. Hemos logrado todo esto sin una guerra nuclear.

Nosotros creemos que debemos aprovechar todas las posibilidades para defender a Cuba, para fortalecer su independencia y soberanía, para impedir la agresión militar, y para evitar una guerra termonuclear global en esta etapa.

Y hemos triunfado.

Por supuesto, hemos hecho concesiones, hemos hecho algunos compromisos. Hemos actuado bajo el principio de concesiones recíprocas. Estados Unidos también ha hecho concesiones, se ha comprometido públicamente, ante el mundo entero, a no atacar a Cuba.

Por lo tanto, si comparamos un ataque de Estados Unidos y una guerra termonuclear por una parte, y por otra parte los compromisos hechos: las concesiones mutuas, la garantía de la inviolabilidad de la República de Cuba, y la evitación de una guerra mundial, entonces yo creo que las conclusiones son claras.

Naturalmente, en la defensa de Cuba y otros países socialistas no podemos confiar en la promesa de Estados Unidos (de no invadir a Cuba). Hemos tomado, y continuaremos tomando, todas las medidas necesarias para fortalecer nuestras defensas y acumular las fuerzas necesarias para llevar a cabo una respuesta. En este momento, con las armas que hemos dado a Cuba, es capaz de defenderse por sí misma más que nunca. Incluso después del desmantelamiento de las bases de cohetes ustedes tienen un armamento suficiente poderoso para rechazar al enemigo por tierra, mar y aire cerca de su territorio.

Más aún, como usted recordará, afirmamos en nuestro mensaje al presidente de los Estados Unidos el 28 de octubre que “deseamos al mismo tiempo asegurar al pueblo cubano que estamos de su parte y que no abandonaremos nuestra responsabilidad de ayudar al pueblo cubano”. Es claro para todo el mundo que ésta es una muy seria advertencia que hemos enviado al enemigo.

Usted afirmó en las reuniones que no se puede confiar en los E.U. Por supuesto, usted tiene razón. Nuestras declaraciones sobre las condiciones de negociación con los Estados Unidos son igualmente correctas. Derribar un avión de Estados Unidos sobre territorio cubano fue a la postre un acto útil, porque terminó sin complicaciones. Es una lección para los imperialistas. Por supuesto, nuestros enemigos interpretarán los hechos a su manera. La contrarrevolución cubana también intentará levantar cabeza. Pero creemos que usted tiene un control total sobre el enemigo interno sin nuestra ayuda. Lo más importante que hemos logrado es detener, por ahora, un ataque de los enemigos externos.

Consideramos que el agresor ha sufrido una derrota. Estaba preparando un ataque a Cuba, pero lo detuvimos y lo hemos obligado a prometer al mundo que no lo hará en este momento. Creemos que ésta es una gran victoria. Por supuesto, los imperialistas no dejarán de luchar contra el comunismo. Pero nosotros tenemos también nuestros planes, y tomaremos nuestras decisiones. Este proceso de lucha durará mientras existan en esta tierra dos sistemas sociopolíticos, hasta que uno de los sistemas, y sabemos que será nuestro sistema comunista, triunfe en todo el mundo.

Camarada Fidel Castro, hemos decidido enviarle esta respuesta lo más rápido posible. Haremos un análisis más detallado de lo que ha ocurrido en una carta que le enviaremos pronto. En esa carta haremos un análisis más profundo de la situación y le daremos nuestra opinión sobre los resultados del arreglo de la crisis.

En este momento están comenzando las negociaciones para un arreglo y le pedimos nos comunique su posición. Nosotros, por nuestra parte, lo mantendremos informado sobre el progreso de las negociaciones y haremos las consultas necesarias.

Camarada Fidel Castro, le deseamos todo el éxito posible, y estoy seguro de que usted lo alcanzará. Existen aún maquinaciones contra usted. Pero con usted tenemos la intención de dar todos los pasos necesarios para eliminarlas y contribuir al fortalecimiento y desarrollo de la Revolución Cubana.

Nikita Jruschov

 

PBS: The American Experience / The Presidents - © WGBH 1997

África y Oriente Medio de 1967 a 1978

Chong Chon Gangsters, S. A.

Orlando Luis Pardo Lazo

2 de agosto de 2013

 

El buque norcoreano Chong Chon Gang, con la barriga caramelizada de armas y detenido en el Canal de Panamá, rebasa el terreno del terrorismo de Estado para ubicarse en el campo mucho más explosivo de la ficción.

 

Como títere de un Tarantino totalitario —al igual que con los 5 Espías/Héroes de la Red Avispa en EEUU, aquí todos los roles son relativos—, el supuesto capitán cogió un cuchillo salido del director ¿de arte? y trató de cortarse el cuello, acaso para ahorrarle luego esa molestia al Gran Camarada de la tercera camada: Kim Jung-Un.

 

El Gobierno cubano se apresuró a negociar un arreglo en secreto con el de Panamá, antes de que la mierda llegara a los medios. Dada la magnitud del contrabando —por menos que eso muchas capitales han sido bombardeadas—, no sería de extrañar que desde La Habana ofrecieran licencia gratis para abrir en Cuba no uno, sino mil canales de Panamá a lo largo y estrecho de la Isla. Benicio del Toro lo prometió en Vietnam y Alfredo Guevara casi lo cumple en el Caribe.

 

El presidente panameño en persona, con su neorrealista nombre de Ricardo Martinelli, fue quien dio la voz de alarma, como golpe de efecto ante su electorado. Y lo hizo, por supuesto, en Twitter, que es la medida de todas las cosas, y donde incluso Dios ya tiene cuentas verificadas en distintos idiomas.

 

Nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores hizo entonces su mea Cuba, y reconoció que había embarcado algunos cohetes viejos y aviones que, a estas alturas de la historieta, no podrían hacer más daño. Se les dio el trato de armas de utilería, esas que de vez en cuando matan por accidente a algún extra o doble, cuyo tributo queda fuera hasta de los créditos del film.

 

Después, aparecieron más y más contenedores, incluidos algunos con explosivos. Era el clásico cut to the chase pues no hay dramaturgia decente sin una bomba como colofón. Los tanques en pena más que pensantes de La Habana y Pyongyang debieron sentarse a toda carrera a reescribir el final. Incluso en democracia hay líderes que trabajan así, sin que todo esté amarrado de antemano por el guión gubernamental.

 

Los sacos de azúcar fueron embalados molecularmente en un puerto clandestino de Cuba, por lo que deberán ser retirados ahora de manera manual, uno a uno. Al inicio, iba a tardar días. Por el momento, tardará unas cuantas semanas. Nadie sabe a ciencia cierta la cifra natural de sacos, por lo que ningún experto se atreve a descartar la eventualidad de que esta constituya un número irracional. O infinito. En ese caso, los estibadores de Panamá han caído en una trampa borgeana. Acaso en una Caja China. En cualquier caso, su faena de descarga a perpetuidad es otro hallazgo del aleph.

 

En las postrimerías de la Revolución, es pertinente borrar las evidencias de la barbarie. Debajo del azúcar, las armas como elemento para desviar la atención. Debajo o dentro de las armas, podría estar camuflada la clave narrativa de toda esta debacle.

 

¿Qué están sacando realmente los norcoreanos de la Cuba de Castro 2.0? Reconozco que empieza aquí mi desesperación de escritor.

 

Cadáveres, para empezar, esa fuente de suspense insustituible: muertos insignes —o falsamente desaparecidos— cuyos restos de ADN se quieren mandar al cosmos o hacerlos plasma gracias al programa nuclear de Kim 3.0. Por supuesto, podría tratarse de una fuga de dinero al por mayor, sacado de las remesas completas del exilio cubano, para burlar por millonésima vez al embargo comercial de Washington (otra arma obsoleta, en este caso en contra de la Revolución).

 

Según las interminables toneladas de azúcar, es posible que estén sacando también a familias dinásticas enteras, que acaso ni se enteran de que el buque no se mueve más, y aún siguen en sus contenedores hi-tech, jugando go o golf digital, sin saber que Pyongyang ya no los espera. Ricardo Martinelli debería de twittear un poco menos y garantizar la seguridad de estos polizones que, hasta hace muy poco, eran los polizontes políticos de la patria. Si es “con todos y para el bien de todos”, los emigrantes de élite y los represores revolucionarios tampoco han de estar excluidos.

 

Es cierto que el Chong Chon Gang pudo estallar por su no declarada carga criminal —en Cuba hay tradición de aviones y barcos civiles que volaron por esa causa—, pero no es menos cierto que la tragedia hubiera ocurrido en la región más estrecha del continente americano, lo que en buena ley rebajaría cualquier condena internacional solo al rango de terroristmo.

 

Es cierto que se violaron varias disposiciones de Naciones Unidas, siempre tan controvertidas y manipuladas a la hora de votar, pero ya sabemos que muchas potencias las desconocen según sus bloques de intereses. Es cierto que en Cuba hoy apenas se produce azúcar para consumo de nuestra población, pero nadie ha probado literalmente todavía un granito de esos sacos (¿qué tal si es sal de Caimanera, por ejemplo, o arena de Varadero para de paso exportar ese rubro de lujo?). Es cierto que Cuba podría terminar más aislada junto al bloque del ALBA u obligada a pagar millones por lo que podría considerarse una agresión militar en tiempos de paz.

 

Pero la obsesión de lo verdadero no debe cegarnos ante lo trivial de lo verosímil, sin lo cual ningún arte es auténtico. Condenadlos, no importa: Hollywood los absolverá.

 

 

Hallan explosivos y municiones

en buque norcoreano con equipo bélico cubano

EFE

1 de agosto de 2013

 

Se trata de municiones para lanzagranadas RPG, así como un tipo de explosivo no determinado para artillería pesada. También se encontraron tres vehículos que serían centros de comando para el lanzamiento de misiles.

 

Las autoridades panameñas hallaron hoy explosivos y municiones en el buque norcoreano retenido en julio cuando se disponía a cruzar el Canal de Panamá hacia el Pacífico con una carga no declarada de equipo militar cubano, informaron fuentes oficiales.

 

El fiscal antidroga, Javier Caraballo, declaró a Efe frente al carguero norcoreano, en el puerto de Manzanillo de la ciudad de Colón, que esta es la primera vez que se encuentran explosivos y “munición viva” en el registro del buque Chong Chon Gang, en el que el equipo bélico cubano está oculto por toneladas de azúcar.

 

Según Caraballo, se trata de municiones para lanzagranadas RPG, así como “un tipo de explosivo no determinado para artillería pesada”, que fueron hallados esta mañana en el mismo contenedor.

 

El fiscal antidroga aseguró que el contenedor en el que están estas municiones y explosivos ha sido llevado a una zona aislada del puerto de Manzanillo por cuestiones de seguridad.

 

Un equipo de especialistas se ha desplazado al lugar para revisar e investigar el material encontrado en ese contenedor, agregó.

 

Entre el equipo descubierto hoy en otros contenedores ocultos por el cargamento de azúcar cruda, las autoridades panameñas mostraron cinco vehículos de color azul, tres de los cuales describieron como centros de comando para el lanzamiento de misiles.

 

El pasado martes ya se había hallado otro de esos centros de comando para el lanzamiento de misiles, así como varias turbinas para aviones MIG de fabricación rusa.

 

Los otros dos vehículos, según Caraballo, contenían un soporte de radares para lanzamisiles y generadores eléctricos para abastecer de energía a estos equipos móviles.

 

En otro contenedor, agregó, se encontraron nuevos motores de turbina que se cree que corresponden a aviones MIG 21.

 

Tras descubrirse esta carga no declarada en el buque norcoreano, las autoridades cubanas asumieron la propiedad del equipo bélico y dijeron que en el barco iban “dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de ese tipo” de aeronave.

 

Según Cuba, todo este equipo es de fabricación rusa, datan de los años 50, es “obsoleto” y era llevado a Corea del Norte para ser reparado y luego enviado de regreso a Cuba.

 

El fiscal antidroga panameño aseguró que su trabajo no es verificar si los hallazgos se corresponden con la lista anunciada por Cuba, sino que piensan revisar el barco en su totalidad.

 

Hasta ahora, dijo, en el buque se han encontrado trece contenedores con equipo bélico, de los que han revisado doce, además de los vehículos con equipos militares móviles.

 

Caraballo aseguró que el trabajo de descarga de las 10.000 toneladas de azúcar que ocultaban los contenedores prosigue sin descanso, en turnos de 24 horas, porque aún falta entre un 40 y un 45 por ciento de los sacos por ser extraídos de las bodegas.

 

“Anoche se trabajó durante toda la noche en la revisión de la segunda bodega, de un total de cinco, tres de ellas grandes y dos bastante pequeñas”, aseguró el fiscal, que está al frente de la operación de registro del buque norcoreano.

 

Sobre la posibilidad de encontrar droga escondida en el Chong Chon Gang, que fue la sospecha que llevó a las autoridades panameñas a retener el buque tras recibir información de inteligencia, Caraballo dice que es algo que “no se descarta mientras duren las investigaciones”.

 

El fiscal afirmó que pese a que se está trabajando ininterrumpidamente con equipos que se turnan constantemente, el registro total del buque puede durar “varios días”, debido a la gran cantidad de azúcar que falta por bajar.

 

Lo complicado de estas labores hizo que se haya retrasado una semana la llegada a Panamá del equipo de expertos de la ONU que debe revisar el material bélico cubano para determinar si su envío a Corea del Norte viola el embargo de armas que pesa contra ese país.

Lo primero que se encontró al revisar una de las cinco bodegas del buque

¿Por qué Cuba tiene necesidad de actualizar su armamento, si desde hace cuatro décadas no enfrenta amenaza real alguna? La mejor prueba de ello es que desde mediados de la década del setenta y hasta inicios de la década del noventa, los hermanos Castro enviaron a Angola a los mejores soldados y oficiales cubanos, que en ocasiones sumaron 50.000 hombres, y los mejores medios de combate de que disponían. Véase cómo el propio Fidel Castro lo reconoce.

Durante tres décadas los hermanos Castro negaron que estuvieran promoviendo la subversión en otros países, hasta que lo reconocieron en la década del noventa. Véase al final de este subdominio.

‘Azúcar’ de la Cuba de los hermanos Castro

Raúl Castro se reúne

con delegación militar de Corea del Norte

¿Por qué la OEA guarda silencio cómplice?

 

¿Por qué la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) no se ha pronunciado al respecto?

 

La comunidad internacional

no puede continuar

guardando silencio cómplice

Contrabando de armas pudo poner en peligro la vida de los habitantes de las ciudades de Colón y Panamá

22 de julio de 2013

 

El buque norcoreano Chong Chon Gang pudo haber causado graves perjuicios al Canal de Panamá, a su personal y a los residentes del país, pues en varios de los contenedores en los que transportaba equipos bélicos cubanos iba también una importante cantidad de combustible.

 

De hecho, los dos aviones MIG-21 que integran el arsenal reconocido por Cuba después de la captura de la nave, descubiertos ayer, tenían los tanques repletos de gasolina para jet.

 

Así lo advirtió ayer la procuradora de la Nación, Ana Belfon, al concluir el séptimo día de inspección a la nave.

 

Según Belfon, de la forma como iban los aviones y equipos, sin medidas especiales para evitar derrames, la nave era una bomba ambulante.

 

Precisó que al entrar en contacto con el azúcar, que es un carburante por excelencia, y en condiciones de intenso calor, el combustible pudo haber estallado.

La crisis de los misiles de azúcar:

escenario y posible salida

Yoani Sánchez

23 de julio de 2013

 

Los imprevistos, las situaciones que nadie vaticina, son para la política como la pimienta en la comida. Cuando parece que las posibles variables de un escenario están sobre la mesa, se cuela entre ellas un hecho que lo cambia todo. Tal es el caso de la crisis diplomática generada por las armas transportadas desde Cuba en un barco norcoreano y descubierto en el canal de Panamá. Después de años tratando de lavar el rostro frente a los organismos internacionales, este incidente atrasa en décadas al gobierno de Raúl Castro y lo devuelve a la época de la guerra fría. Ya no le queda tiempo al octogenario político para revertir el efecto de tan desacertada operación. Hasta su anunciado retiro en 2018, no le alcanzan los días para hacer olvidar la chapucería de estos misiles escondidos bajo un cargamento de azúcar. Cualquier otro, en su caso, renunciaría o removería al ministro de las Fuerzas Armadas, pero una jugada así no tiene precedentes en el castrismo.

 

Al conocerse el tráfico de este arsenal bélico, salta inmediatamente la pregunta de cuántas veces se habrán realizado operaciones de este tipo sin ser descubiertas. Abundan los testimonios y las especulaciones sobre el envío desde Cuba de tropas y armas a países en conflicto. Lo sintomático es que en esta ocasión ha sido interceptado el contrabando en pleno itinerario, lo cuál nos lleva a una nueva cuestión ¿Por qué en este caso se ha podido saber? ¿Torpeza o intención? ¿Chapucería o desactualización sobre el funcionamiento del mundo actual? Las interrogantes se suceden, pero las respuestas a todas ellas sólo las conocen unos pocos. Lo cierto es que tal hecho confirma las denuncias de quienes por años han documentado el apoyo de Plaza de la Revolución a guerrilleros, insurgentes, grupos de desestabilización y gobiernos sancionados por organismos internacionales. Envueltas en el halo del “internacionalismo proletario”, dichas ayudas se hicieron en la mayoría de las ocasiones a escondidas, con subterfugios como el de transportar soldados en buques mercantes o hacer llegar pertrechos militares a escondidas. Era la época en que el ojo aguzado de los satélites no rastreaba con tanta precisión el planeta y el oso soviético estaba allí para sacarle las castañas del fuego a su aventajado discípulo del Caribe. Una era pasada y remota.

 

Si los dirigentes políticos cubanos creyeron que aún se podían ocultar aviones y misiles en un barco, hacerlo cruzar el Canal de Panamá y llevarlo a feliz término en un puerto norcoreano, eso prueba su gran desconexión con la realidad del mundo que habitan. La nota emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores forma parte también de esos anacronismos, al intentar explicar el cargamento como un envío de pertrechos “obsoletos” que iban a ser reparados en el país de la dinastía de los Kim. Las justificaciones o falsedades que una vez lograron algún efecto, suenan a los oídos de los ciudadanos de este tercer milenio como historias para dormir niños incautos. La ingenuidad se quedó en el siglo XX y es bueno que así sea, porque ya los gobiernos no logran engañarnos tan fácilmente como antaño.

 

La actuación de las autoridades cubanas ha resultado de tal torpeza, que hace sospechar si se trata de una operación preparada por el propio castrismo para ser descubierto con las manos en la masa. Cada vez que las relaciones entre La Habana y Washington parecen abocadas a un acercamiento, algún hecho genera un abismo entre ambos gobiernos. El ejemplo más conocido fue el derribo de las avionetas del grupo Hermanos al Rescate en febrero de 1996. ¿Podrían en esta ocasión los ortodoxos dentro del poder estar dinamitando lo que consideran un débil proceder de Raúl Castro al intentar dialogar con el vecino del Norte? ¿O es el propio General presidente quien ha construido este escándalo para evitar llegar a una mesa de negociaciones? La “conspiranoia” es infinita. No obstante, detrás puede estar una respuesta más sencilla aunque parezca increíble: la cúpula cubana creyó realmente que aún podía seguir jugando a los soldaditos y saltándose las disposiciones de las Naciones Unidas, sin ser descubierta. El poder por demasiado tiempo convierte a quienes lo ejercen en una especie de autistas desconectados de la realidad. Así que éste puede ser uno de los casos más crónicos de autismo político que tengamos ahora mismo en nuestra aldea global.

 

En medio de la compleja situación que vive Cuba, ¿por qué el gobierno se atreve a hacer una operación tan descabellada? Después de tantos esfuerzos para aparentar frente a la comunidad internacional que el país transita por un proceso de aperturas, ¿cómo encaja esta pieza de los “misiles de azúcar”? ¡Pues no encaja! Evidentemente las relaciones con los viejos aliados ideológicos aún se colocan por encima de las pragmáticas estrategias diplomáticas. Los antiguos camaradas siguen siendo priorizados, aunque a los ojos del mundo estos se vean como una dinastía familiar, violadora contumaz de los derechos humanos de sus ciudadanos y que amenaza contantemente con un conflicto nuclear al resto del planeta. Los compañeros de ruta se auxilian mutuamente, así tengan que violar las mismísimas resoluciones de la ONU para lograrlo.

 

Una vez descubiertas las cajas con misiles, los aviones MIG-21 y las baterías de cohetes, queda saber cómo Raúl Castro saldrá de una situación tan delicada. Pedir disculpas no sería suficiente, pues aún así el gobierno tendrá que cumplir alguna que otra sanción diplomática derivada de sus actos. Actuar como el insensato que reafirma su “derecho soberano” de enviar armas a “reparar” en Corea del Norte, aislaría aún más a las autoridades de la Isla en momento en que les urge el soporte económico llegado desde afuera. La insolencia conspiraría también contra una posible distensión de la Posición Común europea y contra un relajamiento del embargo norteamericano. Responder con una andanada de ataques oficialistas hacia el presidente de Panamá, tampoco resultará de mucho, pues este problema toca a otras naciones que no se muestran dispuestas a olvidarlo tan fácilmente. Entonces, ¿cómo lograría el castrismo pasar la página, minimizar lo ocurrido y presentar ante el mundo una verdadera postura de mea culpa y compromiso pacífico? La única salida que le queda sería anunciar el cambio político, la apertura tantas veces exigida por sus ciudadanos y por organismos y gobiernos internacionales. Sólo podrán superar este grandísimo error, colocando en el centro de la atención la despenalización total de la discrepancia en Cuba, la legalización de otras fuerzas políticas y el desmonte final del totalitarismo.

Corea del Norte evoca al emperador de Mingus

Luis Cino Álvarez

23 de julio de 2013

 

No resultan convincentes las explicaciones de La Habana y Pyongyang. Si todo es legal, ¿por qué el dulce ocultamiento bajo un cargamento de azúcar en el barco Chong Chon Gang, retenido e investigado ahora en Panamá?

 

En este rocambolesco episodio, reminiscente de los tiempos de la Guerra Fría y que no se sabe cómo terminará, hay algo que huele muy mal. Por algo el capitán del carguero norcoreano infartó y quiso suicidarse. Había que morirse por el camarada Kim Jong Un, la dinastía de los Kim y la ideología Juche… El tipo sabrá lo que está en juego y cómo se las gastan sus jefes…

 

Para Cuba, el asunto resulta bastante inoportuno y peligroso, precisamente cuando parecía –luego de que no se le brindase asilo a Edward Snowden, como hicieron casi todos los demás países de la Alianza Bolivariana- que se tanteaban las formas de relajar las tensiones y lograr acercamientos con los Estados Unidos.

 

¿No tendría el gobierno cubano otro país menos conflictivo donde reparar su armamento obsoleto? Digamos, en China, o mejor aún, en Rusia, que fue donde lo fabricaron hace varias décadas, cuando el nombre oficial del país era Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

 

Hace unos meses, cuando visitó Cuba el jefe del ejército norcoreano, el generalato de por acá le reiteró que el país está en la misma trinchera anti-imperialista que Corea del Norte, a la que ellos se empeñan en llamar República Popular y Democrática, a sabiendas de que no es ninguna de esas tres cosas. Supongo que se pusieron demasiado eufóricos los generales cuando consiguieron que les repararan los cachivaches de guerra soviéticos.

 

Solo unas semanas antes de esa visita a Cuba del entorchado generalote norcoreano, el pasado 29 de marzo, Corea del Norte se había declarado en estado de guerra con Corea del Sur. Como no existía un acuerdo de paz, sino solo el armisticio de Panmunjon, de 1953, técnicamente las dos Corea estaban en guerra desde hacía 60 años.

 

Con voz altisonante, una grandilocuente y operática locutora de la TV única norcoreana, se hacía eco de las amenazas de Kim Jong Un de “ajustar cuentas con los Estados Unidos”, y aseguraba que sus misiles nucleares apuntaban a objetivos en el sur de la península, el Pacífico y el propio territorio norteamericano.

 

Fue solo otra bravata chantajista de la dictadura norcoreana. Es probable que los misiles norcoreanos no tengan suficiente alcance para llegar a territorio norteamericano. Pero el gobierno de los Estados Unidos tomó muy en serio las amenazas. Hizo bien. Tratándose de esa dictadura y de un payaso megalómano y ridículo como Kim Jong Un, el nietecito de Kim Il Sung e hijito de su papá, el no menos ridículo y megalómano Kim Song Il, todo es posible.

 

Parece que los gobernantes cubanos, que han sido amigos de tipos como Saddam Hussein, Muammar El-Khadaffi, los narcoguerrilleros de las FARC, los etarras y el asesino Bachar Al-Assad, no pueden resistir la tentación de elegir sus amigos entre lo peor de cada casa.

 

Le zumba eso de meterse en una misma trinchera con una tiranía que a cada rato –cada vez que se queda corta de comida, combustible o dinero- amenaza con desatar una guerra nuclear.

 

Si fuese posible, los gobernantes cubanos se aliaban con el emperador Mingus. Precisamente, aquel planeta de la película Flash Gordon es lo que evocan las imágenes irreales que llegan de Corea del Norte: tanta militarización, uniformidad y simbología siniestra, tanta gente aplaudiendo al unísono y reverenciando al rollizo Líder, consumidos todos por el hambre y el odio.

 

Por mucha necesidad que tenga el gobierno cubano de mantener su capacidad defensiva, hacer tratos turbios con un estado paria como el norcoreano, solidaridades y afinidades ideológicas aparte, parece una actitud bastante irresponsable y que dista mucho del “firme e irrevocable compromiso con la paz, el desarme, incluido el desarme nuclear, y el respeto al derecho internacional”, al que hacía referencia la declaración del MINREX del pasado día 16.

 

luicino2012@gmail.com

El exitoso “bluff” del régimen norcoreano

Gerardo E. Martínez-Solanas

22 de julio de 2013

 

La partida de póker que denunciamos hace ya más de siete años, barajando el trasiego nuclear y misilístico que promueve con notable arrogancia el régimen totalitario de Norcorea, se nutre del bluff que hace caer a los amantes de la democracia en una absurda y reiterada parálisis que permite a sus enemigos consolidar posiciones de poder a las que la comunidad internacional nunca debió permitir que llegaran.

 

Es muy difícil concebir o entender cómo el reciente incidente del carguero norcoreano interceptado en el Canal de Panamá con material de guerra procedente de Cuba escondido bajo toneladas de sacos de azúcar, pudiera ser un hecho aislado e inconsecuente, como algunos pretenden calificarlo, cuando hay evidencias accesibles a todos nosotros de que esos hechos han venido ocurriendo esporádicamente desde hace por lo menos diez años. ¿Es posible que los servicios de inteligencia del mundo sepan apenas tanto como nosotros o incluso menos? ¿Tanto así como para que el incidente de Panamá provoque este ambiente de “sorpresa” que presenciamos a través de los medios de comunicación?

 

Las 240 toneladas de material bélico encontrado en el buque Chon Chong Wang y los pretextos y explicaciones ofrecidos por el régimen cubano, lejos de responder a las interrogantes que provoca, abre toda una serie de posibles maquinaciones. Entre otras cosas, cabe preguntarle al gobierno de Cuba cómo es que conservaba ese material que ahora califica de obsoleto, el cual se suponía que había sido eliminado de Cuba de conformidad con los acuerdos entre Kennedy y Kruschev de 1962. ¿O es que se trata de material más moderno? ¿Cómo puede explicarse, además, que también sea necesario transportarlo a otro país que no lo fabricó para repararlo o actualizarlo? ¿No sería más lógico y barato llevar a Cuba a los ingenieros y expertos para realizar esa labor? Aparte de que Cuba cuenta también con personal muy bien preparado en esta ingeniería militar.

 

Por otra parte, quizás pueda ser considerado un material obsoleto si fuera destinado a un desafío frontal contra los Estados Unidos u otra gran potencia, pero la realidad es que sería un material formidable por su capacidad de hacer enorme daño en manos de terroristas o guerrilleros en cualquier estrategia de guerra asimétrica.

 

Jaime Suchlicki nos recuerda en un artículo en inglés recién publicado en esta revista virtual, el contubernio del régimen cubano con los norcoreanos desde hace bastantes años en apoyo de las sublevaciones y guerrillas del Congo. Subraya también con mucha lógica cómo el interés es provocado por los yacimientos de uranio en ese país, un mineral que los norcoreanos adquieren por todos los medios posibles para su programa de armamentismo nuclear.

 

Pero este programa y el intercambio de expertos y favores con Irán, Pakistán y Siria, con el contubernio de Cuba y Yemen, viene desarrollándose desde hace 10 años por lo menos. El 20 de diciembre de 2004, un instituto prestigioso de la Universidad de Miami denunció el trasiego de misiles entre Norcorea y Cuba y las actividades e intercambios que se venían realizando en esos dos países desde los albores del presente siglo.

 

Dos años después, el 29 de junio de 2006, publiqué un detallado reportaje sobre el trasiego de misiles a cambio de material y tecnología nuclear entre Norcorea e Irán, con la ayuda subrepticia de Pakistán. Una actividad que presuntamente había sido descubierta cuando dos fragatas españolas interceptaron al carguero So San (foto) en el Mar Arábigo. Pero salió entonces a la luz que todavía antes otro carguero, el Kuwolsan, se había sabido que realizaba este tipo de actividades.

 

Ha pasado más de una década y el mundo libre sigue permitiendo el bluff de los enemigos de la democracia. Las consecuencias para el futuro de la humanidad son incalculables.

 

 

Cuba and North Korea: Brothers in “Arms”

Jaime Suchlicki

22 de julio de 2013


Panama’s recent capture of a North Korean vessel carrying 240 tons of weapons from Cuba, including rockets, missile systems and two MIG 21s hidden among sacks of Cuban sugar, raises numerous questions and provides few answers.

 

  • If the weapons were being sent from Cuba to be repaired in North Korea, why were they hidden in the hold of the ship under thousands of Cuban sugar bags?

 

  • Why did the North Korean crew resist the Panamanian boarding of their ship in Panamanian waters? And why did the ship’s captain try to commit suicide?

 

  • If Cuba needed to repair these weapons, why didn’t Gen. Raul Castro send them to Russia? After all, these were Russian weapons.

 

  • Better yet, wouldn’t it have been less expensive and more efficient to bring North Korean or Russian technicians to Cuba to repair these weapons?

 

  • Why would Cuba make this major effort to repair “obsolete” weapons, as the Cuban government describes the missile systems and the two MIG 21s?

 

  • Wouldn’t it have been easier or cheaper for Cuba to ask Venezuela to send to the island military equipment from their recent Russian purchase and include it in the Venezuelan package of aid to Cuba?

 

  • Or, couldn’t the Cubans have used the credits provided by Russia to purchase modern military equipment?


This leads to the obvious conclusion that Cuba and North Korea are not forthcoming with answers that could clarify this event. A likely answer could be that those are not “obsolete” weapons but functional, although old, equipment being shipped to another country.

 

For the past 50 years, Cuba has been an ally and supporter of numerous anti-American regimes and revolutionary and terrorist groups, some still struggling to attain and consolidate power and impose Marxist ideologies on their population. One of these is the Democratic Republic of the Congo. The Congolese army has failed to quell a growing 10 month insurgencies which has dragged the country’s eastern region back to war. The rebellion could increase the possibility of conflict with neighboring Uganda and Rwanda, which allegedly are supporting the rebels. The Marxist Congolese government led by Joseph Kabila, a close friend of Cuba, has been struggling to retain power and crush the rebellion.

 

Congo is a major source of Uranium, which North Korea needs for its nuclear program. Shipments of North Korean weapons bound for the Congo have been intercepted in the past. Are the Cubans and North Koreans gambling to support their comrades in the Congo? The Director of the Sub-Saharan Department of Cuba’s Foreign Ministry and former Ambassador to the Congo, Hector Igarza, led a high level, little publicized, delegation to Congo in February of this year, perhaps offering Cuban support to the beleaguered Congo regime. In September 2011, Kabila visited Gen. Raul Castro in Havana.

 

If it is determined that the weapons were destined for the Democratic Republic of the Congo, or any other nation, it could have significant implications.

 

  • It would represent a serious violation of U.N. Resolutions.

 

  • It would show Gen. Raul Castro’s continuous commitment to internationalism and his willingness to violate international laws to support an ally.

 

  • It would jeopardize a possible rapprochement between Cuba and the U.S.

 

  • It would show that the Cubans are more interested in playing an international role and support their old allies, than work with the U.S. toward a possible normalization of relations.

 

It shows, one more time, that in Cuba economic decisions are dictated by political considerations. Relations with the U.S. are not a priority for Gen. Raul Castro. Supporting anti-American regimes and playing an international role remain Cuba’s priorities.

Cuba y Corea del Norte: ¿armas para qué?

Juan Reynaldo Sánchez*

22 de julio de 2013

 

El error es sencillamente garrafal y no parece que pueda tener una justificación diplomática razonable, por mucho que los gobiernos de Cuba y Corea del Norte se esmeren en presentar la pifia como un descuido o una rutina comercial sin mayor importancia.

 

Luego del silencio y las gestiones tras bambalinas ante Panamá por parte de la cancillería cubana, vino una explicación que ni los más allegados defensores del régimen de Raúl Castro han podido digerir sin tragar varias veces en seco. Porque justificar la presencia de 240 toneladas métricas de equipamiento bélico a bordo de la embarcación Chong Chon Gang como parte de un cargamento que se transportaba a territorio norcoreano para ser reparado y posteriormente devuelto a Cuba es un argumento realmente risible.

 

Desde la era soviética la industria militar cubana se mantuvo creciendo. Hoy, atravesado ya el período especial y el derrumbe del campo socialista, esta industria cuenta con 67 empresas distribuidas en todo el país, las que componen la Unión Industrial Militar (UIM).

 

Conglomerado militar

 

La oferta de prestaciones y servicios brindados por este conglomerado empresarial militar, según el propio Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR), es la siguiente:

                 Reparación y mantenimiento de medios blindados de transporte y medios blindados en general.

                Reparación y mantenimiento de aviones y helicópteros de combate.

                Armamento de infantería y artillería.

           Equipos electrónicos y otros servicios y producciones.

 

Cuba cuenta con las instalaciones y el potencial humano necesarios para acometer en su territorio cualquier reparación del armamento que posee. Sus producciones van desde fusiles AKM con miras telescópicas hasta cohetes y cañones autopropulsados, fabricados por ingenieros cubanos en las empresas mencionadas. Por ejemplo, el fusil Mambí calibre 12.7 -construido en Cuba desde los años 80- es muy similar al fusil calibre 50 para francotiradores del Ejército estadounidense.

 

Al menos hay tres instalaciones en territorio cubano en producción activa de armamentos: la fábrica “Ernesto Che Guevara”, en Manicaragua, Villa Clara; la “Desembarco del Granma”, en Santiago de Cuba; y la reparadora y modificadora de equipos blindados y tanques, en Valle Grande, al oeste de La Habana. Fue esta última instalación uno de los lugares visitados por Kim Kyok Sik, jefe de Estado Mayor General del Ejército Popular de Corea, durante su visita oficial a Cuba del 28 de julio al 1ro de julio.

 

De combinadas cañeras a equipo bélico

 

A la vez, las fábricas de combinadas cañeras KTP-1 y KTP-2 están dedicadas actualmente a modificar medios blindados y artillería autopropulsada del equipamiento militar cubano.

 

Hay pruebas fotográficas y videos que demuestran el potencial de creación de las FAR en estas fábricas de reparaciones y producciones armamentistas (Les recomiendo ver el video con que acompaño este artículo).

 

De cualquier manera salta la pregunta de por qué trasladar hacia Corea del Norte, en un barco que por demás tenía antecedentes de trasportación ilegal de armas y drogas, un armamento que en años anteriores se ha reparado y aún puede repararse en Cuba.

 

Las únicas limitaciones que tiene el gobierno cubano para acometer este tipo de reparaciones son de índole económica. No cuentan con el dinero suficiente para adquirir nuevos medios sofisticados de combate, y ni siquiera pueden comprar las piezas y componentes necesarios para mantener en forma todo su arsenal bélico. Entonces por qué trasladar ese armamento hacia Corea del Norte para repararlo y regresarlo a Cuba, cuando es más económico adquirir las piezas de los coreanos y reparar los equipos en fábricas cubanas.

 

Un mercado alternativo

 

La respuesta hay que buscarla no en los argumentos del gobierno cubano, sino en la pista real de que Cuba está tratando de insertarse en el mercado alternativo de ventas de armas que el gobierno de Corea del Norte tiene establecido en países del Medio Oriente, Africa y el sudeste asiático.

 

No me cabe duda de que el gobierno cubano está buscando una entrada de dinero como resultado de la venta ilegal de armamentos que le posibilite a la vez reinvertir las ganancias para comprar otro tipo de armas más modernas, así como componentes para las que ya posee. Debe recordarse además que la versión coreana del armamento ruso es muy deficiente y este armamento cubano es originalmente soviético, de mucha mejor calidad que el producido en Corea del Norte.

 

Por eso, el cuento chino de que esas armas van a repararse a Corea del Norte no lo puede creer nadie que tenga el mínimo conocimiento de la industria militar cubana, y la capacidad adquirida por sus ingenieros y técnicos.

 

Desde 1967 Cuba fue capaz de producir los neumáticos que llevaban los aviones de combate Mig-15 y en 1984 adquirió en el mercado negro unas máscaras de visión nocturna, novedad para la época y entonces en manos de pocos países. La industria cubana las copió y produjo satisfactoriamente. Desde entonces a esta fecha, la industria militar cubana ha dado pasos consistentes.

 

Chapucería imperdonable

 

Por otro lado llama mucho la atención la chapucera operación en este traslado ilegal de armas. Estuve en Corea del Norte en 1986 y conozco que los coreanos no son dados a escuchar sugerencias, por lo que me inclino a pensar de que esta fue una operación concebida y ejecutada por los norcoreanos sin escuchar las recomendaciones cubanas para enmascarar el traslado del material bélico. Cuba posee experiencia en tráfico de armas durante la intromisión en América Latina en las décadas de los 60 y 70, y posteriormente durante la guerra de Angola, a partir de 1975. Sin embargo, en cualquiera de los casos, el gobierno cubano violó la resolución establecida en el 2006 por Naciones Unidas sobre el embargo de armas a Corea del Norte.

 

En medio de este atolladero diplomático y político de magnitud internacional, la estrategia del gobierno cubano será restarle importancia al asunto y mantener silencio hasta que pase la tempestad. Habrá posiblemente sanciones y reprimendas por parte de Naciones Unidas, con alguna oposición de los aliados tradicionales de La Habana. Y pasará el capítulo de esta crisis azucarada de los misiles, con ingredientes de tragicomedia tropical y suciedad coreana hasta la última bodega de su barco impresentable.

 

Pero las aguas tomarán nuevamente su curso y dudo mucho que el gobierno cubano renuncie a este multimillonario negocio, que apenas enfrenta su primer tropiezo en aguas del Caribe.

 

*Juan Reynaldo Sánchez fue escolta personal de Fidel Castro entre 1968 y 1994, con grados de teniente coronel. Fue destituido y cumplió prisión en Cuba. Logró abandonar la isla en el 2008 y actualmente reside en Miami. Tiene en preparación un libro sobre su experiencia en la seguridad personal del gobernante cubano.

 

Video sobre armamentos cubanos:

Los demócratas debemos apoyar el llamado del comandante del Ejército Rebelde Huber Matos

Raúl Castro debe ser acusado por violar la soberanía de Panamá

20 de julio de 2013

 

El contrabando de armamento descubierto en Panamá es un asunto muy grave. En este caso la jurisprudencia legal y el ejemplo cívico que resulte de las acciones del gobierno panameño será de importancia histórica. Otros delincuentes también estarán tentados a traficar componentes y armas convencionales, químicas o nucleares por el territorio de Panamá. Este es el momento de actuar con firmeza.

 

Ni el gobierno panameño ni ningún gobierno del mundo democrático pueden aceptar una salida cómoda e irresponsable ante los hechos. Son violaciones de dos regímenes dictatoriales a la soberanía panameña, a un mandato de la ONU y a la paz y seguridad de los pueblos.

 

Cualquier nación del mundo democrático cuyo territorio fuera violado por el trasiego en forma clandestina de tal cantidad de armamento, confiscaría el contrabando y el medio de transporte en forma definitiva y tomaría acciones drásticas contra los actores materiales e intelectuales de la transgresión.

 

En este caso el general Raúl Castro debe ser acusado de dos delitos: es el autor intelectual del contrabando de armas y es el responsable de violar el embargo impuesto por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas contra Corea del Norte.

 

Panamá ha acusado al capitán del barco y a los tripulantes que son los títeres del régimen cubano y del norcoreano. Quien ha violado su territorio es Raúl Castro, que es el jefe del gobierno que ha reconocido que las armas salieron de Cuba, y su cómplice norcoreano.

 

El barco Chong Chong Gang ya se encontraba en Cuba cuando el general norcoreano Kim Kyok Sik y el general Raúl Castro confabulaban en privado y luego anunciaron públicamente la cooperación militar entre ambas tiranías.

 

El contrabando es evidente, el barco desconectó su equipo electrónico que lo ubicaba por medio satelital, el armamento no fue declarado y fue escondido con alevosía en Cuba. El régimen castrista tenía toda la intención de que las autoridades panameñas no lo detectaran en una simple inspección.

 

Que las armas fueran a quedarse en Corea del Norte o regresaran a Cuba es inconsecuente ante la violación de la soberanía panameña. En sus disparatadas declaraciones la parte castrista insinúa haber planeado la burla a Panamá en ambas direcciones, primero en el viaje hacia Corea y luego de regreso a Cuba.

 

Con el engañoso argumento de que después de su reparación el cargamento militar regresaría a Cuba, la tiranía castrista ha tratado de justificar la violación del embargo de armas a Corea del Norte declarado por el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas.

 

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba se contradijo diciendo que era armamento soviético obsoleto, fabricado a mediados del siglo pasado que iba hacia Corea del Norte para su reparación y luego regresaría a Cuba para apoyar la defensa de la isla.

 

¿Para qué reparar algo obsoleto y para qué defenderse con armas anticuadas? ¿Por qué no se enviaron a Rusia donde se fabricaron?

 

Además, expertos militares han señalado que ese tipo de armamento reforzaría la capacidad militar de Corea del Norte.

 

El presidente Martinelli ha sido valiente en sus declaraciones y en sus acciones y será recordado por el resultado final de esta incuestionable violación de la soberanía de su país y el mandato de la ONU, pero las presiones para que ceda son muchas y muy fuertes.

 

Por estas razones aunque los hechos son contundentes, los demócratas no debemos esperar un actuar solidario de parte de la mayoría de los políticos del continente.

 

Estados Unidos, que ha pedido y trabajado muy duro para que otros países respalden los embargos de armas contra el régimen sirio, el iraní, e incluso el norcoreano, ya ha declarado que este asunto no es un problema entre Cuba y los Estados Unidos. Es una forma de no confrontar las permanentes violaciones y abusos de la tiranía castrista, entre estos la injusta condena del ciudadano estadounidense Allan Gros a 15 años de prision.

 

Pero no podemos perder de vista que ante millones de demócratas del mundo, el castrismo una vez más ha sido expuesto como un régimen cínico y mentiroso. Su desprestigio se ha acelerado ante la evidencia de esta felonía cometida en contubernio con otra de las dictaduras más crueles del planeta, la dinastía norcoreana. Hasta hoy y pase lo que pase, el fracaso del castrismo en este asunto es irreversible.

 

Huber Matos B.

Secretario General

Cuba Independiente y Democrática

El buque norcoreano con armas cubanas:

¿un negocio chapuza o una inquietante conspiración?

Carmen Muñoz

22 de julio de 2013

 

Expertos de la ONU analizarán a partir del 5 de agosto si el material retenido en Panamá viola las sanciones contra Pyongyang para frenar su programa nuclear

 

El episodio del buque norcoreano «Chong Chon Gang», varado en Panamá tras descubrirse que cargaba armas cubanas ocultas entre sacos de azúcar, ha desatado múltiples interrogantes y quebraderos de cabeza en la comunidad internacional. Expertos de Naciones Unidas analizarán a partir del 5 de agosto si el material retenido viola las sanciones del organismo multinacional contra Corea del Norte para frenar el desarrollo de su programa nuclear. Analistas en Estados Unidos, Reino Unido, Panamá o Corea del Sur cuestionan mientras tanto si se trata de un negocio chapucero entre dos regímenes comunistas con economías depauperadas o un intercambio preocupante que incluye un radar para la familia SA-2 de misiles tierra-aire.

 

Difícil papeleta para La Habana

 

Tras el inesperado hallazgo el pasado viernes en el puerto de Manzanillo (Colón, costa Caribe), el régimen de los hermanos Castro admitió este martes que el buque norcoreano transportaba 240 toneladas métricas de armamento defensivo cubano «obsoleto» de los tiempos soviéticos, para ser «reparado y devuelto» a la isla. Dos días después, el régimen aliado de Kim Jong-un aseguró que el envío responde a un «contrato legítimo» entre los dos países.

 

A los expertos no les cuadra el riesgo adoptado por Cuba con las supuestas armas «obsoletas», en un momento en que ha reanudado las conversaciones migratorias y postales con Estados Unidos, entre otros movimientos diplomáticos. La especialista en las relaciones cubano-estadounidenses Anya Landau French se pregunta en su blog The Havana Note cómo Raúl Castro «se arriesga a enfrentarse a Estados Unidos en una cuestión sensible como Corea del Norte después de haberse abstenido a acoger a Edward Snowden (extécnico de la CIA)».

 

Si era legal ¿por qué no se declaró?

 

Mientras Corea del Norte habla de «legitimidad» y Cuba detalla el material retenido, Panamá cuestiona la legalidad de la carga. Su ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, señaló este miércoles a una televisión local que «la carga es ilícita porque no ha sido declarada. Lo que no está registrado, incluso si es obsoleto, es contrabando». Solo se declararon las diez mil toneladas de azúcar.

 

El mejor y peor escenario

 

Cuba envió armas a un país que tiene una estricta regulación del comercio y transporte de armas, debido a las sanciones impuestas por Naciones Unidas para frenar el desarrollo de su programa nuclear. En todo este embrollo de armas y azúcar, el analista de la consultora de defensa IHS Jane, Neil Ashdown, indicó a BBC Mundo que existen dos posibilidades, una más alarmante que otra. Por un lado, que La Habana «estaba enviando el sistema de misiles a Corea del Norte para ser actualizado. En este caso, es probable que el armamento fuera a regresar a Cuba y la carga de azúcar fuese el pago por esos servicios». En el peor escenario, el radar identificado por los expertos «pudo haber sido enviado a Corea del Norte para incrementar la actual red de defensa aérea de Pyongyang».

 

Dos descripciones de las armas

 

El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano precisó que el barco norcoreano transportaba «dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de ese tipo» de aeronave.

 

Tras la divulgación de las fotos de la carga, analistas de la revista especializada en defensa IHS Jane's identificaron al radar como RSN-75, más conocido como SNR-75 para la familia SA-2 de misiles tierra-aire.

 

Las autoridades panameñas temen que el barco oculte más contenedores similares a los que se hallaron con lo que parecen ser sistemas de lanzamiento de misiles.

 

Desesperanza norcoreana

 

Expertos surcoreanos creen que el régimen de Pyongyang podría estar «desesperado por conseguir dinero» al ver bloqueada su financiación internacional y por eso recurriría a algún tipo de negocios relacionados con armamento, según el investigador Lee Sang-hyun, del instituto de investigación Sejong, informa Efe. Éste y otros analistas coinciden en que continúan las actividades ilegales de comercio de armas de Corea del Norte, que fue sorprendida en varias ocasiones en los últimos años cuando presuntamente trataba de vender material bélico a países como Irán o Birmania.

 

Próximos pasos

 

A partir del próximo 5 de agosto, un equipo de cinco expertos de Naciones Unidas investigará el buque norcoreano, tras la solicitud al Consejo de Seguridad del gobierno panameño. En caso de que la carga interceptada viole las resoluciones de este organismo de la ONU, Corea del Sur confía en que «se apliquen con rapidez» los procedimientos necesarios en el comité de sanciones del Consejo de Seguridad. Puede que este sorprendente episodio pruebe que la cooperación militar entre las dos dictaduras del antiguo bloque soviético va más lejos de lo que se temía. Hace tres semanas, Raúl Castro recibió en La Habana a una delegación militar norcoreana encabezada por el jefe del Estado Mayor General del Ejército Popular, Kim Kyok-sik, que destacó que ambos países comparten «la misma trinchera».

El carguero con armas cubanas,

un barco que ‘apesta’ a escándalo

Juan O. Tamayo

21 de julio de 2013

 

El carguero norcoreano es un cacharro herrumbroso fabricado treinta años atrás que, literalmente, apesta. Apesta al sudor y el orine de la tripulación, a la cocina grasienta, la comida tirada por el suelo, los años de humedad y moho. Hasta las fotos de los líderes del país que cuelgan de las paredes del camarote del capitán son viejas: Kim Il-sung, que murió en 1994, y su hijo Kim Jung-il, que murió en el 2011, pero no su nieto y el gobernante actual, Kim Jung-un.

 

“Decir que es un asco sería un piropo”, dijo el ministro de Seguridad José Raúl Mulino, señalando con un gesto de su mano izquierda el Chong Chon Gang, atracado en el enorme puerto para contenedores de Manzanillo en la costa atlántica de Panamá.

 

Pero el barco también apesta a escándalo, ya que cargaba 240 toneladas de armamento cubano de contrabando a Corea del Norte, en violación aparente de un embargo de armas de la ONU de siete años a Pyongyang por su programa de desarrollo de armas nucleares y misiles de largo alcance.

 

Aunque el contrabando podría enfriar los esfuerzos de la administración de Obama por mejorar las relaciones con La Habana, la ONU podría no imponer a Cuba sanciones significativas porque el armamento a bordo del carguero no está directamente relacionado con los temas centrales del embargo de armas.

 

De modo que ahora el carguero permanece atracado mientras más de 100 cadetes de la Academia Nacional de Policía de Panamá descargan las 10.000 toneladas de azúcar morena cubana que se usaron para ocultar los contenedores de acero de 40 pies de largo que contenían el armamento cubano.

 

Ellos trabajan en equipos, vestidos con jeans y camisetas negras o grises, con guantes quirúrgicos y con bolsas de agua a la espalda para prevenir la deshidratación. Varios han recibido picadas de los millones de abejas que revolotean alrededor del azúcar.

 

Algunos de los sacos de 100 libras de azúcar han sido examinados por el Departamento de Salud Pública de la nación centroamericana para asegurar que contienen el edulcorante y no lo que un funcionario panameño llamó “polvo blanco del que no engorda”.

 

Deterioro general

 

Pero por lo menos los cadetes no tienen que entrar en los camarotes de la tripulación, donde el hedor fétido y el deterioro general parecen haberse agravado en el calor y la humedad tropicales de Panamá desde que el barco fuera confiscado hace una semana.

 

El olor a moho que domina los camarotes, los cuales carecen de aire acondicionado, con matices de orina y cigarrillos de tabaco ha hecho que algunos visitantes se cubran las narices y aprieten el paso.

 

Las sábanas parecen no haberse lavado en semanas, por doquier hay ceniceros desbordantes de colillas, y por el suelo hay bolsas de arroz junto a lo que parece excremento de ratas, dijeron periodistas que recorrieron el barco el martes con el presidente Ricardo Martinelli y filmaron videos de su visita.

 

Prendas de ropa y equipos de los tripulantes están esparcidos por los angostos pasillos, tuberías oxidadas parecen a punto de estallar y alambres eléctricos expuestos podían verse en algunos de los compartimientos de la tripulación.

 

Lo único que parece nuevo y limpio en el carguero de 510 pies es la bandera roja, blanca y azul de la República Popular Democrática de Corea, el nombre oficial del país gobernado por un régimen comunista, pintada en la chimenea negra de 30 pies de ancho del navío.

 

Trabajadores del departamento de salud pública limpiaron lo peor de la inmundicia el viernes, dijo Mulino, pero el barco sigue siendo “una pocilga”.

 

Escena de un crimen

 

La procuradora general Ana Belfón dijo el viernes que ha vetado todas las visitas al barco, alegando que el Chong Chon Gang es ahora la escena de un crimen y que se siente preocupada por la seguridad del barco y de sus visitantes.

 

Sus 35 tripulantes, todos norcoreanos, están detenidos en la base paramilitar del Servicio Aeronaval, “con aire acondicionado y condiciones mucho mejores de las que ellos tenían en esa cosa”, dijo Mulino, abogado especializado en derecho marítimo.

 

Se les ha designado un abogado defensor público, pero han rechazado todos los intentos de entrevistarlos, y ninguno de ellos ha dado señal alguna de que quiere desertar, dijo el fiscal de drogas Javier Carballo.

 

Carballo dijo que la tripulación se amotinó cuando las autoridades panameñas abordaron el barco la semana pasada debido a “información de inteligencia que desarrollamos” que afirmaba que el Chong Chon Gang iba cargado de drogas mientras esperaba para cruzar el Canal de Panamá del Atlántico al Pacífico.

 

Hasta el sábado, los cadetes de policía han sacado a la luz siete contenedores de 40 pies de largo, dijo Mulino a El Nuevo Herald, ocultos bajo 220.000 sacos de azúcar amontonados “de un modo extremo o mal intencionado” que dificulta buscar debajo de ellos.

 

Temiendo que algunos de los contenedores tengan alguna trampa explosiva, los investigadores han estado esperando por expertos en explosivos de EEUU y otros países para abrir los últimos cinco contenedores encontrados. Los dos contenedores que se hallaron primero fueron abiertos y contenían radares de mira para misiles antiaéreos SA-2.

 

Hasta el momento, los cadetes sólo han registrado una de las cinco bodegas de carga del barco (no cuatro como se reportó anteriormente). Cada bodega tiene tres compartimientos separados por pesadas puertas de acero movidas por enormes motores eléctricos.

 

La Habana dijo que el cargamento era material bélico “obsoleto” enviado para su reparación y mejora a Corea del Norte, una vieja aliada de Cuba. Ellos describieron los equipos como sistemas de misiles antiaéreos, nueve misiles en partes y piezas de repuesto, dos aviones Mig-21 y 15 motores para los MiGs.

 

No se ha explicado por qué las armas no aparecían declaradas en el manifiesto del barco, por qué estaban escondidas bajo toneladas de azúcar, y por qué se estaban enviado a Pyongyang en vez de a sus fabricantes en el antiguo bloque soviético.

 

El ministerio de relaciones exteriores de Corea del Norte dijo que las armas habían sido enviadas bajo un acuerdo legítimo de reparación con La Habana. Pero ningún funcionario de Pyongyang ni de La Habana se ha puesto en contacto con el gobierno de Panamá desde que se encontraron las armas en el carguero durante el fin de semana. Belfón dijo que si no se encuentran drogas a bordo del barco, el caso se transferirá a un fiscal de la sección de crimen organizado —contrabando de armas—, mientras que la posible violación del embargo de armas será decidida por el Consejo de Seguridad de la ONU.

 

“Todavía estamos en proceso de descubrimiento, y eso demorará varios días más, para sacar toda el azúcar y registrar todo el barco”, dijo Carballo, “y eso es si no encontramos ninguna otra sorpresa”.

Cuba le dijo a Panamá que barco norcoreano

llevaba donación de azúcar: funcionario

Lomi Kriel y David Adams

Reuters

20 de julio de 2013

 

CIUDAD DE PANAMA/MIAMI (Reuters) - Cuando un buque de Corea del Norte con un cargamento de armas procedentes de Cuba fue detenido en Panamá la semana pasada bajo sospechas de transportar drogas, autoridades de la isla dijeron primero que llevaba azúcar para el pueblo norcoreano, según un funcionario panameño familiarizado con el asunto.

 

Los funcionarios cubanos se apresuraron a solicitar que la embarcación fuera liberada prometiendo que no había drogas, y no hizo mención de las armas hasta dos días después, cuando se encontraron escondidas debajo de 220.000 sacos de azúcar morena, dijo el funcionario a Reuters.

 

“Me dijeron que todo fue un gran malentendido”, dijo el funcionario, que habló bajo condición de anonimato.

 

Cuba se negó a comentar sobre este testimonio.

 

Todavía hay dudas en torno al cargamento de azúcar y lo que Cuba llama “obsoletas” armas de la era soviética que, según dijo, fueron enviadas a Corea del Norte para ser reparadas.

 

El descubrimiento ha puesto a la nación asiática bajo una mayor presión diplomática, porque se sospecha que el cargamento estaría violando un embargo de armas de la ONU contra Pyongyang por su programa nuclear y de misiles balísticos.

 

Los beneficios para Cuba por el contrabando de armas a Corea del Norte no parecen compensar los riesgos potenciales, según los expertos.

 

“Es desconcertante. Es difícil de creer que Cuba se arriesgaría tanto por tan poco”, dijo Frank Mora, funcionario de alto rango del Pentágono en América Latina durante el primer mandato del presidente Barack Obama.

 

Las autoridades panameñas dicen que el envío fue probablemente parte de un intercambio de armas por azúcar.

 

“Entendemos que fue un acuerdo de trueque, armas por azúcar, que es lo que nuestras fuentes de inteligencia nos están diciendo”, dijo un funcionario panameño cercano a la investigación.

 

Un funcionario de Estados Unidos confirmó que una de las teorías que se estudian es que pudo haber sido un intercambio.

 

Un funcionario panameño dijo que los investigadores que retiran la carga del barco podrían haber hallado material explosivo a bordo. ž

 

Mientras que Cuba necesita modernizar su arsenal, Mora y otros dicen que la fallida operación de contrabando era tan torpe y mal concebida que parecía fuera de lugar para las fuerzas armadas cubanas, normalmente muy disciplinadas.

 

Sin embargo, puede que no haya sido el primer intento de este tipo.

 

Los expertos en seguridad dicen que cinco barcos de Corea del Norte han transitado por el Canal de Panamá en los últimos tres años. Uno de los barcos, el O Un Chong Ho Nyon, pasó a través del canal y atracó en La Habana en mayo del 2012.

 

“Es interesante que exista este tipo de relación entre Cuba y Corea del Norte”, dijo Bruce Bagley, experto en América Latina de la Universidad de Miami y ex asesor de servicio de inteligencia de Panamá.

 

“Esto demuestra que tanto Cuba y Corea del Norte están muy aislados y están buscando un poco de consuelo mutuo. Ellos tienen pocas alternativas y no tienen mucho dinero en efectivo”, agregó.

 

REVISIÓN DE AZÚCAR

 

Está previsto que un equipo de Naciones Unidas llegue a Panamá para inspeccionar la bodega del barco.

 

Pyongyang ha pedido que a la embarcación y su tripulación se les permita regresar a Corea del Norte, pero Panamá rechazó la petición después de que el gobierno de Estados Unidos respaldó con firmeza a la nación centroamericana en su decisión de detener la nave e incautar el cargamento sospechoso.

 

Una fragata panameña detuvo la semana pasada al Chong Chon Gang en la costa atlántica del país después de que había salido de Cuba y se acercaba a la entrada norte del Canal de Panamá, con destino a Corea del Norte.

 

Oficiales dicen que el barco no estaba emitiendo señales requeridas por las leyes marítimas, por lo que levantó sospechas de que llevaba drogas, según el Ministerio de Seguridad de Panamá.

 

El barco fue abordado después de que el capitán se negó a detenerse. La tripulación saboteó sistemas de la embarcación, según las autoridades, en un posible intento de hundirla.

 

Posteriormente, 35 miembros de la tripulación de la nave fueron detenidos y acusados de intento de contrabando de armas no declaradas a través del canal.

 

Tras la incautación del buque, los funcionarios cubanos contactaron a Panamá y presentaron el sábado pasado una petición para que pudiera seguir con su viaje.

 

“En ese momento no teníamos ni idea de lo que había a bordo”, dijo el funcionario panameño familiarizado con el asunto. “Me dijeron que era una donación de azúcar para el pueblo de Corea del Norte”, agregó.

 

Funcionarios de seguridad panameños descubrieron el armamento oculto bajo sacos de azúcar el lunes. No fue sino hasta la noche siguiente cuando Cuba dijo que estaba cargado con 240 toneladas de equipo de misiles de la era soviética, aviones de combate MiG y otras armas.

 

Cuba no ha dicho una palabra desde entonces. El Ministerio de Relaciones Exteriores no respondió a solicitudes de comentarios el viernes.

 

“Eso es inusual. Nunca permanecen en silencio cuando se sienten atacados. Parece que alguien metió la pata”, dijo Mora, quien es ahora director del Centro Latinoamericano y del Caribe de la Universidad Internacional de Florida.

 

(Traducción de Miguel Angel Gutiérrez; Editado por Ricardo Figueroa)

 

© Thomson Reuters 2013 All rights reserved.

Encuentran más contenedores

en el contrabando cubano de armas

Descubiertas nuevas armas

en el buque norcoreano detenido en Panamá

José Meléndez

20 de julio de 2013

 

Los responsables de la investigación no descartan encontrar drogas en el barco, que ya transportó estupefacientes en 2010

 

El lento proceso de descarga de azúcar permitió a un contingente de 300 oficiales panameños hallar más armas dentro del buque norcoreano Chong Chon Gang. El barco está retenido desde el sábado anterior en un puerto de Panamá, tras zarpar de un puerto cubano con 240 toneladas métricas de armamento que, sin declarar, Cuba envió a reparación a Corea del Norte.

 

Sin aportar detalles, el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, confirmó el hallazgo de más armas, en un trabajo sometido a rigurosa seguridad. “Hemos encontrados más contenedores” con armas, dijo Martinelli, y aseguró que el caso será investigado por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Panamá pidió el martes a la ONU el envío de inspectores del Consejo de Seguridad que vigilan el cumplimiento de las resoluciones del organismo que, en sanción a la política de desarrollo nuclear de Corea del Norte, le prohíben importar y exportar armas. La comitiva estaría llegando a principios de agosto a Panamá.

 

Los responsables de la investigación no descartan encontrar drogas en el barco, ya que sobre el mismo pesa el antecedente de que fue descubierto con estupefacientes en Ucrania en 2010, aseveró el gobernante. Una fuente oficial panameña recordó a EL PAÍS que el buque fue retenido inicialmente porque una “alta fuente de inteligencia de un país amigo” en el combate al narcotráfico informó que se sospechaba que la embarcación transportaba sustancias ilícitas.

 

El ministro panameño de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, explicó a este periódico que aunque el barco “no es tan grande”, el trabajo de descarga es “muy lento”, ya que el azúcar se transporta a granel y no en sacos. La nave, de 508 pies de eslora, fabricada en 1977 y anclada ahora a un muelle del caribeño puerto de Manzanillo, fue cargada para evitar que su contenido fuera descubierto fácilmente. Hay gran cantidad de contenedores con sacos de azúcar que encubren el armamento “no declarado”.

 

Según el ministro, la tripulación reaccionó violentamente a la inspección inicial y destrozó las conexiones eléctricas de los equipos de las grúas del barco, por lo que el azúcar debe ser descargado “hombre a hombre”. El objetivo inicial es concluir la descarga en este fin de semana.

 

Cuba aceptó el martes que las armas son de su propiedad y precisó que en la nave “se transportaban 240 toneladas métricas de armamento defensivo obsoleto, -dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello fabricado a mediados del siglo pasado-, para ser reparado y devuelto a nuestro país”.

 

Panamá ha dicho que a pesar de que la carga sea considerada obsoleta, se trata de una actividad de contrabando, ya que las armas deberían haberse declarado. Mulino dijo a este diario que aunque Cuba sabía que el buque llevaba armas escondidas, el gobierno de La Habana intercedió en nombre de Corea del Norte para que Panamá liberara la nave y la dejara proseguir el viaje.

 

El capitán de la nave intentó suicidarse y sufrió un ataque al corazón. Los 35 tripulantes están en una base naval del Caribe, sometidos a investigación.

10 preguntas al ministro de las FAR

Reinaldo Escobar

19 de julio de 2013

 

Al terminar esta mañana la revista informativa Buenos Días seguía brillando por su ausencia en los medios oficiales cubanos el asunto del barco norcoreano cargado con misiles. Tengo la absoluta seguridad de que no se producirá en los próximos días nada parecido a una rueda de prensa con el ministro de las Fuerzas Armadas para responder los cuestionamientos de los corresponsales extranjeros acreditados en la Isla, ni siquiera con los cómplices de siempre de la prensa nacional. No obstante quisiera hacer públicas en este mínimo espacio las que serían mis preguntas, caso que me dieran la oportunidad de hacerlas cara a cara con el ministro en cuestión:

 

1- ¿Considera usted que contratar servicios de reparación de armas a Corea del Norte es coherente con la política trazada en los lineamientos del 6to Congreso del PCC de sustituir importaciones?

 

2- ¿Carece Cuba de las instalaciones técnicas y del personal capacitado para mantener la disposición combativa del armamento disponible para la defensa de la Patria?

 

3- ¿Hasta que punto la obsolescencia de nuestro parque militar afecta la tantas veces proclamada invulnerabilidad militar de Cuba?

 

4- ¿Cuáles elementos se tuvieron en consideración para elegir a Corea del Norte como destino para reparar nuestras armas en lugar de contratar este servicio con Rusia, país donde fueron construidas?

 

5- ¿Es cierto que en los convenios firmados por el gobierno de Cuba con la URSS se establecía el compromiso de no reexportar el armamento adquirido?

 

6- La nota del MINREX menciona que a bordo del barco norcoreano había dos complejos coheteriles. ¿Estaban rotos en su totalidad al grado de que había que embarcarlos completos para ser reparados?

 

7- ¿El hecho de cubrir las armas con azúcar tuvo la intención de enmascarar la carga militar, o es una nueva modalidad de aprovechar los espacios?

 

8- ¿Hasta qué grado el gobierno de Cuba comparte la responsabilidad de no haber informado a Panamá lo que se transportaba en las bodegas del barco?

 

9- ¿En el contrato que se firmó para reparar este armamento en Corea del Norte introdujo el gobierno de Cuba alguna cláusula sobre la discreción?, ¿alguna advertencia que impidiera a los coreanos hacer otra cosa con esas armas?

 

10- ¿A qué nivel se organizó esta arriesgada operación? ¿Fue una decisión personal suya o esto lo conocía el presidente Raúl Castro?

Frente a la lógica totalitaria

Juan Antonio Blanco

19 de julio de 2013

 

De no recibir sanciones que afecten a la estabilidad de su poder, los líderes de Cuba y Corea considerarán que nada puede detenerlos. Hoy es un contrabando de armas, mañana puede ser la masacre de una protesta popular

 

Primero, un apretado resumen:

 

a) Cuba y Corea del Norte organizaron clandestinamente un contrabando de varios tipos de armas que, al margen de su fecha original de fabricación, violan lo estipulado por el embargo dispuesto por el Consejo de Seguridad de la ONU contra este último.

 

b) Para hacerlo decidieron que no iban a declarar esa carga prohibida cuando intentaran pasarla por el Canal de Panamá. De haberlo logrado, habrían también violado las disposiciones que prohíben el paso de armamento por esa vía marítima.

 

c) Al ser detenido bajo sospecha el barco, Cuba envió rápidamente a Panamá al viceministro de Relaciones Exteriores, Rogelio Sierra Díaz, a mentir —con premeditación y alevosía— a un gobierno con el que mantiene buenas relaciones y al que venía cortejando para hacer avanzar tempranamente su objetivo de participar en la próxima Cumbre de las Américas a efectuarse en ese país. Juró a su contraparte que nada ilegal venía a bordo y la exhortó a permitir que el barco continuara de inmediato su curso.

 

¿Para qué era necesario correr esos riesgos si las piezas pueden ser traídas de Rusia o China (Venezuela puede comprárselas) y en la Isla hay, desde inicios de los sesenta del pasado siglo, técnicos, ingenieros e instalaciones dedicados a esa faena y especializados en esos equipos? Si los consideran obsoletos, ¿para qué malgastar dinero enviando esos equipos al otro hemisferio del planeta para su mantenimiento?

 

Esas incongruencias sugieren que quizás también mientan en este asunto y el destino de esas armas no era realmente ser reparadas en Corea del Norte y devueltas a la Isla. En tal caso, ¿a quién estaban entonces destinadas? Este incidente, investigado hasta sus últimas consecuencias, puede resultar mucho más grave de lo que conocemos hasta ahora.

 

Los líderes totalitarios no comparten la misma lógica que los estados democráticos. Sus regímenes no permiten una prensa libre, ni existe en ellos una división y equilibrio de poderes que los obligue a responder por la violación de compromisos nacionales o internacionales. No hay una sociedad civil que fiscalice y denuncie los abusos gubernamentales. Su objetivo no es procurar el bienestar de los ciudadanos, sino proteger su poder totalitario.

 

Suponer que comparten la lógica de los regímenes democráticos es un presupuesto no solo errado sino peligroso, porque acostumbran a entender las concesiones y la tolerancia como debilidad e impotencia para contener sus acciones. Ahora pretenden minimizar el escándalo diciendo que se trata de equipos obsoletos. Su maquinaria de desinformación y propaganda ya intenta distraer la atención hacia ese dato, real pero secundario. De ese modo esperan salir del apuro con una, mínima, reprobación de algún comité de ONU. Y así no van a escarmentar, sino serán alentados a escalar su audacia.

 

Véase la conducta de Corea del Norte después de ser excluida de la lista negra de Washington. Lo que en un momento dado “dejan de hacer”, pero sin asumir compromisos de trasparencia ni suscribir tratados vinculantes, pueden reanudarlo mañana cuando vuelvan a sentirse confiados. Su lógica no es la nuestra. Pertenecen a otra galaxia mental.

 

Cuando los demás países toman a la ligera actos como estos, los líderes totalitarios llegan a la conclusión de que nada puede detenerlos. Hoy violan las medidas del Consejo de Seguridad con un contrabando conjunto de armas cubierto de azúcar y mentiras. Mañana pueden estimar factible masacrar una protesta popular suponiendo que nada les sucederá. La firmeza con que se les enfrente hoy puede salvar vidas en el futuro. Y viceversa.

 

El único lenguaje que entienden estos líderes es el de aquellas medidas concretas que afecten —de manera eficaz— la estabilidad de su poder. Es entonces mejor que se les hable, oportunamente, en ese idioma. Luego puede ser tarde.

Cuba envió vicecanciller a Panamá

para evitar escándalo de barco coreano

Ivette Leyva Martínez

18 de julio de 2013

 

El gobierno de Raúl Castro buscó una solución a la inminente crisis del barco coreano con cargamento militar cubano y envió a un vicecanciller a Panamá para que intercediera personalmente ante el presidente Ricardo Martinelli.

 

Todavía sin estallar el escándalo en los medios de comunicación, el viceministro de Relaciones Exteriores, Rogelio Sierra Díaz, voló el sábado de urgencia a Ciudad de Panamá para pedirle a Martinelli que liberara a la embarcación retenida y le permitiera seguir rumbo hacia su destino, según reveló el ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino.

 

Sin embargo, el enviado cubano no precisó el contenido del cargamento, dijo Mulino a los periodistas. El ministro panameño no participó de la reunión entre Martinelli con el vicecanciller cubano.

 

Cargado para no ser descargado

 

El vicecanciller Sierra ha integrado recientemente numerosas delegaciones oficiales, acompañando al canciller Bruno Rodríguez Parrilla. Atiende regularmente los asuntos hemisféricos y ha sido el encargado de recibir delegaciones panameñas de visita en la isla.

 

Inicialmente, reportes de prensa indicaron que el enviado cubano era el viceministro Abelardo Moreno. Cuba tiene cinco viceministros de Relaciones Exteriores.

 

La Habana no ha confirmado este contacto diplomático con las autoridades pañameñas, el único hasta el momento luego del conflicto desatado por la incautación del barco coreano.

 

Este barco fue cargado para que no pudiera ser descargado. El esfuerzo es enorme!”, escribió ayer Mulino en medio de las tareas de revisión del cargamento en el puerto de Manzanillo, en la ciudad de Colón, donde está atracada la nave.

 

Las autoridades panameñas están concluyendo la revisión de la primera de las cinco bodegas del carguero.

 

Poca transparencia

 

En declaraciones a la cadena TVN2, Mulino cuestionó la justificación de Cuba sobre la carga transportada, según el comunicado oficial emitido por La Habana el lunes. La nota señaló que se trataba de 240 toneladas métricas de material defensivo obsoleto.

 

El hecho de que yo declare una mercancía como dañada, como vieja, como obsoleta, no implica que yo no la tenga que declarar en un conocimiento de embarque cuando va a ser objeto de movimiento”, dijo el funcionario panameño.

 

Agregó que el Chong Chon Gang es un buque mercante, no un buque de transportación militar, y no puede invocarse ninguna prerrogativa o inmunidad para justificar el transporte de esta carga bélica, que viola las regulaciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas respecto a Corea del Norte.

 

Lo mínimo que uno puede decir es [que ha habido] poca transparencia en el manejo del tema”, afirmó.

 

A continuación reproducimos íntegramente las declaraciones de Mulino a TVN2:

 

DECLARACIONES DE JOSE RAUL MULINO, MINISTRO DE SEGURIDAD PÚBLICA DE PANAMÁ, A LA CADENA TVN2

 

En realidad, la posición de Panamá como país no varía [con el comunicado del gobierno cubano]. Nosotros estamos esperando que lleguen a Panamá los especialistas que bilateralmente hemos solicitado por autorización del presidente a Estados Unidos y el Reino Unido, así como también las gestiones que hizo el señor canciller ante nuestro embajador en Naciones Unidas para invitar la Comisión especializada que para estos propósitos tiene el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para que sean ellos como técnicos, como especialistas en la materia, para que ellos que evalúen la enorme cantidad de armamentos que unilateralmente Cuba ha declarado como propios.

 

Debo decir que me sorprendió muchísimo el comunicado de La Habana, porque definitivamente entiendo ahora -como definitivamente entenderá todo el que haya seguido este caso- por qué la reticencia del capitán del buque en cooperar, por qué los variados intentos de amotinamiento de la tripulación del buque desde el día miércoles en que esa nave está arrestada por la Fiscalía de Drogas, por qué esa cantidad de armas están escondidas, no declaradas, en conocimiento de embarque debajo de toda esa cantidad enorme de sacos de azúcar morena, y definitivamente, como abogado marítimo que soy, lo que no está consignado en un conocimiento de embarque a través de los documentos propios del Deal of lading, como se conoce en inglés, o es contrabando o es materia ilícita. Entonces tampoco el comercio era lícito y mucho menos el tránsito inocente como se pretendía, por las aguas de nuestro canal.

 

P: ¿Qué debió pasar una vez las autoridades panameñas ingresaron al buque?

 

En primer lugar, esto lo supimos ayer [martes]. Acuérdate que ese buque fue arrestado por drogas, por una información supuestamente de que iba transportando drogas, que fue la causa de su arresto por parte del fiscal [Javier] Caraballo [Fiscal Antidroga de Panamá]. En el evento -y esto es una mera especulación o suposición, porque no fue así, la realidad es otra, porque si eso se hubiera sabido, igualmente la carga era ilícita, porque no había sido manifestada o declarada en un conocimiento de embarque- independientemente de que el escondite en que estaba metida a bordo del buque, y obviamente la posibilidad que la juzgarán los técnicos y especialistas de que la misma viole las resoluciones de Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad sobre este tipo de transporte.

 

Además, el hecho de que yo declare una mercancía como dañada, como vieja, como obsoleta, no implica que yo no la tenga que declarar en un conocimiento de embarque cuando va a ser objeto de movimiento. Yo creo que Cuba lo único que nos va a poner ahora es a bajar definitivamente todas las bodegas. Ya hoy puedo anunciar, el comisionado Edesio González hoy a las 6 de la mañana me informó que hoy sacan los dos primeros contenedores ya al patio de contenedores de Manzanillo, terminamos con esa bodega y empezamos con las otras cuatro, o tres, hasta encontrar los dos aviones Mig-21, los 15 motores de MIG 21 y todo el otro montón de “armamento obsoleto” que menciona La Habana.

 

Nosotros no cambiamos de posición. El gobierno de Panamá encontró todo este material técnico y serán los técnicos, será el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a través su comisión de especialistas la que emitirá su opinión, y Panamá la acatará como siempre acatamos las normas de derecho y las decisiones de derecho internacional público.

 

P: Informaciones que han salido extraoficialmente indican que Cuba tenía conocimiento de esta retención y que hubo alguna solicitud de Cuba con respecto a esta retención...

 

Creo que el señor presidente lo ha dicho. El vicecanciller de Cuba le pidió el día sábado que liberaran el buque.

 

P: ¿Y no les aclaró el material que llevaba en ese momento?

 

No. Hasta donde yo sé no. Pero no estuve yo en esa reunión. Lo mínimo que uno puede decir es que [ha habido] poca transparencia en el manejo del tema y definitivamente una sorpresa para nosotros que ahora estamos ante un cargamento de armas enorma declarado como propio de Cuba y sujeto a la evaluación que los técnicos harán. Así que nosotros en eso esperaremos que lleguen a través de las dos misiones diplomáticas de esos países amigos y cooperantes en Panamá, y a través de la Cancillería, a través de las gestiones que ha hecho nuestro canciller con el embajador en Naciones Unidas a través del Consejo de Seguridad.

 

P: ¿Ha habido algún pronunciamiento de Corea del Norte o al menos de los propietarios de esta embarcación?

 

No que yo sepa. Panamá no ha tenido relaciones diplomáticas ni de ningún tipo con la República de Corea del Norte. Es importante destacar que esta nave es un buque mercante, no es un buque de transportación militar, no es un buque de guerra, y no se puede invocar ningún tipo de prerrogativa o inmunidades de ninguna naturaleza. Es un buque mercante administrada en Panamá para los propósitos de tránsito del Canal por una agencia naviera. Este buque no tiene ninguna connotación estatal si se quiere decir de esa manera. Para los efectos nuestros este es un buque mercante transportando una materia no declarada, escondida, que ahora nos damos cuenta que lo que trae es un cargamento de armas de todo tipo, misiles, dos aviones Mig-21, 15 motores, una batería antimisil aérea, etc, más los 220 mil quintales de azúcar, que es lo único que existe declarado como carga a bordo.

 

P: Para finalizar, ministro Mulino, ¿qué pasa con la tripulación? ¿Se mantendrá esa orden del ministerio público?

 

En este momento sí, presumo que en algún momento al descartarse el tema de drogas, la señora procuradora que estuvo ayer en el área transferirá la competencia a una fiscalía que atienda ese tipo de situaciones, crimen organizado, la que ella designe, ella tiene esa facultad legal para designar al fiscal que atienda ese caso distinto del fiscal de drogas, pero esa es una decisión del ministerio público.

 

Si Naciones Unidas a través del Consejo de Seguridad resulta ser competente para conocer de este tema por la violación de las resoluciones emitidas por ellos, pues definitivamente el caso completo sale de nuestra competencia, de nuestra jurisdicción y si le adscribe a las Naciones Unidas a través del Consejo de Seguridad. Y la tripulación, la nave, no sé la carga pero la tripulación y la nave quedarán a órdenes de ellos y tendrán que hacerle frente a todo el proceso de investigación, costos etc.

 

P: Ya Estados Unidos ha hecho público el interés de colaborar. ¿Hay alguna fecha prevista, ya han oficializado la llegada de estos expertos?

 

Con el debido permiso del presidente de la República, yo le mandé ayer una nota con el ministro de Seguridad al señor embajador de Estados Unidos, solicitándole tanto el equipo como personal calificado para que vengan a Panamá, yo presumo que eso será en algún momento de esta semana, pero no tengo fecha confirmada por la misión diplomática de Estados Unidos aquí en Panamá.

 

Transcripción: CaféFuerte

 

Audio con las declaciones de José Raúl Mulino

La trama del armamento de la Guerra Fría

que intentaron pasar por el Canal de Panamá

Gustavo Sierra

18 de julio de 2013

 

Todos quieren disimular un poco lo que hicieron con mucho descuido. Panamá pretende ahora bajarle el tono al conflicto generado por el barco norcoreano que quiso pasar del Atlántico al Pacífico con un antiguo arsenal cubano. El régimen de Pyongyang exige que le devuelvan el buque porque dice que la operación no es ilegal. Y Cuba trata de bajarle la importancia al armamento diciendo que se trata de cohetes, aviones y radares de hace 50 años. Pero nadie puede ocultar que este “último barco de la Guerra Fría” desnuda un intercambio de divisas, armas y suministros para intentar romper el cerco comercial que las grandes potencias imponen sobre los dos últimos estados neo comunistas que quedan en pie en el mundo.

 

Y nada es tan inocente como lo quieren hacer aparecer. Estados Unidos y sus radares estuvieron detrás de todo el episodio a pesar de que el trabajo sucio quedó en manos de Panamá. El presidente Ricardo Martinelli sobreactuó un recorrido por las bodegas de la nave que lleva el rítmico nombre de Chong Chon Gang. Había sido alertado por Washington y vio la oportunidad de salir en las noticias internacionales. Y los regímenes norcoreano y cubano venían manteniendo un contacto mucho más fluido del que admiten. La operación de envío del armamento de La Habana a Pyongyang estuvo muy mal ejecutada pero, sin duda, tenía el visto bueno de las máximas autoridades de ambos países.

 

Mientras el barco estaba anclado en un puerto cubano a la espera de su carga, se produjo la visita oficial del más alto jefe militar norcoreano a la isla. El 28 de junio, el jefe del Estado Mayor del ejército popular coreano, Kim Kyok Sik, llegó a la Habana para una visita oficial de tres días y fue recibido por el presidente Raúl Castro antes de hacer una recorrida por varias bases militares, entre ellas la que guarda los sistemas de defensa antiaérea y los aviones Mig-21 de fabricación soviética cuyas partes fueron luego encontradas en el barco. Son remanentes modernizados del antiguo armamento soviético que protagonizó la “crisis de los misiles” con Estados Unidos en 1962. Pero son partes de sistemas que tanto Cuba como Norcorea siguen utilizando y es posible que en el país asiático se reparen desde la desaparición de la Unión Soviética las piezas que aún tiene el país caribeño. A cambio, los norcoreanos reciben el azúcar cubano y todo queda en una contabilidad que logra romper el embargo internacional sin mayores problemas.

 

Claro que la operación fue demasiado sospechosa para los satélites estadounidenses que siguen permanentemente al Chong Chon Gang desde que fue monitoreado transportando material bélico desde la base de Tartus, que mantienen los rusos en la costa de Siria. Y lo que está en el fondo de toda esta maniobra es el plan nuclear norcoreano que tanto preocupa a Washington y la posibilidad de que alguna de todas estas armas –antiguas o no tanto— terminen en manos de Irán.

El expresidente Uribe denuncia

que las armas decomisadas en Panamá

estaban destinadas a las FARC

Según el artículo 12 de la Constitución de 1976: “La República de Cuba hace suyos los principios del internacionalismo proletario, y (...) considera su derecho y su deber internacionalista el ayudar al agredido y a los pueblos que luchan por su liberación”.

Reproches y justificaciones

Alejandro Armengol

17 de julio de 2013

 

El ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte hizo declaraciones sobre el episodio por primera vez el miércoles, cuando afirmó: “Esta carga no es nada más que armas envejecidas que (Corea del Norte) enviará de vuelta a Cuba después de reacondicionarlas de acuerdo con un contrato legítimo”.

 

Un portavoz del ministerio, que no fue identificado por la oficial Agencia Central de Noticias Coreana, dijo que “las autoridades de investigación panameñas temerariamente atacaron y detuvieron al capitán y la tripulación de la nave con el pretexto de una ‘investigación de drogas’ e inspeccionaron su carga, pero no descubrieron ninguna droga”.

 

“Las autoridades panameñas deben tomar medidas para liberar a los tripulantes detenidos y la nave sin demora”, agregó el despacho.

 

El Gobierno panameño había anunciado el miércoles que otorgaría visa a dos diplomáticos de Corea del Norte acreditados en Cuba para que viajaran a suelo panameño a ofrecer asistencia a los 35 tripulantes del barco Chong Chon Gang, todos norcoreanos y detenidos desde el sábado en una instalación naval en el Caribe bajo interrogatorio del Ministerio Público. Pero el propio Gobierno decidió más tarde revocar los permisos, debido a “declaraciones contraproducentes” de Pyongyang, afirmó a Efe una fuente oficial panameña.


Cuatro resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU promulgadas en 2006, 2009 y 2013 establecen sanciones a Pyongyang “para que abandone todas las armas nucleares y los programas nucleares existentes de manera completa, verificable e irreversible” y acate las obligaciones para la no proliferación de armas nucleares.


La resolución de 2006 determinó que todos los estados miembros de la ONU “deben impedir el suministro, la venta o la transferencia directo e indirectos” a Corea del Norte a través de sus territorios de todos los carros de combate, vehículos blindados, naves de guerra, aeronaves, sistemas de artillería de gran calibre, misiles o sistemas de misiles y piezas de repuesto, en un listado de armas convencionales y materiales.


En la resolución de 2009 el Consejo exhortó a los integrantes de la ONU a “que inspeccionen”, en sus puertos marítimos, terrestres y aéreos, “toda la carga que esté destinada” a Corea del Norte o que “proceda de ese país”, en caso de que el Estado tenga “información que ofrezca motivos para creer que la carga contiene artículos cuyo suministro, venta, transferencia o exportación se prohíba” en las resoluciones previas del foro mundial.


Panamá invitó el martes a una comisión especializada del Consejo de Seguridad de la ONU para verificar que se cumplan las sanciones a Pyongyang y revisar el armamento. La cancillería panameña confirmó que “no se excluye” que en la misión haya técnicos de Estados Unidos y Gran Bretaña.

 

Ayer Cuaderno de Cuba indicaba que los hechos señalan el aislamiento del gobierno de los hermanos Castro, así como la torpeza demostrada tanto por Cuba como por Corea del Norte en la preparación y envío del armamento. Ni Rusia ni China, Corea del Norte. Hoy miércoles hay un análisis que abunda al respecto en el diario español El País.

¿Azúcar por armas?

Lo que ganan y pierden Cuba y Corea del Norte

María Elena Navas

17 de julio de 2013

 

¿Cuándo se puede intercambiar azúcar por armas obsoletas? Cuando los países que hacen el trueque son dos pequeños Estados comunistas que siguen luchando por sobrevivir tras el colapso de la Unión Soviética.

 

Cuando ambos están semiaislados del mundo y operan bajo estrictas sanciones de Naciones Unidas.

 

Los eventos, cuyos protagonistas han sido Cuba, Corea del Norte y un viejo carguero capturado cuando entraba al Canal de Panamá, tomaron a todos por sorpresa.

 

El barco Chong Chon Gang, que viajaba de Cuba a Corea del Norte, transportaba 10.000 toneladas de azúcar y 240 toneladas métricas de “armamento defensivo obsoleto”. Al menos eso fue lo que dijo el gobierno cubano.

 

Algunos creen que se trata de un “negocio insignificante” entre dos países desesperados por dinero; otros dicen que el hallazgo “es potencialmente preocupante” porque indica un negocio bilateral de armas entre estos países.

 

Según el comunicado del gobierno de La Habana, el armamento iba a Corea del Norte “para ser reparado y devuelto a nuestro país”.

 

“Hasta ahora todo son especulaciones”, le explica a BBC Mundo Neil Ashdown, analista de la consultora de defensa IHS Jane, con sede en Londres.

 

“Los informes que tenemos son los del presidente de Panamá, lo que el gobierno de Cuba dijo y el equipo que nosotros logramos identificar en las imágenes que fueron publicadas”.

 

“Pero lo que nos sorprende es la forma en la que la carga estaba encubierta y la manera como, según se informó, reaccionó la tripulación cuando la embarcación fue capturada”, agrega el analista.

 

Dos posibilidades

 

Según el analista de IHS Jane, “hay dos posibles escenarios” que pueden desprenderse de los hechos hasta ahora.

 

“Una posibilidad es que Cuba estaba enviando el sistema de misiles a Corea del Norte para ser actualizado. En este caso, es probable que el armamento fuera a regresar a Cuba y la carga de azúcar fuese el pago por esos servicios”, explica Neil Ashdown.

 

“Pero hay otra posibilidad, más preocupante”, añade.

 

Ésta tiene que ver con las armas que los analistas de IHS Jane lograron identificar en las imágenes difundidas por el gobierno panameño: entre ellas había un sistema de radar de control de tiro SNR-75 para la familia de misiles tierra-aire SA-2.

 

“Este tipo de equipo de radar pudo haber sido enviado a Corea del Norte para incrementar la actual red de defensa aérea de Pyongyang”.

 

Según el experto, se estima que el sistema norcoreano de defensa aérea podría ser uno de los más “densos” del mundo, pero aparentemente está basado en armas, misiles y radares obsoletos, muchos de ellos fabricados por la Unión Soviética a mediados del siglo XX.

 

De manera que, según los analistas, como Cuba es uno de los pocos países que posee refacciones de la era soviética, la carga del Chong Chon Gang pudo haber sido destinada para reparar el viejo equipo de misiles de Pyongyang.

 

“Lo que puede ser preocupante -dice Neil Ashadown- es la combinación de estos dos países intercambiando equipo militar. Porque nos hace preguntarnos: ¿qué tan a menudo está ocurriendo este intercambio? y ¿desde cuándo se ha estado llevando a cabo? Todo esto es muy sorprendente”.

 

¿Negocio comercial?

 

El intercambio comercial y cultural entre Corea del Norte y Cuba no es nuevo.

 

En ambos países hay organizaciones como el Comité Cubano de Apoyo para la Reunificación de Corea y el Comité Coreano de Solidaridad con Cuba, y recientemente aparecieron citas en periódicos cubanos apoyando a Pyongyang durante su último enfrentamiento con Estados Unidos.

 

En 2013 ambos países crearon un protocolo para el desarrollo de la ciencia y la tecnología y para un “intercambio de productos”, aunque no se especificó qué tipo de artículos.

 

Pero tal como le comenta a la BBC Andrei Lankov, experto en relaciones coreano-soviéticas de la Universidad Kookmin, en Corea del Sur, el vínculo entre La Habana y Pyongyang es más simbólico que práctico.

 

“En lo que se refiere a un intercambio económico, eso es insignificante”, dice Lankov.

 

“Porque Corea del Norte quiere comerciar por dinero y Cuba no está dispuesta a pagar mucho”.

 

“Cuba ni siquiera está en la lista de los diez principales socios comerciales de Pyongyang, y la distancia entre ambos hace que el transporte sea muy costoso”, agrega el experto.

 

Paso arriesgado

 

Sin embargo, otros plantean que -sea insignificante o no- ambos países, pero en particular Cuba, están arriesgando mucho con este intercambio de armas.

 

“Esta operación fue muy arriesgada: cruzar el Canal de Panamá, un aliado de Estados Unidos, fue un gran riesgo”, le explica a BBC Mundo Diego Moya-Ocampos, analista para las Américas de la consultora IHS Jane.

 

Particularmente en momentos en que Estados Unidos parece estar relajando su posición ante Cuba y La Habana parece estar forjando nuevos lazos con Occidente, ¿por qué arriesgarse con unos “misiles obsoletos”?

 

“La pregunta es qué ganan los cubanos ayudando a Corea del Norte”, dice Moya-Ocampos.

 

“El país ha mostrado siempre tener una política exterior muy pragmática, es decir, que sólo se involucra cuando va a recibir algo a cambio”.

 

“Por otra parte, en este momento Cuba no desea presionar demasiado a Estados Unidos. Y si esto realmente fuera una transferencia de armas con Pyongyang, sería ir demasiado lejos”.

 

“Habrá que esperar para ver qué es lo que Cuba espera obtener con todo esto. Pero es claro que tiene bastante qué perder, porque transportar equipos no declarados podrá generar tensiones regionales tanto con Panamá como con Estados Unidos”.

 

Por ahora, dice Moya-Ocampos, “lo cierto es que estos eventos indican que el nivel de cooperación militar entre Cuba y Corea del Norte va mucho más allá de lo que se pensaba y no tenemos certeza de que ésta es la primera vez que ocurre este intercambio”.

One question surrounding the North Korean ship that was stopped in Panama, which  found it to be illegally transporting military components after leaving Cuba, is whether this equipment is laughably obsolete or something more serious. On the surface, it would certainly seem to be the former. As one anonymous official told the New York Times, “When this stuff was new, Castro was plotting revolutions.”

 

Firm conclusions would be, at this point, impossible. We don’t yet know for sure what was even on the ship, much less what it was being used for. So far, all we have to go on are a few photos released by the Panamanian government and a statement by the Cuban foreign ministry, which seem to contradict one another. But based on the currently available information, the most plausible (though far from only) theory would seem to be that North Korea was planning to upgrade the outdated surface-to-air missile technology and then resell it.

 

The strongest datapoint we have to go on is a single photo and brief video clip (above) of the equipment being smuggled aboard the North Korean ship, which was broadcast by, of all things, the official Twitter account for Panama’s president. The images show large, angular, olive-colored metal objects. Defense consulting firm IHS Jane’s quickly released a statement asserting that the components appeared to be a very old model of fire-control radar for surface-to-air missiles.

 

Specifically, Jane’s said, it appears to be a RSN-75 “Fan Song” radar for the SA-2 surface-to-air missiles. Other analysts have since said the same thing; one suggested that it was, more specifically, the SRN-75M3 Fan Song E Variant, the latest in that series. You can see pictures of the fully deployed RSN-75 here: It certainly does seem to resemble the object on the North Korean ship. I can’t post the photo because it’s copyrighted, but there’s a handy annotated image of the system here.

 

Here’s the deal with the RSN-75 Fan Song: Yes, it’s very old, but it may also be upgradable and is still in use in much of the world. According to an extremely in-depth analysis and history of the RSN-75 and SA-2 by military analyst Paul O’Connor, it made up “the backbone of the Soviet/Warsaw Pact air defense system constructed during the Cold War era” and was “exported to almost every Soviet client during the Cold War.” That includes, of course, Cuba and North Korea. The way it works is that the RSN-75 radar system goes in the center of a cluster of SA-2 missile batteries, which it helps to aim and coordinate. Here, via O’Connor, is what he calls a typical Fan Song system set-up, this one in Yemen:

A typical Fan Song missile defense system, this one in Yemen. (Google Earth/Paul O'Connor)

 

O’Connor also finds a surface-to-air missile layout in North Korea. Here’s the thing: it uses the RSN-125 radar, which is more advanced than the RSN-75 that North Korea was caught moving around.

A surface-to-air missile system in North Korea. (Google Earth/Paul O'Connor)

 

Two big questions here are: (1) Why would North Korea want to import, at some risk, an RNS-75 radar when it likely already has many of its own? (2) Why bother to move around the system at all, which is decades old and outdated beyond being of much use?

 

The most plausible theory that analysts are throwing around would be that North Korea is seeking to upgrade the system for another country, most likely Cuba. One former analyst with the U.S. National-Geospatial Intelligence Agency, which does lots of satellite analysis of military installations, notes that Belarus has developed a capability to upgrade the system to something more modern. North Korea, which has a substantial domestic military production industry, may well have developed a similar capability and could have been planning to upgrade the RNS-75 and whatever else was on board, then to ship it back to Cuba.

 

Cuba’s official foreign ministry statement sort of backs up this theory. The statement admits that the North Korean ship “transported 240 metric tons of obsolete defensive weapons” (although it does not list the SA-2 Fan Song system) and says this was to be “repaired and returned to Cuba.” It’s an odd admission, given that this violates international sanctions against military trade with North Korea. Even more puzzling is the fact that this provocative and defense-oriented move came at a time Cuba’s government is tepidly moving toward thawing ties with the United States, a goal that would not be served by upgrading military equipment with North Korean help.

 

As a caveat, though, an official who works on Cuban matters explained to me recently that the Cuban government is more internally divided on rapprochement than it can sometimes seem from the outside. It’s possible, then, that someone in Havana still holds to the old line of resistance against U.S. imperialism and wanted to upgrade accordingly.

 

Another possibility some analysts have raised is that there might be a third country involved, either as the initial source of the equipment or its ultimate destination. The Washington Post’s Billy Kenber reported that this particular ship has spent some time visiting Bangladesh, Pakistan and Iran. North Korea’s military program is one of its few sources of export revenue, illegal though it may be. To be clear, though, the prospect of another country’s involvement is pure speculation at this point.

 

In all, we’re left with at least three questions about the incident:

 

(1) Was the equipment originally from Cuba or somewhere else?

 

(2) Was North Korea the equipment’s final destination or was it just to be upgraded there and shipped back out?

 

(3) If North Korea was planning on upgrading and reselling the equipment, was it going back to Cuba or somewhere else?

 

Ultimately, the story does not so far appear to change our understanding much.

Preguntas sobre el contrabando cubano-norcoreano

Manuel Castro Rodríguez

17 de julio de 2013

 

Según el ministro de Seguridad de Panamá, José Raúl Mulino: “Aunque Cuba diga que el cargamento es obsoleto la mercancía es ilícita”.

 

¿Por qué los medios y los especialistas no se han preguntado:

 

1- Si las armas encontradas en el buque norcoreano son obsoletas, ¿para qué repararlas?

 

2- Si iban a ser reparadas, ¿por qué no las enviaron a Rusia, que fue quien las fabricó y está más cerca de Cuba?

 

3- ¿Por qué enviarlas a Corea del Norte, que tiene una prohibición de Naciones Unidas de recibir armas?

 

4- ¿Por qué usaron un buque que ya había sido interceptado con un cargamento de droga y municiones?

 

5- ¿Por qué el buque Chong Chon Gang tenía apagado su sistema de localización?

 

6- ¿Por qué el capitán del busque norcoreano no declaró las armas y quiso pasarlas de contrabando?

 

7- ¿Por qué la tripulación norcoreana se resistió a la inspección?

 

8- ¿Por qué el capitán del buque Chong Chon Gang amenazó con suicidarse?

 

9- ¿Por qué el MINREX cubano esperó seis días para hacer una declaración al respecto?

 

10- ¿No resulta más económico que los especialistas norcoreanos hubiesen ido a Cuba con los dispositivos necesarios para reparar las armas encontradas en el buque Chong Chon Gang?

El último barco de la Guerra Fría

Maye Primera

17 de julio de 2013

 

La Habana asegura que el armamento del buque norcoreano retenido era equipo defensivo obsoleto

El sistema de cohetes es el mismo que fue empleado en la crisis de los misiles en 1962

 

Hubo mejores tiempos para las 240 toneladas de armamento cubano halladas el martes en las bodegas del buque norcoreano Chong Chon Gang, ocultas entre 10.000 toneladas de azúcar morena, cuando la nave que zarpó de Cuba intentaba, sin éxito, cruzar el Canal de Panamá con rumbo a Corea del Norte. Se trataba -según informó más tarde La Habana, en un intento por restar importancia al asunto—de dos complejos de coheteriles antiaéreos Volga y Pechoga; de nueve cohetes desarmados en piezas; de dos aviones Mig-21 Bis y de quince motores de los que usan estos aviones. Equipo “defensivo obsoleto”, dijo el Ministerio de Exteriores cubano, “fabricado a mediados del siglo pasado” por la Unión Soviética. Un sistema de cohetes como estos fue empleado el 27 de octubre de 1962 para derribar el avión U-2 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que sobrevolaba territorio cubano, pilotado por el mayor Rudolf Anderson: el único oficial estadounidense muerto durante la Crisis de los Misiles de Cuba. La baja de Anderson es recordada como uno de los momentos más tensos de la Guerra Fría, que entonces estuvo a punto de desembocar en un conflicto nuclear.

 

El viejo parque de guerra viajaría a Corea del Norte “para ser reparado y devuelto a nuestro país”, informó el Gobierno de La Habana en el comunicado de no más de 15 líneas, para explicar el origen y destino de la carga que no había sido declarada a las autoridades portuarias de Panamá. La nave norcoreana fue detenida el sábado 13 de julio ante la denuncia de que transportaba sustancias ilícitas. El día 15 apareció el primer contenedor entre los sacos de blancos de azúcar de la primera zafra de 2013: llevaba dentro lo que parecía ser una base móvil de lanzamiento de misiles. Durante los cinco primeros días de requisa, Pyongyang no dio ninguna explicación sobre el incidente. Las autoridades panameñas siguen auscultando el barco, en busca de más material.

 

De acuerdo a las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, Corea del Norte tiene vedado importar y exportar cualquier tipo de armamento.

 

El Chong Chon Gang es un buque casi tan antiguo como las armas que llevaba dentro. Fue fabricado en 1977 por la empresa coreana Nampo Shipyard, que opera en el puerto coreano del mismo nombre, ubicado a unos 50 kilómetros al suroeste de Pyongyang. La nave mide 155 metros de eslora y veinte de manga, y desplaza un peso muerto de casi 14 mil toneladas. En las recámaras del buque cuelgan retratos de Kim Il-sung y de Kim Jong-Il: los “amados líderes” forjadores de la dinastía que desde 1948 y hasta ahora gobierna Corea del Norea, ambos con gafas y sonrisa idéntica. Sus 35 tripulantes dejaron pequeñas cosas a bordo antes de ser detenidos en el puerto panameño de Colón: varias pilas de papeles, cajetillas de cigarrillos, un mechero, un matamoscas. El barco y su tripulación ya habían sido capturados antes, en 2009 y 2010, por las autoridades y por piratas, por transportar drogas y municiones.

 

De acuerdo a los términos de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en octubre de 2006, Corea del Norte tiene vedado importar y exportar cualquier tipo de armamento. La prohibición incluye el suministro, venta o transferencia de misiles o sistemas de cohetes, sistemas de artillería de gran calibre, aviones de combate, helicópteros de ataque, naves de guerra, carros y vehículos blindados, sin importar el año de fabricación. Cuba, a su vez, está sometida al embargo comercial y económico impuesto por Estados Unidos en su contra en la década de 1960. En el marco de estas medias, en octubre de 1962, Washington informó a todos los gobiernos de América Latina y de los países que integran la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que cerraría sus puertos a todos los buques, de cualquier bandera, que fuesen descubiertos transportando armas a Cuba.

 

El barco, operado por la empresa que lleva su mismo nombre (Chongchongang Shipping), ya estaba atracado en un puerto cubano cuando, el 28 de junio de pasado, se llevó a cabo en La Habana una cumbre de altos mandos militares de Cuba y Corea del Norte. En las conversaciones, que se prolongaron tres días, participaron el presidente cubano Raúl Castro, el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, Leopoldo Cintra Frías, y el jefe del Estado Mayor del Ejército Popular coreano, Kim Kyok Sik, que viajó a la isla por invitación del Minfar, junto una amplia comitiva. “Visito Cuba para encontrarme con los compañeros de la misma trinchera, que son los compañeros cubanos”, dijo el general Kim para agradecer los honores recibidos. Corea del Norte cuenta con poquísimos “compañeros”, especialmente desde que Naciones Unidas aprobó el embargo en su contra, que ha sido prorrogado cada vez que Pyongyang ejecuta un ensayo nuclear. Solo Cuba, China, Irán y Siria han rechazado estas sanciones y mantienen, pese a ellas, una estrecha relación política con el régimen que ahora lidera Kim Jong-un: el tercer hijo de Kim Jong-Il, nieto de Kim Il-sun, cuya fotografía no viajaba a bordo del viejo Chong Chon Wang.

 

 

Cuba y Corea del Norte celebraron

una cumbre militar hace 15 días

Maye Primera

17 de julio de 2013

 

La detención del barco puede afectar el diálogo migratorio entre La Habana y EE UU

 

El 30 de junio, el presidente cubano Raúl Castro recibió al jefe del Estado Mayor del Ejército Popular de Corea del Norte, Kim Kyok Sik, quien estuvo tres días de visita en La Habana. Los altos oficiales cubanos habían llevado al general coreano a recorrer algunas unidades militares de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, informó Granma entonces. “Visito a Cuba para encontrarme con los compañeros de la misma trinchera, que son los compañeros cubanos”, dijo el general Kim Kyok Sik, agradeciendo los honores.

 

Dos semanas más tarde, un buque norcoreano procedente de Cuba y que transportaba material bélico no declarado encubierto entre sacos de azúcar fue detenido en el Canal de Panamá. El episodio podría afectar a la reanudación del diálogo migratorio entre Estados Unidos y Cuba, que estaba pautado para este miércoles en Washington y que llevaba dos años paralizado.

 

Durante los primeros dos días de su visita, el general Kim Kyok Sik y su comitiva se reunieron con el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Leopoldo Cintra Frías y otros miembros de la cúpula militar cubana. El militar hizo una agenda floral, recorrió la unidad de tanques “La Gloria Combativa Rescate de Sanguily” y otras dependencias militares, hasta que el último día fue recibido por Raúl Castro.

 

Cuba y Corea del Norte mantienen una relación política de décadas y en 2001 se plantearon relanzarla. En aquel momento, fue una delegación militar cubana la que viajó a Pyongyang y fue recibida por el vicemariscal Kim Yong-Chun, jefe del Estado mayor del Ejército popular coreano. “Las crueles iniciativas de los imperialistas estadounidenses para internacionalizar el bloqueo a Cuba fueron controladas y frustradas”, reseñó el 4 de julio de este año la Agencia Central de Noticias Coreana (KCNA).

 

Solo Cuba, China, Irán y Siria mantienen estrecha relación política con Corea del Norte y rechazan el embargo de armas y equipamiento bélico que, desde octubre de 2006, mantiene el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas contra Corea del Norte. Estas sanciones se acentúan y se prolongan con cada ensayo nuclear de los coreanos. La prueba más reciente ocurrió en febrero y desató una escalada de tensiones. Por esos días, hasta Fidel Castro hizo un llamado a “evitar la guerra”. “Si allí estalla una guerra, los pueblos de ambas partes de la Península [coreana] serán terriblemente sacrificados, sin beneficio para ninguno de ellos”, escribió en un artículo difundido por los medios oficiales, que fue leído como una llamada a la moderación y, por tanto, como un cambio de política, ya que hasta entonces el Gobierno de Cuba había manifestado siempre su apoyo incondicional a Pyongyang.

 

Este martes por la tarde, Cuba reconoció la propiedad del material bélico que fue hallado a bordo del buque de bandera norcoreana detenido en el Canal de Panamá. El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano señaló, a través de un comunicado, que se trataba de “240 toneladas métricas de armamento defensivo obsoleto: dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello fabricado a mediados del siglo pasado” y que estos equipos estaban siendo trasladados a Corea del Norte “para ser reparado y devuelto a nuestro país”. El material viajaba camuflado entre 10.000 toneladas de azúcar en sacos.

 

Esta es al menos la tercera oportunidad en la que el buque de carga coreano Chong Chon Gang es noticia. El experto en tráfico de armas del Instituto Internacional de Investigaciones de Paz de Estocolmo, Hugh Griffiths, ha recordado, en entrevista con la agencia AP, que este barco ya formaba parte de la lista de embarcaciones sospechosas que maneja el instituto y que había sido capturado anteriormente por traficar droga y municiones. De acuerdo con el registro de Griffiths, el Chong Chon Gang fue detenido en Ucrania en 2010 y atacado por piratas frente a las costas de Somalia en 2009. El Instituto Internacional de Investigaciones de Paz de Estocolmo también considera “sospechosa” una parada que hizo esta embarcación en el puerto sirio de Tartus, en 2009, donde está instalada una base naval rusa.

 

A propósito del episodio de este martes, Griffiths también afirmó haber alertado a Naciones Unidas, en 2010, de un vuelo entre Cuba y Corea del Norte. “Dada la historia de Corea del Norte, la cooperación militar cubana y ahora este hallazgo, este vuelo nos parece aún más interesante. (…) Después de este incidente, debería haber una atención renovada en los vínculos entre Corea del Norte y Cuba”, ha dicho el experto.

 

La detención del buque norcoreano que involucra a La Habana ha ocurrido justo un día antes de que se lleve a cabo la reunión pautada entre Cuba y Estados Unidos para retomar el diálogo migratorio, que ha estado estancado durante los últimos dos años y medio. De acuerdo a lo planificado, este miércoles por la mañana debían reunirse en Washington, a puerta cerrada, las delegaciones de ambos países. Lo poco que hasta ahora ha trascendido de la reunión es que no participará la secretaria de Estado adjunta de EE UU para América Latina, Roberta Jacobson, que encabezó la representación estadounidense durante las conversaciones anteriores, congeladas en enero de 2011. Este encuentro forma parte, además, del lento y tímido acercamiento que se ha venido dando entre ambos países durante los últimos meses y que ahora podría verse suspendido por el incidente del Chong Chon Gang.

 

 

Un caso ‘amateur’ en un comercio en alza

Andrea Rizzi

17 de julio de 2013

 

Expertos del sector alertan sobre la proliferación del tráfico de armas

 

La odisea del Chong Chon Gang huele a desesperación. El carguero norcoreano interceptado en Panamá con azúcar y vetusto material bélico cubano a bordo es un síntoma del estado de asfixia en el que se hallan los regímenes involucrados en el oscuro episodio, según coinciden expertos del sector. Pero el caso es parte de un floreciente tráfico que aprovecha el constante incremento de los volúmenes del comercio internacional y la escasez de medios de control para sortear los embargos internacionales de armas. Un flujo que alimenta regímenes parias y guerrillas en todos los lugares del mundo.

 

La operación destapada en Panamá es atípica en el modus operandi norcoreano. “Claramente, no fue bien planificada. Tiene una apariencia casi amateur”, comenta en conversación telefónica Hugh Griffiths, jefe del departamento de lucha al tráfico de armas del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). El Chong Chon Gang ya había sido anteriormente interceptado con un cargamento de municiones; y recorría una ruta más que sospechosa —de Cuba a Corea del Norte—: era por tanto un objetivo elemental.

 

Normalmente, Pyongyang no asume riesgos tan evidentes. Procura que los cargamentos sensibles hagan escalas en grandes puertos, preferiblemente chinos, y cambien de buque para que se pierda su pista.

 

“El tráfico ilegal marítimo es cada vez más difícil de frenar. El aumento del comercio global [el SIPRI apunta a que actualmente se transportan casi 500 millones de contenedores al año], la reducción de medios de control debido a la crisis económica en muchos países occidentales y la desregulación en el sector del comercio complican las cosas”, dice Griffiths. Naturalmente el transporte aéreo también es utilizado, y el terrestre es muy fluido en zonas como el Sahel o por ejemplo en los corredores Sudán-Egipto-Gaza y Siria-Líbano. La aviación israelí bombardeó al menos dos veces en Sudán en 2009 para frenar cargamentos de armas destinados a Hamás. Posteriormente, la guerra de Libia y el descontrol de sus arsenales produjo un reguero de mercadeo en todo el norte de África.

 

¿Qué pasó entonces con el Chong Chon Gang? ¿Fue la iniciativa individual de algún imprudente traficante norcoreano?

 

“El régimen norcoreano ya no es tan monolitico como fue hasta hace dos décadas. Sin embargo, no creo que una operación que involucra aviones Mig y cohetes pueda haber sido llevada a cabo sin alguna clase de visto bueno del régimen”, comenta por teléfono Aidan Foster-Carter, experto en Corea del Norte. “El caso deja entrever el desesperado deseo de Pyongyang de superar su aislamiento, tejiendo de cualquier manera una relación con un régimen, como el cubano, con el que aunque no haya una verdadera amistad, al menos hay un diálogo”, dice.

 

James Hardy, analista especializado en Asia-Pacífico de la revista Jane's Defense, señala que las características del material incautado permiten excluir que el mismo fuese destinado a alimentar el programa misilístico-nuclear norcoreano. Hardy observa que quizá Pyongyang pudiera tener un interés propio en los dos Mig-21 que llevaba el Chong Chon Gang. Pero en cualquier caso, de confirmarse que en el carguero solo había el material anunciado hasta ahora, no parece un cargamento con un gran valor estratégico.

 

“Realmente, tiene el aspecto de un trueque. Unas cuantas toneladas de azúcar —del que Corea del Norte carece— a cambio de una revisión de material militar”, dice Griffiths. Quizá un síntoma de que las sanciones, reforzadas tras los recientes ensayos balísticos y nucleares de Pyongyang, están teniendo un duro efecto.

 

Aún así, la capacidad proliferadora de Corea del Norte es un temible activo. El incipiente reactor nuclear bombardeado —también por la aviación israelí— en 2007 en la localidad siria de Al Kibar tenía las mismas proporciones del norcoreano de Yongbyon. El Chong Chon Gang hizo escala en 2009 en la ciudad costera siria de Tartus, según Griffiths.

 

Los cables de la diplomacia estadounidense filtrados por Wikileaks ilustran la enorme atención que Washington presta a ese capilar tráfico subterráneo. A través del programa Blue Lantern, el Departamento de Estado intenta interceptar transportes sospechosos en todos los lares. El eje Corea del Norte-Irán-Damasco es el que despierta mayor inquietud. Pero el reguero es mundial. Naciones Unidas mantiene activos una docena de embargos de armas contra Estados, guerrillas o grupos terroristas.

 

 

¿Armas para qué?

Alejandro Armengol

16 de julio de 2013

 

Es demasiado fuerte el escándalo, y el Gobierno cubano estaba obligado a reaccionar de inmediato.

 

El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió una declaración en que señala que las armas son viejas, pertenecen a Cuba y que eran enviadas a Norcorea para ser reparadas. Describe además el armamento, en una lista mucho más amplia que lo que se conoció de inmediato.

 

La declaración de La Habana trata precisamente de parar el escándalo. Nada de contrabando de armas, basta de especulaciones sobre el destino del buque, adiós a los rumores de terrorismo. Es una acción de un país soberano, cuyo gobierno considera necesario actualizar su “armamento defensivo obsoleto”, que especifica fue “fabricado a mediados del siglo pasado”. Poco más y dicen que eran machetes de los mambises.

 

De soberanía trata el asunto, y vamos por un momento a creerle al Ministerio de Relaciones Exteriores. Se puede agregar, para beneplácito de quienes mandan en la isla, que los gobiernos latinoamericanos, tanto de derecha como de izquierda, invierten millones y millones todos los años en la compra de armamento.

 

Hasta aquí se puede llegar, en el viejo de rol de abogado del diablo.

 

Queda ahora lo más importante: ¿por qué y para qué?

 

¿Por qué tiene Cuba necesidad de actualizar su armamento, si desde hace decenas de años no enfrenta amenaza real alguna?

 

¿Para qué enviar estos materiales bélicos a Pyongyang, cuando Norcorea está considerado, a nivel internacional, como un régimen que amenaza la paz mundial y uno de los peores sistemas de gobierno del planeta?

 

Limitarlo todo a un problema de soberanía no es una razón que convence. Es un argumento clásico al que recurren los sistemas totalitarios. En otra época lo utilizó la Alemania nazi, la Unión Soviética estalinista, la Italia fascista. No se trata de establecer comparaciones. Es simplemente definir un patrón de conducta.

 

Nadie puede cuestionar que Costa Rica es un país soberano, y en San José no solo hay el menor interés en modernizar misiles, sino que simplemente no hay misiles.

 

La Plaza de la Revolución cree que tiene que actualizar sus armas, y recurre para ello el hacerlo con el peor país del mundo y de la forma menos adecuada. Como se diría en la escena del crimen: con premeditación, alevosía y ocultamiento.

 

El primer punto en cualquier análisis de lo ocurrido es que los hechos señalan el aislamiento del gobierno de los hermanos Castro. Ni Rusia ni China, Corea del Norte. Como una familia mafiosa venida a menos, los Castro han perdido influencia, ya no tienen políticos a quienes sobornar y se ven obligados a recurrir a los matones de barrio. Porque eso es el régimen norcoreano: un grupo de militares corruptos que ejercen el poder a través de la intimidación y la bravata. El destape ocurrido en Colón no hace más que poner de manifiesto las afinidades entre Pyongyang y La Habana.

 

La esencia del asunto radica en que la cúpula militar cubana es similar a la norcoreana. Negocios turbios, enriquecimiento ilícito y dictadura sin contemplaciones. Lo demás es propaganda y engaño.

 

Lo que llama la atención es la torpeza con que el gobierno de Raúl Castro ha manejado el asunto. ¿A quién se le ocurre pensar que con tanto viaje de delegaciones militares de alto nivel de Corea del Norte a Cuba los radares no estuvieran encendidos? ¿Cómo pudieron imaginar que un barco norcoreano con armas iba a transitar sin problemas por el Canal de Panamá?

 

Si de lo que se trata es de crear un incidente internacional, para utilizarlo en una mesa de negociaciones, al estilo precisamente norcoreano, la tactica está destinada al fracaso: Cuba no es Corea del Norte, ni para Estados Unidos ni para nadie.

 

La única conclusión que cabe es que, para Raúl Castro, el mantenimiento de la cúpula militar es la razón de Estado. Por supuesto que no es nada nuevo, pero una verdadera torpeza recordárselo al mundo: ¿Armas para qué?

 

Esta es la declaración del Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores:

 

Las autoridades de la República de Panamá han informado sobre la detención, en el puerto panameño de Colón, del buque de carga Chong Chon Gang, de pabellón de la República Popular Democrática de Corea, procedente de la República de Cuba.

 

El Ministerio de Relaciones Exteriores desea informar que dicho buque zarpó de un puerto cubano rumbo a la República Popular Democrática de Corea con un cargamento, mayormente, de 10.000 toneladas de azúcar.

 

Además, en la citada nave, se transportaban 240 toneladas métricas de armamento defensivo obsoleto —dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello fabricado a mediados del siglo pasado—, para ser reparado y devuelto a nuestro país.

 

Los acuerdos suscritos por Cuba en esta esfera se sustentan en la necesidad de mantener nuestra capacidad defensiva para preservar la soberanía nacional.

 

La República de Cuba reitera su firme e irrevocable compromiso con la paz, el desarme, incluido el desarme nuclear, y el respeto al Derecho Internacional.

 

La Habana, 16 de julio de 2013

North Korean Freighter Seized

With Cuban Weapon Systems on Board

Anya Landau French

Jul 16, 2013

 

The news that a North Korean freighter allegedly stuffed with “sophisticated missile equipment” has been intercepted crossing the Panama Canal from Cuba must have many people talking, scratching their heads, and perhaps even flashing back to the 1962 Cuban Missile Crisis. Is history repeating itself?  Or is this just a bizarre (badly-executed?) example of Cuba’s knack for extending the life of hold-overs from a bygone era? Are these the military equivalent of Cuba’s famous maquinas, the mid-century American classic cars seemingly impossibly rumbling through the streets of Cuban cities more than half a century later, not out of novelty but necessity?

 

Let’s start with the fact that there’s plenty we don’t know yet. The Cuban Foreign Ministry has released a statement admitting to the weaponry on board the vessel, and explained the following:

 

‘[T]he vessel was carrying 240 tonnes of obsolete defensive weapons - two anti-aircraft missile complexes, nine missiles in parts and spares, two MiG 21-Bis fighter planes and 15 MiG engines.

 

The Cuban statement said they were all made in the mid-20th Century and were to be repaired and returned to Cuba.

 

“The agreements subscribed by Cuba in this field are supported by the need to maintain our defensive capacity in order to preserve national sovereignty.”

 

The statement also reaffirmed Cuba’s commitment to “peace, disarmament, including nuclear disarmament, and respect for international law”.’

 

Even though we now have an inventory provided by the Cubans, we still have more questions than answers. Let’s say the 10,000 tons of sugar that was laying conveniently on top of all of this equipment was actually payment for the anticipated repairs to take place in North Korea (because, after all, who else relies on 1950’s era weaponry?), as one analyst has already speculated. If Cuba were within its rights to upgrade the equipment, why was the equipment undeclared at the Canal crossing? Do international restrictions on missile shipments apply even if they aren't intended for North Korea? Was there nowhere else to ship the weapons for upgrades – like, perhaps, Russia? And does Cuba need weapons defense systems in place so badly that it doesn’t matter than these are more than half a century old?

 

If Raul Castro wasn’t interested in antagonizing the United States by taking in Edward Snowden, why ship arms –Cuba’s or not– to or through North Korea? Surely the Cubans understand the U.S. sensitivities around North Korea, whether they agree with them or not.

La exportación castrista de la subversión

México fue el único país latinoamericano que no sufrió la subversión patrocinada por los hermanos Castro

El primer desembarco

Elizabeth Burgos

30 de mayo de 2007

 

La guerrilla de Castro y su obsesión histórica por Venezuela

 

Se ha recordado este mes en Venezuela el aniversario cuarenta del conocido como “Desembarco de Machurucuto”, que en realidad tuvo lugar en el Cocal de los Muertos, en mayo de 1967, integrado por guerrilleros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y militares cubanos, procedentes de la Isla. El gobierno cubano lo relaciona con la muerte del capitán de seguridad Antonio Briones Montoto, muy popular también en el medio artístico de La Habana, quien dirigió la operación.

 

No obstante, no se rememoró el año pasado el aniversario cuarenta del primer desembarco (24 de julio de 1966) de un grupo integrado por militares cubanos (catorce oficiales de las FAR) y comandado por Luben Petkoff, el único venezolano. Entre los primeros se encontraba el entonces comandante Arnaldo Ochoa, que ya se perfilaba como el experto en arte militar que llegó a ser, al extremo de ser considerado un genio de la guerra por las academias militares norteamericanas, según el magazine Newsweek.

 

En ese aspecto, la reputación de Luben Petkoff no se quedaba atrás. Así lo comentaban con admiración los cubanos encargados del entrenamiento de los latinoamericanos candidatos a guerrilleros, que por aquel entonces pululaban por los corredores del hotel Habana Libre, sede y lugar de hospedaje de la conferencia Tricontinental, celebrada en enero de 1966.

 

Los candidatos permanecían allí para integrarse a los proyectos de lucha armada en diferentes puntos del mundo, cuando al término de la conferencia funcionarios y burócratas, miembros de los partidos comunistas, abandonaban La Habana.

 

Sin éxito

 

Por esa época, el Partido Comunista de Venezuela (PCV) operaba el viraje que lo llevaría a renunciar a la lucha armada. Los irreductibles, como Luben Petkoff, decidieron proseguir la lucha. Su talante y gusto por la guerra facilitó que se estableciera una relación privilegiada y de identificación con el gobierno de la Isla, para el que sólo contaban los “fierros” y el apelativo de “teóricos” tenía una connotación despectiva. Eso explica el hecho de que Petkoff desembarcara en Venezuela al mando de una tropa integrada sólo por cubanos.

 

Coincidió este desembarco con el comienzo de los preparativos para la guerrilla del Che Guevara en Bolivia. La razón del envío de cubanos, independientemente de la confianza que Fidel Castro profesaba a Luben Petkoff, era la creencia de que los fracasos de todos los frentes guerrilleros organizados hasta entonces por Cuba en América Latina, se debían a la ausencia de personal militar de la Isla. Castro consideraba que sólo los cubanos sabían de guerra y guerrillas. De hecho, una parte importante de la élite militar cubana operaba en Venezuela y Bolivia durante los años 1966 y 1967.

 

En el desembarco de Machurucuto (mayo de 1967), que coincidió con el inicio de los enfrentamientos entre la guerrilla y el ejército en Bolivia, participaron los comandantes Ulises Rosales del Toro, Raúl Menéndez Tomassevich, y los capitanes Silvio García Planas y Harley Borges, destinados a reforzar el frente guerrillero del MIR. Castro participó en el entrenamiento de los grupos y, haciendo gala de su puntilloso sentido del detalle, se ocupó de seleccionar el equipo y el armamento que iban a llevar.

 

Fidel Castro, que salió de Santiago de Cuba, acompañó al grupo comandado por Petkoff hasta que alcanzó aguas dominicanas. Allí los despidió.

 

Los veteranos cubanos no tuvieron éxito en Venezuela, ni tampoco en Bolivia. A su regreso a La Habana, los funcionarios del Departamento América achacaron el fracaso a la impericia y falta de voluntad de lucha de los venezolanos.

 

De regreso a casa

 

En realidad, el grupo fue vencido por lo inhóspito de la naturaleza, los animales salvajes, las serpientes venenosas y, sobre todo, porque los campesinos venezolanos lo que querían era irse a Caracas.

 

Es de imaginar la decepción de hombres oriundos de una isla donde no existen animales salvajes, mucho menos serpientes venenosas, y la vegetación de sus montañas es lo más parecido a un jardín botánico. Sin contar que durante el período que permanecieron en Venezuela ocurrió la muerte del Che Guevara, que significó, de hecho, la muerte del foco guerrillero rural.

 

También por esa época surgió el gobierno nacionalista de Velasco Alvarado, en Perú, que gozó del apoyo inmediato de La Habana. Pero sobre todo en Venezuela, accedía al poder el democristiano Rafael Caldera, quien inició la llamada política de “pacificación” y abrió la vía para la reincorporación a la vida democrática del PCV y el MIR. Además, inauguró la era de distensión con los países comunistas, incluida Cuba. Ante ese cuadro, Fidel Castro dio la orden a sus muchachos de regresar a casa.

 

Arnaldo Ochoa no se enfermó ni fue víctima de una serpiente venenosa en Venezuela. Tuvo tiempo de hacerse célebre entre los estamentos militares por sus hazañas guerreras en Etiopía, Angola y Nicaragua, lo que le valió el título de “Héroe de la República de Cuba”. Luego alcanzó una celebridad mundial por el juicio que se le siguió en La Habana, la Causa No. 1, en julio de 1989, cuyo desenlace fue el fusilamiento y que causó el mayor trauma jamás sufrido por el ejército cubano. Este episodio debería hacer reflexionar a los oficiales venezolanos que todavía están en servicio.

 

Una de las características del castrismo es que se puede estar en el pináculo de la gloria; pero si el gobierno considera necesaria la desaparición, aparece el montaje de un juicio con el resultado preconcebido. Es una rutina que se practica desde el año 1959.

 

El fracaso de las guerrillas no significó un fracaso para el régimen cubano, puesto que incentivar las guerrillas correspondía a los gastos de propaganda y comunicación que esta empresa, deseosa de asentar su éxito, debía desembolsar. Como todo mito duradero, el castrismo se ha implantado alimentándose de la sangre de cubanos y latinoamericanos que se han prestado a esa, ya fastidiosa, imitación de épica.

Fidel Castro promovió la subversión

en el Tercer Mundo

 

El Granma, órgano oficial de los hermanos Castro, publicó durante varias semanas la semblanza de los principales generales castristas, reproduciendo las entrevistas del libro Secretos de Generales, de Luis Báez, publicado a principios de la década del noventa. Véase cómo se muestran orgullosos de su participación en las acciones subversivas en otros países.

 

Unos años después

 

Fidel Castro admite que promovió la subversión

Herald Thomas

4 de julio de 1998

 

Tras años de negativas, Castro lo reconoció ante un foro de economistas

La URSS se opuso a sus planes

México no fue involucrado porque no apoyaba la política aislacionista de EE.UU.

 

Después de negar durante décadas su rol como exportador de revoluciones, Fidel Castro reconoció oficialmente su papel de promotor de la subversión en América latina, durante la década del 60 y del 70, cuando Cuba intentó crear un Vietnam gigante a lo largo de toda la región. Así se expresó el presidente caribeño ante unos 400 economistas reunidos esta semana en La Habana, en ocasión del foro organizado por la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe, que concluyó ayer.Castro reivindicó esas acciones de su gobierno en todo Latinoamérica, menos en México, y culpó a la ex Unión Soviética por la falta de éxito. El Che (Guevara) llamó al mundo para crear uno, dos, muchos Vietnam. En América latina existían las condiciones objetivas, en ocasiones mucho mejores que las cubanas, para hacer una revolución como en Cuba. Un gran Vietnam, dijo. Y aseguró: En el único lugar donde no intentamos promover la revolución fue en México. En el resto, sin excepción, lo intentamos. Castro justificó el caso mexicano al indicar que fue el único país de la región que no se sumó a la estrategia de Estados Unidos de aislar económica y políticamente a Cuba. Las palabras de Castro representan el primer reconocimiento oficial de Cuba respecto de que el país promovió activamente la revolución no sólo en algunos países sino en toda América Central y América del Sur. Hasta el momento, La Habana sólo había admitido extraoficialmente su papel en algunos pocos países a través de los testimonios de algunos de los involucrados.

 

El Che no soñaba

 

Realmente era lo que teníamos que hacer como revolucionarios. Tratamos de respaldar y desarrollar movimientos revolucionarios armados en contra de las oligarquías y los Estados Unidos. El Che no soñaba. Era posible en Venezuela, Chile, Colombia, Brasil..., dijo en alusión a los planes que tenía el guerrillero argentino cubano Ernesto Che Guevara de iniciar una revolución en América latina comenzando por Bolivia. Guevara fue asesinado por el ejército boliviano en 1967.

 

Castro agregó que los Estados Unidos decían que los soviéticos eran los que promovían la revolución, cuando en realidad se opusieron en todo lo que queríamos hacer. Tras indicar que algún día se contará toda la historia, el presidente cubano culpó a la influencia soviética sobre los partidos comunistas latinoamericanos, y a las disputas sino-soviéticas por el fracaso de crear un gran Vietnam. No tengo absolutamente ninguna duda de que una revolución en este hemisferio era posible, insistió, y continuó: Las condiciones objetivas existían, pero las condiciones subjetivas fallaron.

 

El líder revolucionario agregó ante la nutrida concurrencia de economistas que los soviéticos estaban preocupados, y se oponían a nosotros. Lo que hicimos, todos nuestros esfuerzos, lo hicimos en contradicción con los soviéticos, quienes tenían una gran influencia sobre los partidos latinoamericanos. Algunos cooperaron -dijo- otros se opusieron. Y otros se involucraron en argumentos teóricos y en la disputa sino-soviética. Pero hicimos un esfuerzo, sentenció el presidente. Y añadió: Estoy seguro de que habríamos ganado si los factores subjetivos no fallaban. Habríamos cambiado la historia. Habría sido distinto. Esta última consideración de Fidel hizo las veces de respuesta a una sugerencia de los economistas sobre si Cuba podría proporcionar una alternativa a las políticas neoliberales implementadas en América latina. El líder cubano, de 72 años, dijo que los tiempos han cambiado y que la revolución armada ya no es posible. Castro pronunció así un adiós a las armas como medio para expandir la revolución socialista. La época es distinta hoy, el capitalismo desarrollado derrota al socialismo desarrollado, y domina al mundo, dijo y concluyó que lo que se necesita hoy es algo nuevo a escala global.

La grandeza de Mandela

Carlos Alberto Montaner

6 de diciembre de 2013

 

Fue amigo de Fidel Castro. ¿Y qué? También fue un gran estadista, prudente y flexible, como solo lo son las grandes figuras de la Historia

 

Nelson Mandela, una de las figuras más nobles y admirables del siglo XX, fue amigo de Fidel Castro. ¿Y qué? David Rockefeller también presumía de los mismos lazos. Carlos Andrés Pérez, hasta poco antes de exiliarse, pensaba que Fidel era amigo suyo. Al fin y al cabo, cuando Hugo Chávez, en 1992, trató de derrocarlo a tiros, y dejó decenas de muertos en las calles de Caracas, Fidel le mandó un mensaje de solidaridad y condenó la acción fascista del teniente coronel.

 

Se ha dicho muchas veces: la política hace extraños compañeros de cama (Groucho Marx aseguraba que no era la política, sino el matrimonio lo que hacía extraños compañeros de cama, pero ésa es otra historia). Mandela tenía buenas razones para mostrarse agradecido al dictador cubano. Fidel había sido intensamente solidario con quienes se oponían al apartheid, aunque liquidar la segregación racial era más una coartada política lateral que el objetivo básico de La Habana.

 

Lo esencial, dentro de la lógica de la Guerra Fría, era conquistar territorios para mayor gloria de Moscú y del mundillo dominado por los comunistas. Por eso Castro, de un modo oportunista, en su momento cambió de alianzas y mandó sus tropas a consolidar el poder en Etiopía y liquidar a los somalíes en el desierto de Ogaden. Su lucha no era contra la supremacía blanca, sino por la supremacía roja.

 

No obstante, para Mandela, o para cualquiera dentro de su piel curtida a palos y calabozos, que un país remoto como Cuba, dirigido por un líder blanco, enviara a pelear a cientos de miles de soldados durante catorce años consecutivos contra los intereses de Sudáfrica, y a veces contra el ejército de ese país, era algo que debía agradecerse.

 

Por las razones que fueran —y las de Cuba tenían que ver con la enfermiza personalidad de Fidel Castro, un tipo que se creía Napoleón y parece que lo era—, la pequeña isla caribeña se convirtió en una fuente constante de solidaridad y ayuda.

 

A Mandela no hay que juzgarlo por sus amigos, sino por su inmensa condición de estadista. Fue prudente y flexible, como solo lo son las grandes figuras de la Historia.

 

Llegó a la cárcel como un marxista dispuesto a recurrir al terrorismo para lograr sus propósitos y, progresivamente, desechó los disparates ideológicos y renunció a las actitudes violentas.

 

Entró en la prisión como un Lenin justamente colérico, y 27 años más tarde salió como un Gandhi sensato y apacible.

 

Podía estar lleno de rencores —era lo natural—, pero se los tragó y supo darle la mano al adversario y sustituir lo que pudo haber sido una infinita cadena de venganzas por un simple mecanismo de arrepentimiento público y solicitud de perdón.

 

Junto a Desmond Tutu, propició la creación de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación. El lema era muy elocuente: “Sin perdón no hay futuro, pero sin confesión no existirá el perdón”.

 

Llegó a ser amigo del último gobernante blanco, Frederik William de Klerk, con quien compartió el Premio Nobel de la Paz en 1993, y fue capaz de entender que la regla de la mayoría no podía utilizarse para humillar y barrer del país al 20% de blancos que durante siglos los habían maltratado.

 

Los blancos eran una tribu más de las varias que componían el país. Sus antepasados procedían de Inglaterra u Holanda, pero eran y se sentían sudafricanos. Había que contar con ellos que, además, tenían los capitales económico y humano.

 

Mandela no intentó la aventura colectivista ni despojó de sus bienes a los blancos para favorecer a los negros, lo que hubiera sido una medida inmensamente popular, aunque hubiese destrozado la economía.

 

Es verdad que comenzó a gobernar en 1994, varios años después del derribo del Muro de Berlín, y de la desaparición de la URSS y de casi todo el bloque comunista europeo, pero tuvo la prudencia de entenderlo, mantenerse dentro de la ley y respetar la propiedad privada y el mercado.

 

No quiso eternizarse en el poder. Lo hubiera podido hacer. Lo idolatraban. Gestionó el país democráticamente durante cinco años y le dio paso a otros gobernantes. Sabía que en las naciones serias las instituciones tienen más peso que las personas que administran el Estado.

 

Fue, por todo eso, uno de los grandes políticos del siglo XX. Sin duda, el mayor de África.

Seleccione idioma

José Martí: El que se conforma con una situación de villanía, es su cómplice”.

Mi Bandera 

Al volver de distante ribera,

con el alma enlutada y sombría,

afanoso busqué mi bandera

¡y otra he visto además de la mía!

 

¿Dónde está mi bandera cubana,

la bandera más bella que existe?

¡Desde el buque la vi esta mañana,

y no he visto una cosa más triste..!

 

Con la fe de las almas ausentes,

hoy sostengo con honda energía,

que no deben flotar dos banderas

donde basta con una: ¡La mía!

 

En los campos que hoy son un osario

vio a los bravos batiéndose juntos,

y ella ha sido el honroso sudario

de los pobres guerreros difuntos.

 

Orgullosa lució en la pelea,

sin pueril y romántico alarde;

¡al cubano que en ella no crea

se le debe azotar por cobarde!

 

En el fondo de obscuras prisiones

no escuchó ni la queja más leve,

y sus huellas en otras regiones

son letreros de luz en la nieve...

 

¿No la veis? Mi bandera es aquella

que no ha sido jamás mercenaria,

y en la cual resplandece una estrella,

con más luz cuando más solitaria.

 

Del destierro en el alma la traje

entre tantos recuerdos dispersos,

y he sabido rendirle homenaje

al hacerla flotar en mis versos.

 

Aunque lánguida y triste tremola,

mi ambición es que el sol, con su lumbre,

la ilumine a ella sola, ¡a ella sola!

en el llano, en el mar y en la cumbre.

 

Si desecha en menudos pedazos

llega a ser mi bandera algún día...

¡nuestros muertos alzando los brazos

la sabrán defender todavía!...

 

Bonifacio Byrne (1861-1936)

Poeta cubano, nacido y fallecido en la ciudad de Matanzas, provincia de igual nombre, autor de Mi Bandera

José Martí Pérez:

Con todos, y para el bien de todos

José Martí en Tampa
José Martí en Tampa

Es criminal quien sonríe al crimen; quien lo ve y no lo ataca; quien se sienta a la mesa de los que se codean con él o le sacan el sombrero interesado; quienes reciben de él el permiso de vivir.

Escudo de Cuba

Cuando salí de Cuba

Luis Aguilé


Nunca podré morirme,
mi corazón no lo tengo aquí.
Alguien me está esperando,
me está aguardando que vuelva aquí.

Cuando salí de Cuba,
dejé mi vida dejé mi amor.
Cuando salí de Cuba,
dejé enterrado mi corazón.

Late y sigue latiendo
porque la tierra vida le da,
pero llegará un día
en que mi mano te alcanzará.

Cuando salí de Cuba,
dejé mi vida dejé mi amor.
Cuando salí de Cuba,
dejé enterrado mi corazón.

Una triste tormenta
te está azotando sin descansar
pero el sol de tus hijos
pronto la calma te hará alcanzar.

Cuando salí de Cuba,
dejé mi vida dejé mi amor.
Cuando salí de Cuba,
dejé enterrado mi corazón.

La sociedad cerrada que impuso el castrismo se resquebraja ante continuas innovaciones de las comunicaciones digitales, que permiten a activistas cubanos socializar la información a escala local e internacional.


 

Por si acaso no regreso

Celia Cruz


Por si acaso no regreso,

yo me llevo tu bandera;

lamentando que mis ojos,

liberada no te vieran.

 

Porque tuve que marcharme,

todos pueden comprender;

Yo pensé que en cualquer momento

a tu suelo iba a volver.

 

Pero el tiempo va pasando,

y tu sol sigue llorando.

Las cadenas siguen atando,

pero yo sigo esperando,

y al cielo rezando.

 

Y siempre me sentí dichosa,

de haber nacido entre tus brazos.

Y anunque ya no esté,

de mi corazón te dejo un pedazo-

por si acaso,

por si acaso no regreso.

 

Pronto llegará el momento

que se borre el sufrimiento;

guardaremos los rencores - Dios mío,

y compartiremos todos,

un mismo sentimiento.

 

Aunque el tiempo haya pasado,

con orgullo y dignidad,

tu nombre lo he llevado;

a todo mundo entero,

le he contado tu verdad.

 

Pero, tierra ya no sufras,

corazón no te quebrantes;

no hay mal que dure cien años,

ni mi cuerpo que aguante.

 

Y nunca quize abandonarte,

te llevaba en cada paso;

y quedará mi amor,

para siempre como flor de un regazo -

por si acaso,

por si acaso no regreso.

 

Si acaso no regreso,

me matará el dolor;

Y si no vuelvo a mi tierra,

me muero de dolor.

 

Si acaso no regreso

me matará el dolor;

A esa tierra yo la adoro,

con todo el corazón.

 

Si acaso no regreso,

me matará el dolor;

Tierra mía, tierra linda,

te quiero con amor.

 

Si acaso no regreso

me matará el dolor;

Tanto tiempo sin verla,

me duele el corazón.

 

Si acaso no regreso,

cuando me muera,

que en mi tumba pongan mi bandera.

 

Si acaso no regreso,

y que me entierren con la música,

de mi tierra querida.

 

Si acaso no regreso,

si no regreso recuerden,

que la quise con mi vida.

 

Si acaso no regreso,

ay, me muero de dolor;

me estoy muriendo ya.

 

Me matará el dolor;

me matará el dolor.

Me matará el dolor.

 

Ay, ya me está matando ese dolor,

me matará el dolor.

Siempre te quise y te querré;

me matará el dolor.

Me matará el dolor, me matará el dolor.

me matará el dolor.

 

Si no regreso a esa tierra,

me duele el corazón

De las entrañas desgarradas levantemos un amor inextinguible por la patria sin la que ningún hombre vive feliz, ni el bueno, ni el malo. Allí está, de allí nos llama, se la oye gemir, nos la violan y nos la befan y nos la gangrenan a nuestro ojos, nos corrompen y nos despedazan a la madre de nuestro corazón! ¡Pues alcémonos de una vez, de una arremetida última de los corazones, alcémonos de manera que no corra peligro la libertad en el triunfo, por el desorden o por la torpeza o por la impaciencia en prepararla; alcémonos, para la república verdadera, los que por nuestra pasión por el derecho y por nuestro hábito del trabajo sabremos mantenerla; alcémonos para darle tumba a los héroes cuyo espíritu vaga por el mundo avergonzado y solitario; alcémonos para que algún día tengan tumba nuestros hijos! Y pongamos alrededor de la estrella, en la bandera nueva, esta fórmula del amor triunfante: “Con todos, y para el bien de todos”.

Como expresó Oswaldo Payá Sardiñas en el Parlamento Europeo el 17 de diciembre de 2002, con motivo de otorgársele el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia 2002, los cubanos “no podemos, no sabemos y no queremos vivir sin libertad”.